NUEVO CAMINO DE PROGRESO

NUEVO CAMINO DE PROGRESO

El año pasado se celebró en Florencia, Italia, la primera cumbre de países progresistas que adoptaron las tesis de la Tercera Vía. Allí salió a relucir de nuevo la diferencia entre el socialismo a la Jospin y el socialismo a la Blair. Si se analizan bien las dos posiciones, son en realidad diferencias de matices más que de fondo. Ambos se autoproclaman socialdemócratas de centro izquierda y fieles a los principios de la nueva Internacional Socialista. Jospin es más chapado a la antigua y tiende más a la izquierda, mientras que Blair es más moderno y centrista.

09 de junio 2000 , 12:00 a.m.

Se realizó una nueva cumbre progresista en Berlín la semana pasada de los mismos jefes de Estado, más unos invitados nuevos como los recién elegidos presidentes de Argentina y Chile. A las dos cumbres asistió Clinton. Lo curioso es que esta vez le cambiaron de nombre a la reunión. En lugar de Tercera Vía utilizaron la expresión nuevo camino al progreso . Por qué? Para evitar el choque que se produjo en Florencia (para los franceses es humillante que el padre de la Tercera Vía sea un inglés) y también para calmar a la extrema izquierda que nunca ha sido proclive a las tesis del nuevo socialismo.

Lo irónico es que no sólo le quitaron el nombre de Tercera Vía sino que el gran ausente de la cumbre fue precisamente el Primer Ministro británico por estar cuidando su nuevo bebé. Pero aún así, las conclusiones de la cumbre se enmarcaron claramente dentro de lo que Tony Blair y Anthony Giddens vienen pregonando desde que le cambiaron la cara a su partido laborista. Si blanco es y gallina lo pone, es un huevo, así a muchos no les guste el nombre.

Lo que sucede en el fondo es que el fin de la historia (del que habla Fukuyama) en cierto sentido sí llegó. Todo el mundo progresista aboga por una mejor distribución de la riqueza, lo mismo que pedía Plutarco hace dos mil años. Todos quieren un desarrollo más justo y que los frutos de la nueva economía se repartan mejor. Todos quieren crecimiento con justicia social y un control a los flujos financieros. Todos hablan de fortalecer la sociedad civil, aunque cada quien la define de forma diferente. Y en el comunicado final se habla inclusive de redefinir un nuevo equilibrio entre derechos y responsabilidades entre ciudadanos y Estado , que es precisamente uno de los pilares de la Tercera Vía.

Curiosamente, todos los conceptos económicos que salieron de Berlín están consignados en el último informe del Banco Mundial. Es bien interesante la metamorfosis del Banco. Ya difícilmente puede ser catalogado como instrumento de la derecha (nuestros mamertos deberían leerse el informe) y por el contrario se ha convertido en defensor a ultranza de lo social . El informe contiene además un recuento de todas las teorías del desarrollo económico, y cómo se han aplicado a través del tiempo, para concluir que no existe ningún modelo ideal (ojo, señores del Caguán): todo depende de una complejidad de factores diversos, muchos de ellos no económicos, y de la eficacia de los Estados para aplicar sus políticas, es decir, del Buen Gobierno. No lo dice solo el Banco Mundial, sino también el nuevo socialismo.

Talvez por eso, en Berlín surgió la tesis de que la modernidad supone una recuperación del protagonismo de la política a escala global . Jospin lo pone en términos más concretos: es necesario rehabilitar a los políticos para que ejerzan sus responsabilidades en el campo del empleo, el crecimiento y la educación . Es decir, que para mejorar el bienestar del pueblo, objetivo fundamental del desarrollo, la economía y la política deben ir de la mano. Nuevamente entra a jugar la Tercera Vía: ni la economía se puede dejar solo en manos de los técnicos o del mercado, ni la política se puede ejercer sin tener en cuenta la economía. Buena recomendación para la Colombia actual.

De manera que de esta cumbre no salió ningún camino nuevo de progreso sino un refrito de la Tercera Vía. No podía ser de otra manera porque no hay muchos caminos alternativos para la nueva izquierda. Es más bien el cómo lo que está en discusión. Son estos los temas que aquí también deberíamos estar debatiendo en lugar de seguir inmersos en tanta pelea y tanta politiquería. Y qué bueno sería ver a Colombia haciendo parte de este club de países progresistas. Buena meta para el liberalismo, si de veras logramos depurar y reconstruir el partido

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