ADELGAZAR DURANTE LA LACTANCIA

ADELGAZAR DURANTE LA LACTANCIA

Una universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, acaba de decir lo que muchas mujeres embarazadas estaban esperando: que pueden iniciar una dieta y un programa de ejercicios, en plena época de lactancia, sin afectar el peso y la talla de sus recién nacidos.

01 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

El estudio, publicado por una revista especializada llamada New England Journal of Medicine, cuestiona el supuesto de que las nuevas mamás deben mantener un régimen alimenticio igual o parecido al de sus nueve meses de embarazo durante los primeros meses de la lactancia y retardar por un largo periodo su interés por el peso y la figura.

Los investigadores examinaron durante diez semanas a dos grupos de mujeres (integrado cada uno por 20 mamás con un mes de haber tenido su hijo), de los cuales uno siguió un régimen alimentario e hizo ejercicios por lo menos 30 minutos al día, y el otro mantuvo sus hábitos de siempre y no hizo ningún tipo de ejercicios.

Las madres del primer grupo adelgazaron un promedio de 5 kilos en las diez semanas, mientras que las del otro perdieron menos de un kilo durante el mismo tiempo. Las mujeres de los dos grupos mantuvieron una producción de leche similar y sus niños no registraron diferencias mayores de peso y talla.

Pero como no todo puede ser tan bueno, la misma revista publicó otro estudio que defiende una opinión contraria y afirma que las dietas y el ejercicio deben ser pospuestos hasta cuatro o seis meses después del nacimiento , pues es a partir de ese momento cuando el niño puede aceptar alimentos diferentes a la leche materna.

En Colombia la discusión en ese sentido también se ha dado, aunque cada vez son más los especialistas que se inclinan por apoyar el deseo de las mujeres modernas de recuperar rápidamente su peso normal, obviamente sin perjudicar la salud y el desarrollo de sus hijos.

Especialmente en los estratos medio alto y alto se manifiesta ese interés , asegura Carlos Cortés, coordinador del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica San Pedro Claver. Y es que una vez ha pasado el parto las mujeres están en capacidad de ver la magnitud de lo que el embarazo ha hecho en su cuerpo. Antes de eso, solo les interesa la salud del niño , agrega.

Razones de peso En promedio las mujeres embarazadas ganan entre 12 y 13 kilos de peso (algunas llegan a 15 y son las que tienen más riesgos) y al término del embarazo quedan con cinco o seis kilos de más, que comienzan a eliminar progresivamente en las semanas y meses siguientes.

Para iniciar una dieta formal asegura el especialista se siguen recomendando los 40 días de los que hablaban las abuelas. Cuando una mujer es sana y no ha tenido mayores complicaciones durante el embarazo lo que se le sugiere es seguir una dieta rica en calcio, en hierro, en leche y sus derivados, con granos oscuros (como la lenteja y el fríjol) y con carnes rojas como el hígado , señala el ginecólogo.

En su opinión, ese tipo de alimentos no causan sobrepeso en la mamá ni descompensación en sus bebés, pues todos los nutrientes que las mujeres toman pasan al bebé a través de la lactancia.

La nutricionista Ana María Avila explica que en los meses de la lactancia pasa lo mismo que en los del embarazo: el bebé toma todo lo que necesita del cuerpo de la madre. La leche materna tiene características en cada una de sus diferentes etapas. Siempre y cuando mantengan un consumo de líquido adecuado, las mujeres que hacen dieta lo que logran es bajar de peso más rápido que las que no lo hacen, pero la leche no cambia ni en cantidad ni en calidad .

Recomienda, eso sí, que el régimen sea sugerido por un especialista, teniendo en cuenta las características particulares de cada paciente. y que, obviamente, cuente con la aprobación de su ginecólogo.

Pero el estudio en mención no habla solo de dieta, sino que le agrega ejercicio al programa de las mujeres lactantes. El ginecólogo Carlos Cortés no está en contra de la iniciación de un programa moderado de ejercicios alrededor del segundo o tercer mes de haber tenido un hijo.

De hecho, hace ocho años que en Colombia se practican este tipo de iniciativas. Muchos médicos son apáticos frente a ello e, incluso, algunos esposos prefieren que su esposa, en lugar de iniciar una rutina para perder de peso, se quede en la casa al lado del bebé , dice Marcela Carreño, esteticista que ofrece ese tipo de tratamientos.

Lo que se hace en líneas generales es lo siguiente: pasados 20 días del embarazo (siempre y cuando haya sido parto natural y la mujer esté sana) se inicia una rutina de actividades pasivas, a través de aparatos que trabajan la parte externa de la piel y empiezan a remover líquidos y a fortalecer abdomen, nalgas y cintura, sin que ellas hagan ningún tipo de esfuerzo.

Así se mantienen durante dos meses, después de los cuales inician un programa de aeróbicos suaves, especialmente en máquinas como la bicicleta y la caminadora con repeticiones sencillas que en ningún momento atentan contra la salud de un cuerpo que aun se está recuperando del embarazo , explica Carreño. Según su experiencia, a los tres o cuatro meses han recuperado su figura.

Sobre el tema, y sin olvidar que lo más importante es la salud del bebé, valdría la pena recordar lo dicho por el ginecólogo Cortes en el sentido de que los médicos de hoy deben sintonizarse con las necesidades de sus pacientes, muchas de ellas altas ejecutivas o simplemente mujeres trabajadoras que necesitan regresar al trabajo lo más rápido posible y en buenas condiciones físicas y estéticas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.