LA VALIENTE CRUZADA DE WARIS DIRIE

LA VALIENTE CRUZADA DE WARIS DIRIE

Mi madre me dijo que no bebiera para que la abertura siguiera siendo pequeña y que durmiera de espaldas para que la herida cicatrizara limpiamente. Ella creía que eso me aseguraría el futuro, ya que a las niñas con los genitales intactos se las considera impuras, putas movidas por impulsos sexuales. Ninguna madre estimaría a tales niñas esposas apropiadas para un hijo suyo. Mi madre, al igual que toda mi gente, creía que aquello lo imponía el Corán .

01 de noviembre 2002 , 12:00 a.m.

Así recuerda la top model somalí Waris Dirie en su libro autobiográfico, Amanecer en el desierto, el día que la mutilaron genitalmente.

Ella calcula que tenía unos cinco años cuando su madre la condujo a un oscuro paraje; le pidió que no se resistiera y la dejó en manos de una mujer que procedió a extirparle el clítoris y a coserle la vagina sin anestesia de ninguna índole.

Aguanté para no avergonzar a mi familia , dice, y agrega que pasó 40 días con las piernas amarradas, un método para garantizar que la herida sane pronto.

Ex Chica Bond y ex modelo de marcas como Revlon, Chanel, Benetton y Levis, Waris Dirie rompió valientemente su silencio en 1995 y desde entonces le dedica su vida a la lucha contra la ablación genital: un horror del que han sido víctimas más de 130 millones de mujeres y niñas del mundo islámico, especialmente de Africa.

Esa lucha la llevó a Madrid, donde esta semana presentó la primera edición de su autobiografía en español: un impresionante testimonio con el que espera contribuir a que se reduzca una práctica aberrante que cada año golpea a dos millones de mujeres.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud y Amnistía Internacional, cada 15 segundos una niña es víctima de la mutilación total o parcial de sus genitales.

Y muchas de ellas mueren por las infecciones que generan las antihigiénicas y primitivas condiciones en las que se practican este tipo de operaciones para tratar de extirpar toda posibilidad de placer sexual. Dirie lo sabe bien, pues su hermana Halimo murió tras una ablación genital.

Embajadora especial de Naciones Unidas para los derechos de la mujer en Africa y la lucha contra de la mutilación femenina desde 1997, Dirie también cuenta en su libro la increíble historia de su vida, o cómo pasó de hija de una paupérrima familia nómada somalí dedicada a la cría de cabras, a top model.

La clave estuvo en unos tíos de Mogadiscio, que la ayudaron a viajar a Londres tras su fuga de casa a los 13 años, cuando iba a ser entregada en matrimonio a un anciano que ofreció varios camellos por ella. En la capital británica trabajó como empleada del servicio durante casi cuatro años, hasta que un día -cuando laboraba como aseadora en un McDonald s- un fotógrafo descubrió su fascinante rostro. Ahí todo cambió para ella.

Pero Waris Dirie decidió no olvidar y actuar. Tenemos que ayudarnos unos a otros. En todas partes del mundo están sucediendo cosas horribles y tenemos el deber de denunciarlas. Cada día, cada uno de nosotros puede hacer la diferencia y ayudar a cambiar este mundo , le dijo la modelo somalí a EL TIEMPO.

Los fondos recaudados con la venta del libro Amanecer en el desierto serán destinados a la fundación Desert Dawn (www.desertdawn.com), creada por Dirie para luchar contra la mutilación genital femenina.

CLASES Y FINALIDADES DE UN HORROR Madrid (EL TIEMPO) La mutilación genital femenina consiste en la extirpación total o parcial de los órganos genitales. Sus tres variantes más habituales son la clitoridectomía, o extirpación total o parcial del clítoris; la escisión, procedimiento en el que se cercena la totalidad o parte de los labios menores, y la infibulación, que consiste en la extirpación de los labios mayores, creándose superficies en carne viva que después se cosen o se mantienen unidas con el fin de que al cicatrizar tapen la vagina.

Según la Organización Mundial de la Salud, la clitoridectomía y la escisión representan el 80 por ciento de los casos de mutilación femenina, una atrocidad que tiene como fin la vigilancia de la virginidad femenina y la eliminación de la sensación de placer sexual, con el objeto de garantizar su pureza y fidelidad al marido.

La práctica se extiende a lo largo de 40 países. En Sudán, Malí y Somalia, más del 90 por ciento de las mujeres han sufrido algún tipo de mutilación en sus genitales.

FOTO/Archivo particular 1- Esta semana fue lanzada en Madrid la versión en español del libro.

2- La modelo somalí Waris Dirie en su libro autobiográfico Amanecer en el desierto recuerda que el día que la mutilaron genitalmente. Desde 1995 ha dedicado a su vida a la lucha contra esta práctica.

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