HORRORES Y ERRORES

HORRORES Y ERRORES

Incluso como especulación, esta guerra era demente. En marcha, es además sobrecogedora. Aunque sentado uno con su receptor de lo que sea, puede sucumbir a una saturación de espectáculo que convierta en otro más el fuego de artificio con que un piloto comparó el bombardeo. Anestesia que desaparece con imaginar la angustia y el dolor de gente como uno; en fin, destrucción y pavor detrás de una calamidad más inaceptable por su procedencia humana. Cuentas. El primer día de guerra le costó a E.U. 500 millones de dólares. Un Tomahawk vale 1.3 millón. Evaluaciones previas estiman que solo a E.U. le costará la guerra entre 28 y 86 mil millones. La preguerra ya supuso 10 mil. Quien piense en el daño de su deuda a América Latina, verá una estupidez imperdonable de la guerra. Si bien hay perspectivas positivas con el desmonte de la guerra fría, la cuenta de los recursos monstruosos que continúan desperdiciándose en armas es desalentadora. Al tiempo las hay sobre la reactivación, efecto de

22 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Causas. Fue evitable ésta? De ser la política preventiva y no represiva, quizá. Habría que lidiar la tara colonial, la especulación petrolera, la desigualdad internacional, el resentimiento de una nación rica pero atrasada, la tolerancia interesada con regímenes autoritarios. Hussein fue simpático cuando se utilizó contra Komeini. Nadie contrarió su agresión a Irán, como no se molesta a Siria por la suya al Líbano. Se ha dejado podrir el conflicto árabe-israelí. El diplomático se ha resignado de bombero. Consecuencias. Como sea el resultado de este espanto, será prolongado paliar sus efectos múltiples, que por lo general engendran crisis futuras. Es lección del torpe manejo de las potencias a una zona inflamable como el Medio Oriente. Allí lo sensato sería desarme generalizado, prohibición de la nuclearización y diplomacia inteligente. Utopías.

Cubrimiento. Los que tienen responsabilidades por lo general reticentes; los que informan imprudentes y precipitados, muchos. Varios periodistas deberían amarrarse lenguas y plumas. O están presionados? Varios van desbocados adelante de los acontecimientos, creando dramatismo adicional. No faltan los parcializados entre bien y mal. Incluso entre expertos en cada tema que recluta como debe ser por ejemplo la TV norteamericana. EL sabelotodo es insufrible.

Religión. Dios es generalísimo de todos. El y la religión son otro arsenal. Se entiende que la gente repudie la religión que descaradamente fanatiza y una Divinidad militar. Perjuicios del contubernio de religión y poder. Moral. La guerra, cuando no es defensiva, es inmoral. Verla como mal menor no excusa la hipocresía que la provoca. Como razón última del poder, su barbarie desenmascara al poder venal. Hay elementos que medran con la catástrofe. Otra cosa es que no se denuncien donde toca por gentes que califican abiertamente de estorbosas consideraciones que no sean pragmáticas. Esta guerra deja utilidades a países, corporaciones, administradores, intermediarios, científicos. Y así. La única utilidad del error sería evitar el próximo, como cree el proverbio en el caso de la guerra mentiroso.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.