HOMBRES PLANIFICANDO Y ESTERILIZADOS

HOMBRES PLANIFICANDO Y ESTERILIZADOS

Machismo, temores, falta de solidaridad o desconocimiento?

06 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

De pronto, un poco de cada cosa. Porque sería difícil calificar en una palabra el motivo por el cual los hombres han delegado en las mujeres la obligación de asumir los métodos anticonceptivos. La píldora, el dispositivo intrauterino, métodos de barrera. A ellos, y no aceptan utilizarlo siempre, les queda uno: el condón.

La píldora masculina? Mucho se ha dicho acerca de ella. Sin embargo, antes de varios años, no estará disponible en el mercado. La misma Organización Mundial de la Salud, OMS, no ha reconocido todavía los primeros ejemplares salidos de laboratorio.

Por eso, por el momento, todavía la mujer lleva la carga: la planificación familiar, que debería siempre ser decisión de ambos, se realiza en su organismo. Para ello, existen varios métodos y la ciencia ha progresado para garantizarles mayor seguridad.

Las cifras son bastante elocuentes: en 1999, y de acuerdo con datos suministrados por Profamilia, 52.456 colombianos se sometieron a la esterilización. De ellos, el 9,2 por ciento eran hombres.

Sin embargo, aún si son débiles, las cifras hablan de un inmenso, pero lento, cambio en la mentalidad y actitud de los colombianos. A este respecto, Juan Carlos Vargas, ginecólogo asesor de Profamilia, dice que cada día más hombres acuden a los consultorios especializados para solicitar que se les practique una vasectomía. De hecho, a través de los años, se ha observado que estos hombres son sensiblemente más jóvenes y tienen niveles mayores de educación.

Las cifras -siempre las cifras...- lo comprueban: hace 10 años, el promedio de edad masculina era de 36 años. Hoy, este promedio se ubica en 35.6 años (mayores que las mujeres); con una escolaridad de diez años (también superior a la femenina), y 2,7 hijos vivos.

Un detalle llama la atención: en el marco general de los métodos anticonceptivos, o de planificación, la tendencia de los colombianos hacia el uso del condón es bastante pobre. Ocupa el cuarto lugar en las preferencias, siendo la esterilización femenina la que lleva la delantera.

También las condiciones para efectuar la ligadura de trompas ha cambiado: hasta hace unos años, se negaba el servicio a mujeres jóvenes (menores de 30 años), aún si tenían ya hijos y eran felizmente casadas. El concepto hoy es amplio: no importa la edad. Basta que tenga una paridad satisfecha.

Qué tanto Profamilia tiene sus propias estadísticas pero también espera las cifras que arrojará la Encuesta Nacional de Demografía y Salud. Las cifras oficiales que actualmente rigen datan de 1995.

Con esta advertencia, cabe mencionar que, en 1995, el 72 por ciento de las mujeres sexualmente activas utilizaban algún método de planificación familiar. Las estadísticas eran las siguientes: 26,4 por ciento de esterilización quirúrgica o ligadura de trompas; 11,1 por ciento, dispositivo intrauterino, DIU; 12,9 por ciento, anticonceptivos orales o píldora; 8,9 por ciento, métodos de barrera, inyecciones y condón; 27,8 por ciento no utilizaban ningún método.

En diez años (desde 1986 hasta la fecha de la encuesta), las cifras variaron: el DIU tuvo mayor aceptación, mientras que la píldora perdió. También perdieron los distintos métodos (incluidos los condones).

La situación hoy, de acuerdo con el doctor Vargas, puede ser bastante similar a la del 95. Y esto, de todos modos, a nivel mundial, es satisfactorio: las cifras colombianas son muy similares a las que se registran en países europeos y en Estados Unidos.

También el ginecólogo de Profamilia explica algunos de los motivos por los cuales la píldora tiene, relativamente, poca aceptación. En primer lugar, dice, en algunas regiones del país, como la Costa, se prefieren los DIUs.

Además, el hecho de que las mujeres colombianas no consulten previamente con su ginecólogo acerca de la conveniencia de tomar o no la píldora, convierte a ésta en un método de riesgo.

Un tercer elemento puede haber influido, y es la buena acogida que han tenido los anticonceptivos inyectables.

En cuanto a ellos No es posible establecer con certeza cuántos hombres asumen medidas para evitar el embarazo de sus parejas. Lo que sí se sabe es que, por diez mujeres que tienen las trompas ligadas, un hombre se sometió a la vasectomía.

En 1999, las mujeres esterilizadas tenían en promedio entre 25 y 34 años, dos menos que en 1976. La edad de los hombres, en cambio, giraba alrededor de los 35 años. Desde 1970, año en que se inició la vasectomía en Colombia, y hasta la fecha, 79.803 hombres se han sometido a la operación.

Discriminadas, las cifras sí hablan claramente de un cambio de mentalidad y actitud. Veamos por qué: 1970, 92 hombres de presentaron para la vasectomía; 1979, 579; 1989, 3.924; 1999, 4.800. Pero, en general, los hombres prefieren utilizar el condón o interrumpir el coito. En relación con el preservativo, los médicos lo apoyan, siempre y cuando sea bien utilizado y el mismo condón esté en buenas condiciones.

Recuerdan que el papel del preservativo es doblemente ventajoso: para evitar las enfermedades de transmisión sexual y también los embarazos.

Es tal su aceptación por parte de los médicos que, de acuerdo con el doctor Vargas, toda relación se debería realizar con condón. Aún cuando hay ligadura de trompas o vasectomía. Protege tanto al hombre como a la mujer de infecciones sexuales.

Temores Lo que sucede es que existe todavía un gran desconocimiento en torno a la vasectomía. Y, además, una multiplicidad de falsos conceptos. Entre ellos, los hombres creen que la esterilización induce a: Un aumento de peso; Pérdida de las características sexuales secundarias masculinas (barba, vello); Pérdida de la calidad de la erección; Disminución del desempeño sexual; Eyaculación en seco.

Los especialistas desmienten cada una de estas falsas creencias: la vasectomía no induce a una alteración hormonal y, por lo tanto, no afecta ni el desempeño sexual ni las características masculinas.

Lo que sí deben tener en cuenta los hombres es que es un procedimiento definitivo. Una vez hecha, la cirugía no tiene reverso.

La vasectomía se hace mediante una cirugía de 10 minutos, bajo anestesia local, y con una molestia leve en el área intervenida (el escroto) de dos días. Es un procedimiento definitivo.

El procedimiento consiste en seccionar el conducto deferente desde el epidídimo hasta las vesículas seminales. O sea que interrumpe el transporte de los espermatozoides maduros que debían juntarse con los demás componentes el semen.

La cirugía no tiene un efecto inmediato: la esterilización se hace efectiva tres meses o 20 eyaculaciones después de la intervención, tiempo necesario para que queden desocupados los conductos de cualquier resto de espermatozoides.

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