EL TRABAJADOR DEL SIGLO XXI

EL TRABAJADOR DEL SIGLO XXI

El nuevo modelo de organización empresarial se basa en la comunicación y el conocimiento, afirma Rafael Echeverría, sociólogo y capacitador chileno y autor del libro Ontología del lenguaje. Segun él, las nuevas empresas tienen como protagonistas a los trabajadores del conocimiento.

20 de febrero 2000 , 12:00 a.m.

El viejo modo de hacer empresa ha muerto, pe-ro todavia no ha surgido el que lo reemplace. Así, plantea el problema por el que atraviesan las compañias en la actualidad, y el desafio al que deberán enfrentarse de cara al nuevo milenio.

Edieverría proclama el fin del trabajó manual, la necesidad de transformación y la importancia del entretenimiento en el nuevo modelo empresarial.

El tema entre los ejecutivos es la transformación. Esto genera un alto nivel de incertidumbre, porque aunque saben que deben realizar un cambio profundo, ignoran sobre qué áreas aplicarlo.

Esta ola de incertidumbre repercute directamente en las finanzas de la compañía, dice. Si bien las empresas invierten millones de dólares en capacitación, los resultados obtenidos son desalentadores o no guardan proporción con la cantidad de dinero desembolsado La empresa tradicional del sigio XX surgió cuan-do se resolvió el problema de la productividad del trabajador manual. La del sigio XXI surgirá cuando se resuelva el problema de la productividad del trabajador no manual El poder del lenguaje Sin embargo, llegar a esta meta no es fácil. La primera dificultad es que todavia esta poco clara la función del trabajador no manual. Por lo general, se suele decir que este tipo de empleados hace de manera brillante cosas que son innecesias Además, según el catedrático, todavía, todavia no se ha podido dar con el nuevo modo de hacer empresa por-que el trabajador no manual es, básicamente, un trabajador de conocimiento.

Esto lo convierte en un ser más complejo, por-que su hablildad no esta puesta en la destreza fisica, sino en la forma en que se comunica y hace uso del lenguaje , explica.

Lo que mejor define al trabajador del sigio XXI es el lenguaje continúa. Las tareas del trabajador no manual se realizan conversando. El lenguaje tiene un poder transformador, no sólo comunica, sino que, además, puede cambiar la vida de las personas.

Un buen manejo de la conversación ayuda a que el trabajador no solo exprese sus ideas de manera clara y concisa, sino que también es importante para que los gerentes logren de sus empleados el mejor aporte de sus capacidades.

Por eso, en el modelo planteado por Echeverría los gerentes cumplen un papel fundamental en el desarollo de la empresa del nuevo milenio. Son ellos los encargndos de ordenar, capacitar y guiar a su personal.

De esta manera, el gerente se convierte en un ver-dero coach, cuya tarea fundamental es identificar las dificultades que bloquean la capacidad de desempeño de los empleados y tratar de eliminarlas, para optimizar el desempeño de la empresa El gerente del siglo XXI no debe limitarse únicamente a dar órdenes. Es un agente de aprendizaje. Por lo tanto tiene que ejercer un coaching basado en la confianza. Sólo asi se podrá, mediante una buena comunicación con los demás, resolver el problema de la producttvidad del trabajador no manual , concluye Echeverría.

Las razones del cambio Para entender por qué la empresa ac-tual no pudo adaptarse aún al nuevo contexto, es necesario repasar las transformaciones que se produjeron en el interior de las compañías durante el siglo.

En primer lugar, se produjo una crisis en los mecanismos de control. La tarea de supervisión que el capataz realizaba en las fábricas ya existe, precisamente porque entró en crisis el modelo de producción tradicional.

Como consecuencia de lo anterior, existe un cambio en la emocionalidad del trabajo. En el nuevo modo de hacer empresa agrega la autoridad es el gerente y el sentimiento de miedo que el obrero experimentaba frente al capataz es re-emplazado pór la confianza.

Según Echeverría, un buen gerente debe tener en cuenta el entorno biológico y cultural de los empleados, sus competencias o conocimientos, los avances tecnológícos que permitan hacer cosas que antes no podían realizarse, el sistema empresarial en el que está inmerso y puesto que ocupa el trabajador.

La función de observador que debe desarrollar un buen gerente está basada en poder dar sentido e interpretar los acontecimientos y así determinar la capacidad de acción y desempeño de los empleados.

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