A LA VIDA Y OBRA DE UN POETA

A LA VIDA Y OBRA DE UN POETA

Rogelio Echavarría obtuvo este año el Premio Nacional de Poesía que otorga la Casa de Poesía Silva como reconocimiento a una vida y una obra. Con anterioridad lo han recibido Hernando Valencia Goelkel, Fernando Charry Lara, Héctor Rojas Herazo y Mario Rivero. El premio consiste en $20 millones y una obra de arte. Echavarría, nacido en Santa Rosa de Osos en 1926, estudió bachillerato en su pueblo, en un seminario de Bogotá y en el Liceo de la Universidad de Antioquia. A los 15 años inició en la radio y en un diario de Medellín su carrera de periodista profesional que completó 40 años en la prensa de Bogotá: 10 en El Espectador y 30 en EL TIEMPO como subjefe de redacción, subeditor, columnista y comentarista cultural.

24 de noviembre 2002 , 12:00 a.m.

Su obra poética es breve pero intensa y se encuentra en dos libros: Edad sin tiempo (1948) y El transeúnte (1964). De su poesía escribió con gran tino Darío Jaramillo Agudelo: Rogelio Echavarría es un poeta original en la poesía colombiana porque fue el primero que abrió los ojos a la poesía de lo cotidiano y de la ciudad: y lo hizo sin perder vuelo lírico, sin abandonar el misterio esencial de la poesía .

Es notable su trabajo como compilador y antologista de la poesía colombiana: Versos memorables (1989); Lira de amor (1990); Los mejores versos a la madre (1992); Crónicas de otras muertes y otras vidas (1993); Mil y una notas (1995); Poemas al padre (1997); el II tomo de la Antología de la poesía colombiana, publicada por la Presidencia de la República en 1996; Antología de la poesía colombiana (1997) y Quién es quién en la poesía colombiana (1998).

Dos poemas Por Rogelio Echavarría Oscuro sueño Me asaltan en la noche y me ofenden fantasmas transparentes y fríos me toman por los cabellos me hunden en un pozo oscuro y febril y cuando me dispongo a gritar a abrir los brazos y a pedir palabras el sol se aloja con su gota de hielo en mis ojos de negra y eterna lechuza.

Tiempo perdido Cómo te quejas de que pase el tiempo si vives sofocándolo, acosándolo, apremiando sus plazos, estrechando su camisa, podando su almanaque? Niño quieres ser joven y maduro ya no aceptas ser viejo. Quién entiende? Compras para pagar después y gimes cuando te exigen saldo al vencimiento.

Haces ayer el diario de mañana, no vives hoy amor sino recuerdo, en enero trabajas por diciembre y tienes mal del siglo... venidero! Y cuando escribes luces un quevedo en lugar de los lentes de contacto Miras más lejos de la tumba y sabes que el alma es miope y suele tropezarla.

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