TEATRO EN BOGOTÁ

El verde casi transparente de los ojos de César Brie, el director boliviano del Teatro de Los Andes, no se altera ni hablando de lo que más le apasiona: el sentido de la creación. Los artistas se dividen por las estéticas pero deben unirse por la ética. Nos debe unir la realidad .

15 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

El verde casi transparente de los ojos de César Brie, el director boliviano del Teatro de Los Andes, no se altera ni hablando de lo que más le apasiona: el sentido de la creación. Los artistas se dividen por las estéticas pero deben unirse por la ética. Nos debe unir la realidad .

Sin referirse a casos específicos y sin tener una noción concreta del movimiento teatral colombiano, Brie, de 47 años, pone el dedo en la llaga de un mal que tanto a afectado a nuestros hacedores y que ha impedido el florecimiento de un real movimiento que aglutine las luchas individuales de los nuestros. Si el artista se olvida de su gente, la gente se olvida de él , añadió parodiando al estudioso Mijail Bajtin.

Brie es un teatrista de los de antes, de los que cree en la militancia del arte para hacer hombres mejores y en los que el espectáculo es simplemente la forma que tienen los artistas de expresar sus opiniones del mundo. El teatro es el lugar por excelencia donde los muertos testimonian , dice.

La memoria, el humor que se ríe de sí mismo y el reconocimiento del espectador en esas puestas escénicas que deben invitar a pensar y a mirarnos por dentro son parte de los postulados que motivan su trajo. Teatro político no es hablar mal del gobierno dice , los artistas están obligados a tener posición y nosotros tomamos posición a través de las formas. Hay acciones políticas que los artistas deben realizar y que no están ligadas a su trabajo estético. Tenemos que llegar a donde el Estado y la cultura oficial no llegan .

Admirador profundo de los maestros colombianos Santiago García (La Candelaria) y Enrique Buenaventura (El TEC), Brie se exilió de su Argentina a los 19 años y durante 18 años vivió en Italia y Dinamarca.

Eugenio Barba (Odin Teatro, de Dinamarca) y sobre todo Iben Nager Rasmussen (actriz de Barba y su esposa durante 9 años) han sido algunos de sus maestros: Ella me enseñó la ética del actor, la disciplina y la humildad , cuenta.

Comunidad artística.

En Yotala, una población a 15 km. de Sucre, en Bolivia, es la sede del grupo desde hace 11 años. Una comunidad que vive en función del teatro, que dicta talleres, investiga y hasta tiene una huerta en la que cultiva sus propios productos para la subsistencia. Se cultiva maíz, papa, yuca; hacemos mermeladas, vino, aguardiente, pan .

A ese lugar llegó por casualidad, buscando una sede en la que pudiera vivir haciendo lo suyo. Para eso ahorró los últimos cuatro años de su estadía en Europa: quería volver a Latinoamérica pero con lo suficiente para una sede y un medio de transporte .

Trabaja con un estilo similar al de la Creación Colectiva de García y Buenaventura, en el que todos los miembros del grupo aportan según su saber: Pero yo tengo la última palabra. Decido lo que se quiere decir y además de director soy el dramaturgo. Hago preguntas y las respuestas de los actores son el material de trabajo .

Cansado de que lo agrupen dentro del llamado Teatro Antropológico de Eugenio Barba o de la misma Creación Colectiva, Brie es enfático en luchar contra los métodos o la sacralización de los maestros: No creo tampoco que seamos elnuevo teatro latinoamericanoi . No somos nuevos. Conozco mis fuentes; grupos como Yuyachkani, del Perú; El Galpón, de Uruguay; El Teatro Libre, de la Argentina de los 70; Nuevos Horizontes, de Bolivia; el teatro campesino; Santiago García; Enrique Buenaventura y algunas cosas mexicanas... Todo me inspira pero soy otra cosa .

Hablar con César Brie es adentrarse en el teatro puro, en el que tiene una razón de ser que supera el show: La sociedad no sabe que no puede prescindir de sus artistas, los políticos creen que pueden prescindir de ellos y la gente debe saber que no se debe prescindir de ellos .

La obra.

La iliada , el poema épico que veremos desde hoy y hasta el lunes en la Casa del Teatro, es una de las piezas que más expectativa despierta. Brie y los nueve actores que representan 30 personajes han hecho una relectura que ha sintetizado la pieza a través de versos alejandrinos escritos por él mismo y que tratan de acabar ese lenguaje antiguo y difícil del texto original. Boletas: 30.000 pesos. Carrera 20 No. 37-54.

Descuentos en Boletería.

Los clientes del Banco de Bogotá obtendrán el 20 por ciento de descuento en los precios de las boletas del Festival al pagar con sus tarjetas crédito y débito. Las boletas las pueden adquirir en las taquillas del Teatro Nacional de la Castellana y de la Calle 71.

Carmen en el 11 de septiembre.

Salvador de Tavora, el director del grupo español La Cuadra, de Sevilla, recordó que el año pasado tenía que estrenar Carmen en Nueva York, el 12 de septiembre. La tragedia de las Torres Gemelas los sorprendió con los preparativos de la función. Ante la disyuntiva de cancelar o no la función, decidieron hacerles caso a las recomendaciones del alcalde Rudolf Giuliani, de presentar los espectáculos a pesar de la tragedia. Los españoles fueron los únicos que hicieron su función. Además, decidieron no cobrar un peso por la entrada.

Robo mayúsculo.

El bailarín colombiano Alvaro Restrepo, director de Athanor Danza, está muy preocupado por el robo de su computador portátil. No solo tenía información y fotos de su grupo, sino que también tenía los primeros cuatro capítulos de un libro que está escribiendo. El computador se lo robaron en el hotel, en el momento de su llegada. Alguien aprovechó la confusión del momento y se ofreció a llevarle el equipaje. Restrepo le entregó su computador y desde ese momento no lo ha vuelto a ver.

Por dormilones.

Dos de los integrantes del grupo lituano Meno Fortas se quedaron dormidos en el avión que los trajo de Francfort. La siesta les salió cara, pues fueron a parar a Guayaquil. Durante la escala en Bogotá, sus otros 15 compañeros se bajaron del avión y ni siquiera se inmutaron por la ausencia de sus compatriotas. La organización del festival tuvo que ponerse en la tarea de recuperar a estos teatreros distraídos. Los dos llegaron ayer a Bogotá.

Los más exigentes.

Peter Brook es una leyenda viviente del teatro moderno. No solo se ha ganado su fama por su talento creativo, sino por los niveles de exigencia que tiene en su trabajo. Brook le pidió a la organización del Festival camas extragrandes para todos los miembros de su grupo, Des Bouffes du Nord. El objetivo es que duerman muy bien. Además, solicitó que los cuartos del hotel no dieran hacia la calle, para evitar el ruido. Brook no vino. Y envió en su reemplazo a Hassane Kouyate, para que conceda entrevistas y declaraciones. Kouyate resultó más complicado que su jefe, pues en los tres días que lleva en Bogotá se ha cambiado de cuarto en seis ocasiones.

diegir@eltiempo.com.co

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