ENTRE EL REALISMO Y LA RESIGNACIÓN

ENTRE EL REALISMO Y LA RESIGNACIÓN

La situación real y objetiva del mundo, si concretar tal cosa fuera posible, es más que desastrosa. Afganistán, Palestina, Colombia, Filipinas, Indonesia. Crisis del capitalismo mundial, hasta el punto de que en la cumbre que se realizó entre el 18 y el 22 de marzo en Monterrey (México), incluso los más aguerridos defensores de la globalización tuvieron que reconocer que, en dos décadas, los pobres se han empobrecido aún más y hay más pobres aun cuando se ha producido más riqueza.

31 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

La situación real y objetiva del mundo, si concretar tal cosa fuera posible, es más que desastrosa. Afganistán, Palestina, Colombia, Filipinas, Indonesia. Crisis del capitalismo mundial, hasta el punto de que en la cumbre que se realizó entre el 18 y el 22 de marzo en Monterrey (México), incluso los más aguerridos defensores de la globalización tuvieron que reconocer que, en dos décadas, los pobres se han empobrecido aún más y hay más pobres aun cuando se ha producido más riqueza.

En el mundo mueren diariamente miles de niños, no solo de hambre, sino sobre todo de enfermedades que se agudizan por la desnutrición y que serían totalmente evitables si existiera una política seria de provisión de vacunas y medicamentos para los más pobres. La autorización que se les dio a países como India y Suráfrica de producir genéricos para proveer de drogas a los enfermos de sida de las naciones más afectadas, tanto por la enfermedad como por la pobreza, es tan solo de cinco años. En el 2006 se acaba esa fiesta.

Las grandes corporaciones muchas de las cuales se han enriquecido gracias a que, en sus inicios, deliberadamente se pasaron por la faja las leyes de patentes, a las que quieren someter ahora a los países del Tercer Mundo están patentando una idea genial: semillas cuyos cultivos no producen semilla. Es decir, el agricultor que las compre no podrá producir su propia semilla, sino que tendrá que comprarle de nuevo tan maravillosa mutación genética a Syngenta (la impresionante fusión de Zeneca y Novartis, a su vez una fusión de las gigantes Ciba y Sandoz).

Las declaraciones de Fidel Castro de que el mundo corporativo está cometiendo un genocidio de magnitud mundial suenan cada vez más ciertas, por muy poca que sea la credibilidad de su emisor. Que él lo haya dicho no le resta a lo que pueda tener de verdad.

Hace cinco minutos, en el momento en que escribo esto, me llegó un mensaje electrónico que pide firmas para interceder ante el gobierno brasileño. Una propuesta en el Senado del Brasil, si pasa, permitiría la destrucción del 50 por ciento de la selva amazónica para crear zonas de pastoreo. Ni hablar de la cantidad de poblaciones indígenas que se verían privadas de su hábitat natural, por no mencionar el desastre ecológico que tal medida conllevaría. Ni siquiera sé qué tan cierto es esto. El mensaje me ha llegado por varias vías en los últimos dos años. El punto es que tal cosa es casi creíble.

Y es ahí en donde creo que radica parte del desastre mundial. No solo en los horrores que se están cometiendo. La historia de la humanidad está plagada de horrores. Todos competimos por el primer puesto en genocidios: el Holocausto, o la conquista de América; Hiroshima o las limpiezas raciales de los últimos tiempos. Seis millones de judíos en seis años o 70 millones de nativos americanos en 50. Bomba atómica o guerra fratricida. Cifras y métodos. Todo entra en el concurso. Todo es creíble. Pero más que nada, lo que lo sostiene todo es la manera en que se nos presenta como inevitable.

Será posible cambiar algo? No lo sé. Ni siquiera sé cómo comenzar a pensarlo. Lo único que sí sé es que hay que comenzar. Que, de hecho, algunos ya han comenzado, que vamos comprendiendo que hay que perderle el miedo a la imaginación, que nos libremos de la noción de que hay que ser tan solo realistas . No se estará confundiendo el realismo con la resignación? No sería lo más realista considerar que mucho de lo que está sucediendo es inaceptable y requiere maneras distintas de pensarse?.

evonderw@yahoo.com

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