ZONAS HÚMEDAS, SURTIDORES DE VIDA

ZONAS HÚMEDAS, SURTIDORES DE VIDA

Chiguiros, perros de agua, manatíes, babillas, caimanes y tortugas comparten su hogar con más de 200 especies diferentes de aves. Todos ellos viven y dependen de los humedales. Zonas vitales que están en riesgo de desaparecer y con ellas sus huéspedes.

04 de febrero 2002 , 12:00 a.m.

Chiguiros, perros de agua, manatíes, babillas, caimanes y tortugas comparten su hogar con más de 200 especies diferentes de aves. Todos ellos viven y dependen de los humedales. Zonas vitales que están en riesgo de desaparecer y con ellas sus huéspedes.

Su importancia radica en los procesos físicos, biológicos y químicos que surgen de la interacción entre suelo, agua y especies animales y vegetales que allí viven ya sea permanentemente o de paso. Por eso, a los humedales se les considera como los ecosistemas más productivos del planeta, pero a la vez, los más amenazados.

Entre sus enemigos figuran la agricultura intensiva, que deteriora los procesos naturales que allí se producen; la urbanización, la contaminación, la construcción de represas, la adecuación de tierras para infraestructura turística, la desecación y otras formas de intervención (todas producto de la actividad del hombre) en el sistema ecológico.

Sin embargo, los gobiernos han tomado conciencia sobre la importancia de estos lagos, lagunas, manglares, ciénagas, pantanos y sabanas inundadas, y ahora los consideran como fuentes de vida en recuperación.

En Colombia, por ejemplo, donde el área total de cuerpos de agua interiores es de aproximadamente 20 millones de hectáreas, ya existe una política para humedales que reconoce la importancia de estos ecosistemas para el ciclo hidrológico y para el desarrollo económico del país.

Dicha estrategia, que fue aprobada por el Ministerio del Medio Ambiente el pasado 5 de diciembre como un avance más de la política ambiental para Colombia, contempla inversiones por 5.000 millones de pesos.

Las zonas beneficiadas serán, entre otras, la ecorregión estratégica del Canal del Dique; la Laguna de La Herrera, Neuta-Tierra Blanca y Pedro Palo; los humedales de la Depresión Momposina; los manglares tanto del Pacífico como del Caribe, y Old-Providence y Santa Catalina, donde se promoverá el ecoturismo.

De estos hay unos que están en peores condiciones que otros, y a juicio del Ministerio del Medio Ambiente, los más deteriorados son los de Neuta-Tierra Blanca (en Soacha) y la laguna de Fúquene. A estos les siguen unos cuantos que ya están en vía de recuperación. Son los de Santa María del Lago (en Bogotá), hoy protegido por los habitantes del sector, y el de La Herrera (en Madrid, Cundinamarca), que conserva especies endémicas como la tingua de pico verde y el pato barraquete aliazul.

Los candidatos.

Sin embargo, el país también tiene sus zonas para mostrar. Y para premiar. Al amparo de la Convención de Ramsar, que promueve la conservación y el uso racional de los humedales, el país evalúa la designación de seis nuevos sitios como Humedales de importancia internacional .

Estos son: Tumaradó, Peranchó y el delta de los ríos San Juan y Baudó, en el Pacífico; los humedales del Valle del Sibundoy en el Putumayo; la Laguna del Trueno, en Nariño, y el río Arauca. Ya han sido incluidos en esa lista mundial el sistema Delta Estuarino del río Magdalena -Ciénaga Grande de Santa Marta y la laguna de la Cocha.

Dicha Convención de Ramsar, cuyo nombre completo es Convención Internacional para Humedales, fue firmada en la ciudad iraní de Ramsar el 2 de febrero de 1971 por unos cuantos países y hoy ya ha sido ratificada por 123 naciones alrededor del mundo. En 1997 se aprobó la adhesión de Colombia a la Convención y el 18 de junio de 1998 entró a hacer parte de ella.

Además, este año se cumple el plazo del Plan Estratégico 1997-2002, adoptado en Brisbane (Australia) en marzo de 1996 y cuyo fin es el de poner especial énfasis en la educación y sensibilización del público; en la inclusión de los humedales para la adopción de decisiones, y en la designación para la Lista Ramsar de sitios pertenecientes a las categorías de humedales insuficientemente representados, principalmente arrecifes coralinos, manglares y praderas de pastos marinos.

El primer punto de este objetivo tiene que ver, precisamente, con el lema Los humedales y sus valores culturales , que adoptó este año la Convención para celebrar el Día Internacional de los Humedales, que en Colombia no es uno sino 15, porque las actividades programadas irán hasta el 17 de febrero.

FOTO/Jairo Valderrama Barco.

En los humedales hay aves como garzas, monjitas, pato zambullidor, patos pico verde, patos yuyo, pato turrio y diferentes tipos de tinguas.

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