LOS MORALES NACIONALES

LOS MORALES NACIONALES

Protagonistas de novela y Popstars son un éxito por la polémica pública que generan, no se quedan como programas de TV y buenos negocios, sino que se convierten en parte de la conversación pública nacional. La reflexión se ha vuelto agria y agresiva en las cartas de los televidentes y en las charlas de café, la gente se está viendo reflejada y no se gusta.

22 de septiembre 2002 , 12:00 a.m.

Protagonistas de novela y Popstars son un éxito por la polémica pública que generan, no se quedan como programas de TV y buenos negocios, sino que se convierten en parte de la conversación pública nacional. La reflexión se ha vuelto agria y agresiva en las cartas de los televidentes y en las charlas de café, la gente se está viendo reflejada y no se gusta.

Popstars, que según los colombianos representa ese país positivo, talentoso y solidario, que compite sin artimañas, que aún en la adversidad saca su mejor cara, que encuentra en la amistad toda la vida y en los sueños de éxito toda la energía, ese país bueno de bellezas raras y sin tanto cuerpo pero más corazón, aburre y no genera conversación social ni rating. Curiosamente, el televidente que quiere ver cosas positivas huye de esta bondad y se va a mirar por la rendija al vecino que sí produce emocionalidades fuertes.

Protagonistas de novela documenta que a este país le falta temas comprensibles e identidades en el espejo para poder conversar. En Colombia, nada es objeto de diálogo, toda idea tiene fuerza de verdad y se impone a la brava; tristemente tiene que venir el mundo de lo light, ese de la TV, y en su versión más espectacular, la de poner a gente de verdad a vivir la vida en un laboratorio visible para todos, para que surja un gran tema de diálogo público. Ojalá los colombianos fuéramos tan competentes para argumentar sobre los temas de la vida nacional.

Protagonistas molesta por dos cosas: la imagen que nos devuelve como sociedad y la rabia que sentimos al vernos tan mal representados en esa casa-estudio. Este espejo nos dice que nuestra cultura y pensamiento se agotaron en ejercicios aeróbicos, habitamos la sociedad del chisme, somos un país llorón, tenemos un discurso de frases nueva era y buena energía pero con el puñal para clavarlo por la espalda, habitamos una comunidad de envidias y odios sin razones, aquí no se puede confiar en nadie, triunfa el que menos genere líos y nuestra moral es doble: una se dice y otra se actúa.

Nos molesta la representación porque no podemos creer que esas niñas y niños sean tan tontos, pusilánimes, sin ideas y llenos de torpezas, nos resistimos a creer que así se forma un actor en la TV colombiana, no podemos creer que Kepa enseñe tan tontamente a actuar. Así no somos, los colombianos nos sentimos mejor. Pero también puede ser al revés: nos molestamos porque nos refleja bien en nuestra precariedad existencial y la torpeza de sociedad que hemos producido. Seremos mejores que ellos y ellas? O los odiamos por lo que tienen de nosotros? Será que todos llevamos un protagonista de novela en el corazón? Protagonistas eleva una pregunta: nos creemos mejores que los que están dentro, lo seremos?.

rincon61@hotmail.com

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