LAS PRIMIPARADAS DEL SEXO

LAS PRIMIPARADAS DEL SEXO

Nadie los entiende? Aceptan las relaciones prematrimoniales pero no saben sobre fecundidad y desconocen las consecuencias de un embarazo. Están ávidos de conocer acerca de sexualidad y pregonan su práctica sana, pero mantienen como principal fuente de información revistas y películas pornográficas. Conocen al dedillo la configuración anatómica de hombres y mujeres pero no logran definir las funciones de cada órgano. En todo esto hay mala y muy escasa información. Hasta las fases de la luna les sirven para explicar la sexualidad!

21 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

Son los chicos y chicas, los adolescentes de hoy. Modernos, desparpajados y descomplicados. Pero en el fondo, llenos de prejuicios y complejos.

Tal vez no sean tan incomprensibles como se les quiere mostrar, y podría ser más bien que pocos se les acercan de verdad. Después de todo, ellos atraviesan una de las épocas de la vida más vulnerables a la inestabilidad, y esto los distancia aún más de los adultos.

Sinembargo, ellos quisieran tanto estar más cerca de sus padres, de sus profesores... Aunque fuera para poder entablar con ellos diálogos que anhelan y necesitan. No les cabe dudas de que así es.

Pero la realidad dista mucho de sus anhelos. Por lo menos, en lo que a sexualidad y sexo se refiere. Y esta es una de las observaciones principales anotadas en una investigación realizada por el Ministerio de Salud y el Centro Latinoamericano de Investigación (Celadi).

Diez mil estudiantes de 9, 10 y 11 grado, en cincuenta colegios oficiales y privados, mixtos y no, de siete capitales de departamento. Respondieron un cuestionario de 49 preguntas. Dos de las cuales, casi indefectiblemente y para sorpresa de los encuestadores, se quedaron sin respuesta: las drogas y su consumo.

La investigación tenía un objetivo fundamental: conocer las actitudes y prácticas de los adolescentes sobre sexualidad. Pero su verdadero fin era el de hacer un poco la radiografía de un sector de población --14 a 17 años-- que despierta a la vida sexual en medio de la improvisación y la carencia casi total de precauciones. Así, el trabajo quedó enmarcado en el Programa de Prevención del Sida.

Los jóvenes y los mismos rectores de los colegios lo sabían. Del Sida se habló para medir hasta qué punto los muchachos estaban informados acerca de cómo evitar su contagio. Fueron solo cuatro preguntas, pero en las respuestas que dieron de ellas y en comentarios en torno a las demás, se observó una preocupante realidad: por falta de información, los muchachos pueden ser muy fáciles presas del Sida.

Allí fue donde más se notó la urgencia de emprender una verdadera ofensiva pedagógica. Tanto a nivel de jóvenes como de profesores. En los colegios enseñan educación sexual, pero el programa apenas se centra en torno a la anatomía. No va más allá. En la inmensa mayoría de los casos, además, ni siquiera los profesores están capacitados para profundizar en los criterios de una sexualidad integral.

Y no es una simple deducción de cifras. Estas fueron confirmadas por el trabajo de campo hecho por las investigadoras del Celadi Luz María de González, comunicadora social javeriana con posgrado en investigación y tecnología educativa; Martha Lucía Vásquez, enfermera javeriana con el mismo postgrado; e Inés González, socióloga de la Universidad Nacional, con postgrado en investigación.

Según ellas, la iniciativa para adelantar el estudio, acogida luego por el Ministerio de Salud, tuvo origen en la inquietud de llegar a una población en riesgo con mensajes que hablaran de prevención. Los jóvenes --ellos mismos lo reconocen-- se inician en la actividad sexual a una edad cada vez más temprana y no suelen tener una sola pareja. Comienzan las relaciones por curiosidad, con la persona que en ese momento esté más cerca de ellos (y si no tienen con quien, acuden a una prostituta). Rara vez son estables; actúan un poco al azar.

Esto, como es obvio, los hace más susceptibles a adquirir el Sida. Porque, además, el uso del condón no está entre sus hábitos preferidos. Lo conocen pero algunos creen que produce enfermedades y a la mayoría les da vergenza comprarlo.

Las conclusiones del estudio fueron consignadas en tres folletos: uno para padres, otro para profesores y el tercero para los jóvenes. Se imprimieron inicialmente 300.000 ejemplares que fueron distribuidos en Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín, Bucaramanga, Buenaventura y Villavicencio, ciudades del estudio. No fue necesario diferenciar el contenido según la región ya que se observaron diferencias muy sutiles en las actitudes entre los jóvenes de una ciudad a otra, o de una clase social a otra. Salvo en la edad de iniciación de las relaciones sexuales.

En su concepto final, las investigadores insistieron en que la evasión no es la mejor política frente a los adolescentes. Sus problemas (alcohol, drogadicción, aborto) deben ventilarse. Con franqueza y comprensión. Las preguntas en torno a la droga, por ejemplo, no fueron contestadas porque, según los muchachos, confesar su consumo acarrea inmediatas acciones represivas. Para ello, padres y profesores deben estar preparados.

A nivel pedagógico las propuestos fueron dos fundamentales: cambiar el currículo para que el adolescente integre sus conocimientos con la vida real. Que aprenda que existen los ovarios y los testículos pero que también sepan para qué sirven y cómo funcionan.

La segunda propuesta se refirió a la creación de una cátedra sobre sexualidad en las facultades de Pedagogía. Cualquier profesor, de cualquier disciplina, puede verse en la necesidad de orientar a sus alumnos. Ni siquiera el mismo Ministerio de Educación contempla la materia en sus programas de capacitación para maestros.

En una segunda fase, Celadi planteó una investigación a nivel de los docentes del país, la cual no solo abarcaría los contenidos sino permitirá plantear las estrategias educativas.

Siempre con un mismo objetivo: lograr una apertura e impulsar el diálogo que los jóvenes anhelan. adolescen Sí... pero no SIDA Aparentemente, nadie se preocupa mucho porque es asunto de otros. Recuerdan Los mensajes lanzados a través de la radio y la TV. Pero es un recuerdo casi autómata, no captan su verdadero significado. Algunos de ellos siguen creyendo que el Sida es una enfermedad de los genitales que se transmite por picaduras de insectos o contactos sociales (estrechar manos, compartir ropa, ir a baños públicos y piscinas etc.) La mayoría opina que para no contagiarse, se debe evitar tener relaciones sexuales con infectados . ORGANOS 45 por ciento de los muchachos y 15 por ciento de las mujeres han recibido información. Pero 88 por ciento dicen tener conocimientos . Estos se basan en los cursos escolares. Persiste un conocimiento errado acerca de sus propios cuerpos y sobre las funciones de cada órgano. Muy pocos entienden lo que es la ovulación y no ubican el momento en que puede la mujer quedar embarazada. REPRODUCCION Algunos creen que el momento en el que se determina el sexo es durante la fecundación, otros durante la gestación, y otros más durante la infancia e incluso la pubertad. En cuanto a los factores determinantes, un alto porcentaje citó la unión de cromosomas masculinos y femeninos pero otro grupo significativo habló de las fases de la luna, la fecha de la relación, el tipo de sangre e inclusive la posición que adopte la pareja al hacer el amor. EMBARAZO Creen que el embarazo puede ocurrir en cualquier momento, aún durante la menstruación. El 90 por ciento de los adolescentes identifican los anticonceptivos como métodos para evitar los embarazos pero enfatizan en la ligadura de trompas y la vasectomía, ninguno de los dos apropiados para su edad. RELACIONES El 60 por ciento de los muchachos aceptan las relaciones prematrimoniales pero el 30 por ciento de las jóvenes opinan que son inaceptables, un porcentaje menor de ellas las aceptan, pero exclusivamente para hombres. ELLOS El 40 por ciento de los muchachos entrevistados inició su vida sexual entre los 14 y los 16 años. Querían saber cómo era eso . En un alto porcentaje, lo hicieron con una amiga , el siete por ciento con prostitutas. La edad de la pareja oscilaba entre 14 y 20 años. ELLAS El 49 por ciento de las muchachas se iniciaron entre los 14 y los 16 años; el 23 por ciento entre los 17 y 19. La mitad lo hizo con el novio , y el 18 por ciento con un amigo . La razón principal fue el amor y el promedio de edad del parejo era significativamente mayor.

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