EL DÍA EN QUE SE SUBLEVARON LOS ARTESANOS

EL DÍA EN QUE SE SUBLEVARON LOS ARTESANOS

Los días 15 y 16 de enero de 1893, hace 99 años, una rara sublevación popular estremeció a Bogotá, entonces de 120.000 habitantes. Los amotinados, calculados en 500 personas para el primer día y en 5.000 para el segundo, arrastraron cadáveres por las calles, levantaron barricadas, pusieron en libertad a las presas, asaltaron el cuartel principal de la Policía Nacional y la casa del Alcalde Municipal, y destruyeron la del Ministro de Gobierno.

15 de enero 1992 , 12:00 a.m.

Este último, general Antonio B. Cuervo, legendario guerrero, estadista y aventurero, apresuró su muerte por los esfuerzos que hizo para dominar la revuelta.

Según cifras dadas en el debate de responsabilidades que semanas después hizo el Concejo Municipal, los muertos fueron alrededor de treinta, incluidos agentes de la Policía.

La ciudad fue declarada en estado de sitio. Los cabecillas directos del motín pagaron confinamiento o destierro en la isla de San Andrés y en Bocas del Toro.

Como causa inmediata o Florero de Llorente aparecieron las censuras que hizo a los artesanos Ignacio Gutiérrez Isaza, en Colombia Cristiana, un periódico cercano a la Curia Arzobispal.

La honradez les es desconocida; son embusteros, incumplidos de los contratos, cínicos en sus raterías; para ellos no existe el séptimo mandamiento, que han borrado del décalogo , escribió Gutiérrez, según transcribe Alfredo Iriarte en la Historia de Bogotá, editada por Villegas.

Pero José Leocadio Camacho, uno de los personajes del drama, carpintero, periodista y concejal, dijo más tarde en carta al Presidente de la República, Rafael Núñez, que una razón de los motines fueron los cobros del Municipio por el alquiler de los puestos en la plaza de mercado, que en la época al parecer estaba en la carrera 10a. con la calle 10a., donde se hizo en diciembre pasado la feria del juguete.

En la ciudad, comprendida del barrio Las Cruces a San Diego, y de Egipto a los contornos de la Estación de la Sabana, aunque ya existía Chapinero, convivían pobreza y progreso.

La propiedad urbana se calculaba poco tiempo atrás en 50 millones de pesos. Recién había llegado el Ferrocarril de la Sabana. Estaba contratado el de Sibaté. Se estaba construyeyndo el del norte. La Bolsa de Bogotá y la Sociedad Colombiana de Ingnieros se fundaron poco antes. Se contaba con acueducto, energía y telefonos.

El 19 de marzo de 1893 sería inaugurado el precursor de los centros comerciales de Bogotá, el Pasaje Rivas. Llegaba un circo de habla inglesa.

Algún indigente murió en la calle, desamparado, según lo dijo el periódico del ex presidente Santiago Pérez. Luchaban contra la miseria la Sociedad de San Vicente de Paúl, la Sociedad Protectora de Aborígenes y la Filántropica. Mundo en ebullición El mundo entero estaba en embullición. No solo por el cólera, que obligó al gobierno de Alemania a prohibir el uso de agua de varios ríos, sino principalmente por la zozobra que provocaban los anarquistas, con motines o explosiones hoy en París, mañana en Barcelona, otro día en España.

Un periodista hablaba de la manfestación de cientos de trabajadores sin empleo que en Holanda recorrieron las calles cantando canciones revolucionarias y otro escribía el sábado 14 de enero de 1893: Grandes acontecimientos se preparan en el mundo al expirar el siglo XIX... el problema social mantiene en terrible inquietud a la sociedad europea, el problema político agita a los pueblos latinoamericanos. Por todas partes una profunda crisis económica hace más difícil la lucha por la vida. ..el signo que nació entre las charcas de sangre de la guillotina expira oyendo el estruendo de las bombas de Rovachol. La noche del 15 Nadie imaginaba que las chispas extranjeras repercutirían acá. El vice-presidente de la República, encargado del poder ejecutivo, Miguel Antonio Caro, descansaba unos días en Ubaque (al oriente de Cundinamarca).

El viernes 13 en la tarde, dos artesanos se le atravesaron al paso a Gutiérrez, en cercanías de La Capuchina, cuando bajaba para su casa.

El domingo 15, a las 4 de la tarde, se vió aparecer en la calle del gasómetro hoy alrededores de las calles 13 y 15, abajo de la Avenida Caracas), un gran tumulto compuesto de artesanos y jornaleros ..., que atacó a pedradas la casa de Gutiérrez . A un agente de policía le despedazaron la nariz y a otro le sumieron un hueso del cráneo.

A las 8 y 15 de la noche, según diría el comisario Becerra, la Policía tuvo que enfrentarse a 400 o 500 hombres que dando vivas y mueras subían en dirección a la Capuchina.

El Ministro de Gobierno, general Cuervo, hombre muy prestigioso, primera autoridad de nivel nacional en ausencia de Caro, se presentó en el área de los sucesos y logró conjurarlos.

De las 10.30 a las 11 de la noche, las calles quedaron solas.

Era el paréntesis anterior a la borrasca del 16. (Mañana : El 16, día de barricadas, asaltos y muertos. Estado de sitio).

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