LAS NEGOCIACIONES DE PAZ

LAS NEGOCIACIONES DE PAZ

Dentro de un ambiente natural de expectativa y de comprensión de las dificultades inherentes a un proceso de negociaciones de paz, es de gran importancia para el país tener total conciencia de que no se había avanzado tanto antes como en el presente en un proceso de conflicto tan prolongado como el colombiano. Todo ello, por supuesto, dentro de los altibajos de una negociación en medio del conflicto.

01 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

También es de gran importancia el hecho de que la negociación se inicie por la definición del modelo económico , aunque es preciso comprender a cabalidad la diferencia de objetivos entre la guerrilla y la sociedad en su conjunto en una etapa previa a un acuerdo y en la fase posterior al acuerdo, en la eventualidad de que este ocurriese.

Porqué es importante llegar a un acuerdo? En una etapa previa a la construcción de un acuerdo es importante tener en cuenta que los incentivos de la sociedad y de la guerrilla no necesariamente coinciden.

En efecto, los principales elementos del proceso económico, a saber, la producción de riqueza y su distribución corresponden a intereses diferentes. De lo que se trata precisamente es de hacer coincidir estos intereses.

En cualquier proceso económico la generación de riqueza conlleva el costo de asignación de los recursos requeridos para hacerla posible. La distribución de la riqueza generada requiere también un sacrificio de las partes involucradas. Sin embargo, en una etapa en la cual no hay un consenso de la sociedad sobre la conveniencia y posibilidad de un proceso de redistribución, tampoco hay consenso sobre el hecho de que una concepción estatista basada en un esquema de subsidios, también tiene un costo que la sociedad debe pagar.

Por otra parte, la destrucción de capital humano, de infraestructura física y de creación potencial de riqueza que genera un conflicto como el colombiano, constituyen también una asignación indeseable de los recursos de la sociedad.

Si se compara este estado de cosas con una situación en la cual la sociedad genera un consenso sobre la importancia de generar riqueza, que a la vez permita su distribución, los incentivos de la sociedad y de la guerrilla se recomponen después de un acuerdo evitando el costo de la destrucción de la guerra, con la conciencia de que los subsidios deben salir de alguna parte que no signifique la eliminación del incentivo a crear nueva riqueza y la conciencia necesaria de que la eliminación de la pobreza es un proceso que no es mágico, que requiere una construcción prolongada de riqueza para redistribuir, mediante unas reglas claras y estables de relación entre el sector privado generador de la riqueza y el sector público que genera y garantiza la existencia de bienes públicos esenciales, tales como la seguridad, la justicia y la asignación de recursos a aquellos motores de riqueza que el mercado no asigna espontáneamente, como la calidad del capital humano, el desarrollo de la infraestructura física y el desarrollo tecnológico.

Mientras una sociedad en guerra destruye riqueza y una sociedad en crisis utiliza ineficientemente la que genera, una sociedad en paz puede conformar las condiciones necesarias para la producción estable y creciente de riqueza y para definir unas reglas que permitan una mejor distribución sin eliminar los incentivos a generar riqueza en el sector privado.

Aunque se ha debatido mucho a raíz de la crisis internacional reciente sobre los beneficios y costos de la globalización, ninguna economía con crecimiento estable en el mundo puede mostrar que sus bases de crecimiento se encuentran exclusivamente en su economía doméstica. Así las cosas, la inserción competitiva de la economía colombiana en la economía global constituye una condición inescapable para mejorar un crecimiento suficientemente elevado que permita por sí mismo hacer posible un esquema tributario suficientemente redistributivo.

Los gobiernos de Barco y Gaviria dieron unos primeros pasos para insertar la economía colombiana en ese mundo globalizado. La crisis política del gobierno subsiguiente dificultó avanzar en este proceso. El actual gobierno, en medio de negociaciones de paz, viene dando señales claras de que el proceso debe ser consolidado.

La sociedad colombiana, después de un acuerdo con la guerrilla sobre lo fundamental puede ciertamente recuperar mucho terreno perdido por largo tiempo con otros países en el proceso de competitividad internacional. Esta es una razón adicional para convencernos de la necesidad de un buen acuerdo. Sin ello no podremos tampoco tener una economía competitiva y una prosperidad mejor distribuida.

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