LA MUJER DOBLE

Presente el impacto mental e intelectual que causó Los pecados de Inés de Hinojosa, encontramos la segunda obra en esta que podríamos llamar una serie, del gran Próspero Morales. A él tenemos la respuesta al mensaje que quiso enviar con su novela a los lectores colombianos. Sí, el gran Próspero consiguió el milagro. Trasladó la cautivante imagen de doña Inés --violenta, pecadora--, dentro del marco de un ambiente cundiboyacense, al trópico. De la Tunja helada, olorosa a changua, poblada por altivos españoles y marrulleros indígenas, lleva al lector a otro clima ardiente, tropical, olorosa a palmera y a mar. No parecía fácil ni lo es reproducir una trama tan admirable como la de doña Inés, a la cual imaginamos perfectamente los cundiboyacenses, de Tunja a Cuba. No era fácil, pero Próspero Morales lo consiguió en La mujer doble. A doña Inés, como a casi todas las obras originales, no la supera la segunda parte. La mujer que lleva en su cuerpo la posibilidad de un doble ser, se compara

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.