OBRAS DE BOTERO VUELVEN A COLOMBIA :

OBRAS DE BOTERO VUELVEN A COLOMBIA :

03 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Una gran parte de la colección privada del artista colombiano Fernando Botero, 120 obras entre pinturas, dibujos y esculturas, se expone desde ayer en el Palazzo Bricherasio de Turín, al norte de Italia, por última vez en Europa.

Después de la muestra, de cuya dirección se ha encargado el propio Botero, las obras serán donadas a dos de los más prestigiosos museos colombianos, el de Arte Contemporáneo de Bogotá y el de Arte Moderno de Medellín, ciudad natal del artista.

El grueso de la colección lo componen 22 óleos inéditos, a los que se suman dibujos y esculturas, en su mayoría realizadas en el último decenio.

He elegido Turín para exponer estas obras porque amo a Italia y nunca antes había enseñado mi trabajo en esta ciudad , explicó en la inauguración el pintor, que recordó el papel fundamental del arte italiano en su formación.

Botero explicó que a los 15 años se enamoró del Renacimiento leyendo los textos de los críticos de arte italianos.

Así, en lugar de ir a París, como casi todos los artistas de mi generación, me inscribí en la Academia de San Marcos de Florencia, donde estudié a Giotto, Paolo Ucello y Piero della Francesca, una experiencia que ha sido para mí una gran fortuna , añadió.

Aunque su obra, famosa por sus formas extremas y redondas y sus personajes exageradamente obesos, se aleja en apariencia de la pintura clásica, en su interior se esconde en realidad la misma búsqueda del equilibrio que los grandes clásicos .

Cuando cada elemento del cuadro encuentra su lugar, yo alcanzo la paz y en ese momento comprendo que la pintura está terminada , añadió.

Los cuadros inéditos expuestos en Turín representan naturalezas muertas, mujeres y otros temas típicos de Botero, casi todos pintados en los dos últimos años, mientras que las esculturas son paradójicamente pequeñas dada la monumentalidad de la obra del artista colombiano.

Se trata de bronces con formas femeninas realizados durante sus estancias veraniegas en Pietrasanta (Toscana, centro de Italia), donde Botero posee una casa en la que pasa tres meses al año.

Nacido en Medellín en 1932, el pintor se trasladó a Bogotá en 1952 y cuatro años después se produjo un momento crucial de su carrera, cuando pintó en México Naturaleza muerta con mandolina , con un instrumento con las proporciones extraordinariamente grandes que caracterizan el arte de Botero.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.