PROFESIONALES EN EL PÚLPITO

PROFESIONALES EN EL PÚLPITO

Está seguro de que desea casarse? .

25 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

Está seguro de que desea casarse? .

Fue el interrogante que ayudó a inclinar la balanza de matrimonio a sacerdocio a Oscar Alexánder Gallego.

El año pasado, Gallego había decidido casarse con su novia con la que llevaba dos años, pero la entrevista de rigor en el despacho parroquial de una iglesia de Medellín cambió su futuro.

Se definió por el sacerdocio. El llamado de Cristo es en cualquier momento, pero lo más importante es que la inquietud siempre estuvo ahí desde niño , dice.

Así fue como este administrador de empresas se convirtió, a sus 31 años, en uno de los ocho aspirantes a curas que comenzaron a prepararse desde el 18 de enero de este año en la Casa de Formación Sacerdotal Juan Pablo II, un seminario exclusivo para profesionales y ubicado en las parroquias de Lourdes y Santa Lucía, ambas en el occidente de Medellín.

El hecho de romperle el corazón a su prometida todavía lo sonroja. Ella al final comprendió y me acompañó en la selección al seminario , dice Gallego, quien confiesa que no era muy religioso, de esos que cada ocho días van a misa.

Actualmente, todas las mañanas, de lunes a viernes, va a estudiar filosofía a la universidad Pontificia Bolivariana (U.P.B.). Así lo ha hecho durante casi dos años, junto a sus hermanos de la fraternidad, entre los que se encuentran educadores, contadores públicos, ingenieros de sistemas y licenciados en filosofía e idiomas.

La tarde la dedica a su microempresa de confecciones Publicachuchas y por la noche se reúne con los demás estudiantes en la Parroquia de Santa Lucía, donde viven los iniciados.

El llamado del Señor.

Como somos una familia, después de comer nos reunimos a comentar las dificultades y lo positivo que tuvimos durante el día , dice Gallego, agregando que antes de acostarse se dedican a orar.

Pese a lo enriquecedor de este proceso que apenas comienza, Gallego se cuestiona a veces el porqué fue escogido por el Señor. Las inquietudes surgen porque uno busca algo nuevo, cambia de vida y deja los apegos , comenta.

Recuerda sin nostalgia lo que solía hacer los fines de semana: pasear con su novia por los pueblos antioqueños. Por eso, dice que a veces siente soledad en lo afectivo, pero es un proceso lento porque todo no se puede dar de una vez.

Como seminaristas sufrimos crisis, pero Cristo nos muestra el camino. Cuando uno deja algo aparentemente bueno es porque va en busca de algo mejor y esto es muchísimo mejor, aunque antes creía tener al Señor no lo descubría en estas dimensiones, en cambio ahora sí porque él es la vida y lo llena todo , explica Gallego con alegría.

Por ahora, gracias al apoyo de su familia, aspira terminar sus estudios que duran siete años: dos de filosofía, cuatro de teología en la Parroquia de Lourdes donde viven los avanzados y el otro año lo dedicará por completo a la pastoral en una parroquia.

Alcanzada esta meta se convertirá en diácono y si pasa la prueba de fuego en una parroquia, la Curia lo ordenará como sacerdote, tal como lo ha hecho con más de 40 egresados de la Casa Juan Pablo II, entre ellos médicos, abogados, profesores e ingenieros.

Según el padre Gonzalo Betancur, licenciado en idiomas, egresado del mismo centro y actual director de la sede de Santa Lucía, el aporte del profesional ordenado sacerdote es enorme. Pese a que no puede volver a ejercer la profesión como todo el que se ordena, dice que le ha servido para comunicarse en varios idiomas con sus alumnos.

En educación aprendí a planear, conseguir recursos y lograr objetivos con la gente. Acá soy educador y formador desde la cátedra sagrada , concluye Betancur.

PIONEROS EN LATINOAMERICA.

Este sistema de formación sacerdotal es pionero no solo en Colombia sino en Latinoamérica. Comenzó hace 27 años, cuando el padre Ignacio Alvarez decidió acompañar y animar vocacionalmente a unos jóvenes universitarios que se retiraron del Seminario Mayor debido a la crisis de la Iglesia Católica en esa época.

Gracias al Concilio Vaticano II (1962-1965), que revolucionó la Iglesia, las ovejas descarriadas volvieron al redil a estudiar en la recién creada Facultad de Teología de la U.P.B.

Ante los buenos resultados, la Curia permitió crear la Casa de Formación Pablo VI para albergar a universitarios recién graduados y a otros jóvenes con vocación, pero hace 11 años al cardenal Alfonso López Trujillo se le ocurrió crear la Casa de Formación Sacerdotal Juan Pablo II, exclusiva para profesionales y con sede en la Parroquia de Lourdes.

Luego, monseñor Héctor Rueda Hernández las fusionó con la única misión de recibir profesionales. En promedio acoge a ocho aspirantes cada año, de los que se retiran uno o dos. Hace tres años, el alto número de aspirantes obligó a abrir otra sede en la Parroquia de Santa Lucía.

Según el padre Gonzalo Betancur, director de formación en esta parroquia, lo laboral es lo característico del seminario porque ningún otro da estas posibilidades.

Es poner la Iglesia al día en formación sacerdotal con el fin de no internar a los profesionales y alejarlos de la realidad, por eso acá están en contacto con la gente, son más aterrizados y asumen mejor el sacerdocio , explica Betancur.

FOTO/Edgar Domínguez EL TIEMPO.

Oscar Alexander Gallego se decidió a ser sacerdote cuando se preparaba para casarse. Dejó a su novia y terminó asistiendo al seminario de profesionales.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.