CASTRO PROMETE GOBIERNO DE LIDERAZGO MORAL

CASTRO PROMETE GOBIERNO DE LIDERAZGO MORAL

El Alcalde Mayor de Bogotá, Jaime Castro Castro, se comprometió ayer a ejercer el liderazgo moral desde el primer cargo público de la ciudad, y anunció que aplicará un estricto plan de ajuste fiscal para mejorar los ingresos y recaudos a través del control de la evasión. Castro juró cumplir fielmente las obligaciones de su cargo, ante el juez civil Germán Valenzuela Valbuena, en sencilla ceremonia que se cumplió en su despacho y a la que asistieron su esposa, sus hijos, la alcaldesa saliente, Sonia Durán de Infante y muy pocos invitados especiales, y en la que como prueba de la austeridad del nuevo gobierno, en lugar de champaña se ofreció tinto.

02 de junio 1992 , 12:00 a.m.

Previa a la ceremonia de posesión, la alcaldesa saliente, Sonia Durán de Infante condecoró a Castro con la Orden al Mérito Civil en la más alta categoría. Allí se pudieron ver a varios de los funcionarios salientes entre quienes se destacaban Luis Alfredo Baena, Jaime Ortiz Mariño, Leo César Diago, Santiago Borrero Mutis, Arturo Ferrer Carrasco y Germán Olano.

El nuevo alcalde dijo que empezará su mandato por el orden administrativo y fiscal del Distrito y por darle forma participativa, pluralista, descentralizada y desburocratizante de acuerdo con las obligaciones que le impone la Constitución Nacional a Bogotá.

Castro le dedicó un capítulo de su discurso al Concejo de Bogotá y dijo que tiene ante si y ante la opinión pública la obligación de recuperar el prestigio, la ascendencia y el crédito que le corresponden. Advirtió que no convocará ningún tipo de solidaridad para pedir que se vote en favor o en contra de determinada propuesta.

Por último, envió su voz de aliento a su antecesior Juan Martín Caicedo Ferrer y a sus colaboradores que se encuentran privados de la libertad, e invitó a los demás alcaldes del país a ser celosos cumplidores del ordenamiento jurídico y agentes del pogreso y el cambio social. El discurso Castro dijo: Me corresponde regir los destinos de la ciudad en los momentos más críticos de su historia reciente. Lo haré con la humildad y la conciencia de la responsabilidad que adquirí desde mi postulación.

Empezaré por el orden administrativo y fiscal del Distrito, por darle vida a la forma participativa, pluralista, descentralizada y desburocratizante de gobierno que la Constitución impone a Santa Fe de Bogotá.

Para lograr que los más severos criterios éticos presidan la gestión oficial y la conducta de funcionarios y empleados, ejerceré determinante liderazgo moral desde la Alcaldía Mayor.

La organización y las formas de trabajo del aparato distrital serán modificadas a fondo con el fin de evitar duplicación de funciones, superar anacronismos y garantizar aceptables niveles de eficiencia en la prestación de los servicios, la construcción de las obras y el ejercicio de las atribuciones a cargo del Distrito Capital.

Aplicaré un estricto plan de ajuste fiscal que mejore los ingresos y recaudos por ejemplo, a través del control de la evasión y que castigue con rigor el gasto de funcionamiento, gracias a la austeridad que acompañará los actos de mi gobierno.

Seguramente, las autoridades nacionales prestarán a la ciudad la colaboración y la ayuda que requiere para reestructurar su deuda pública dos mil seiscientos millones de dólares que sólo podrá pagar cómodamente si consigue plazos más largos e intereses más bajos de los inicialmente pactados. También para lograr un régimen de transferencias fiscales que favorezca en proporción justa al Distrito Capital sin perjudicar a las demás entidades territoriales del país.

Todo lo anterior reforma institucional, moralización, austeridad y eficiencia administrativa, aplicación de un nuevo régimen de transferencias, rígido plan de ajuste y reestructuración de la deuda evitará tener que acudir al coro de nuevos impuestos, tributos o contribuciones y permitirá disponer de los instrumentos administrativos y de los recursos fiscales para equilibrar el proceso de desarrollo de la ciudad y afrontar sus mayores dolencias.

El desarrollo económico que nos convirtió en metrópoli, exigió pagar un doble precio: castigamos la inversión social y deterioramos el medio ambiente.

De ahí la necesidad de otorgarle a la inversión claro contenido y alcance sociales: salud, educación, vivienda, recreación, deporte, protección a los sectores más vulnerables de la población. La atención especial a los recursos naturales y al medio ambiente tiene sus proyectos símbolo en la descontaminación del río Bogotá y en la recuperación de los cerros tutelares de la ciudad.

Esos mismos instrumentos serán también los que nos permitan ocuparnos de los demás problemas que nos agobian: inseguridad, transporte y tráfico caóticos, desempleo e informalidad, elevadas tarifas de los servicios públicos.

Vivimos dificultades serias pero las vamos a superar entre todos. La ciudad no se va a hundir. Tiene la vitalidad necesaria para salir adelante y cuenta con los recursos que le permitirán lograrlo. Uno de ellos, su inmenso capital humano que congrega lo mejor de la inteligencia e imaginación colombianas. El cumplimiento de la exigente tarea que tenemos por delante impone el concurso y la colaboración de las autoridades y las comunidades organizadas.

El Concejo Distrital, máxima autoridad de la ciudad, tiene ante la opinión y ante sí mismo la obligación de recuperar el prestigio, la ascendencia y el crédito que le corresponden y que requiere el cumplimiento de sus atribuciones.

Seré respetuoso en grado sumo de su autonomía, prerrogativas y funciones. No intervendré por medio alguno en su organización o en su funcionamiento. No participaré en sus deliberaciones y decisiones más allá de los mandatos de la ley.

Su colaboración para con el Ejecutivo distrital será múltiple. Empieza con el estudio juicioso, sereno y objetivo de las iniciativas que éste presente a su consideración y frente a las cuales tiene, obviamente, plena libertad: las puede aprobar, con reformas o sin ellas, o bien las puede improbar. No invocaré ningún tipo de solidaridad para pedir que se vote en favor o en contra de determinada propuesta. Tal colaboración comprende también la severa vigilancia y el rígido control de los actos oficiales y la conducta de los empleados. Sabré entender todos los debates que realice en desarrollo de esta función y todas sus actitudes de independencia frente al Ejecutivo, como formas desinteresadas de colaboración para con la ciudad y para con la administración y, sobre todo, como el más estricto y puro cumplimiento de sus delicadas responsabilidades. Por ello, respetuosamente, lo invito a que asuma frente al gobierno una inflexible posición de vigilancia crítica.

El conocido proceso judicial que se adelanta en relación con actos expedidos por la corporación y la conducta de algunos de sus miembros y de otros destacados servidores públicos, interesa vivamente al país y a la opinión porque lo que en él se decida definirá importantes aspectos de la vida político-administrativa de la nación. De ahí la necesidad de que se administre pronta y cumplida justicia. Es ello, claro está, lo que más conviene a la ciudad y a sus instituciones. También a las personas vinculadas al proceso, porque su nombre y reputación están en juego. Por fortuna, magistrados y jueces han procedido en este caso con la prontitud deseada.

Una voz de aliento a mi antecesor, doctor Juan Martín Caicedo, y a sus colaboradores privados de la libertad. La validez jurídica de sus actuaciones será decidida por las autoridades competentes, y la de su obra de gobierno, por la opinión, cuando tenga la perspectiva para ello y no esté sujeta a las presiones de la coyuntura.

En las sociedades y estados modernos, la vida y las instituciones municipales han adquirido enorme peso e importancia. La acción de las autoridades locales define, en buena medida, las condiciones y la calidad de vida de las comunidades urbanas y rurales. Colombia no podía constituir excepción a un fenómeno universal de tanta significación. Entre nosotros, con más fuerza inclusive que en otras partes, están renaciendo las instituciones locales. Nos corresponde a los alcaldes primera autoridad de la célula primaria del Estado y de la nacionalidad contribuir decisivamente a ese proceso. Para lograrlo, nuestra gestión desde el primer día debe servir de ejemplo y estímulo, generar confianza, optimismo y fe en el futuro. Máxime ahora cuando por razones de distinto orden el ánimo colectivo se muestra preocupado y sombrío. Si queremos contribuir a que el país recupere la esperanza que a ratos parece perder, los alcaldes debemos ser honestos y eficaces, diligentes funcionarios, celosos cumplidores del ordenamiento jurídico, agentes de progreso y de cambio social y líderes de nuestras comunidades. Es la invitación que desde la capital de la república les formulo a todos mis colegas alcaldes del país. El Nuevo Gabinete Secretario de Gobierno: Alejandro Uribe Uribe Secretario de Hacienda: Germán Tabares Cardona Secretario de Obras: Hernán Cadavid Tamayo Secretario de Salud: Gustavo Malagón Londoño Secretario de Educación: Eduardo Barajas Sandoval Secretario de Tránsito: Rafael Lafont Secretario General: Hermán Arias Gaviria Secretario Privado: Ignacio Pombo Planeación: Luis Kopec Bienestar Social: Otilia Dueñas de Pérez Acción Comunal: Armando Entralgo Catastro: Rodrigo Manrique Servicio Civil: Luis Bernardo Navas Talero Medio Ambiente (DAMA): Elizabeth de Rodado Energía: Alberto Calderón Zuleta Teléfonos: Antonio Galán Sarmiento Acueducto: Juan Alfredo Pinto Edis: Alvaro Barrera Rueda Lotería de Bogotá: Guillermo Sagra Serrano Sise: Humberto Gallego IDU: Augusto Bahamón Guerra Favidi: Hipólito Moreno Caja de la Vivienda Popular: Mario de J. Valderrama Caja de Previsión: José Corredor Núñez Recereación y Deporte: Hernán Cortés Corporación La Candelaria: Nicolás Rueda García Cultura y Turismo: Carlos Muñoz Tesorero Distrital: Germán Rocha Asuntos Sociales: Eduardo Díaz Uribe QUIEN ES QUIEN Gobierno Alejandro Uribe Uribe, liberal de 34 años, economista de la Javeriana, dedicado a la actividad aseguradora. Participó en las campañas de José Fernando Castro y Carlos Lemos Simonds. Fue candidato al Concejo en el cuarto reglón de la lista de Lemos. Casado con Luz Helena del Castillo. Tiene dos hijos, la mayor de 15 meses. Para Uribe, se inicia una administración renovadora, de gente nueva, con ganas de trabajar. Es el secreto de Castro. Toma posesión hoy. Hacienda El Secretario de Hacienda es el abogado liberal caldense Germán Tabares Cardona, presidente de la Corporación Financiera de Oriente (Cofioriente), Superintendente Bancario, Alcalde de Manizales y vicepresidente de la Corporación Financiera de Caldas. Afrontó la crisis financiera de inicios de la década del 80, cuando fueron intervenidos el grupo Michelsen y otros. Apesar de su experiencia en la Administración pública es una de las caras nuevas en la administración de Bogotá. Su nombramiento creó expectativa. Salud El médico Gustavo Malagón, Secretrio de Salud, 61 años, conservador. Dijo que su nombramiento era técnico. Fue fundador de la Escuela Militar de Medicina, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina, subdirector del Hospital Militar Central y secretario del Ministerio de Salud. Traumatólogo. Es autor de un manual de organización del sistema de urgencias en los Centros Médicos de Atención Immediata (Camis), al que ahora le tocará dirigir.

Se propone tomar los aspectos positivos del programa de su antecesor, Luis Alfredo Baena, para seguir haciendo más práctica la prestación de la salud y lograr que se realicen todos estos planes en forma real para la población de la capital, sobre todo, la de escasos recursos. Planeación Luis Kopec, director del Departamento Administrativo de Planeación Distrital. (DAPD) Es técnico. Fue presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA), miembro de la Misión Siglo XXI, de la Junta de Planeación y Secretario del Espacio Público. Pertenece al lopismo y fue candidato al Concejo. Kopec dijo que en la dirección de Planeación ha habido gente sumamente buena, arquitectos capaces de afrontar el problema de generar las normas urbanísticas de la ciudad. El problema básico está en aplicar esas normas y en tener la suficiente autoridad para que se cumplan. Acueducto Alfredo Pinto, gernte de Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). Tiene 38 años de edad, es ecomomista y administrador agropecuario especializado en finanzas privadas en ecomomía colombiana. Fue representante a la Cámara, presidente de la Comisión laboral de la misma corporación y vicepresidente mundial de las organizaciones de la pequeña industria. Fue presidente Acopi y estuvo vinculado con ellos como presidente por 10 años. Se propone que la EAAB sea manejada como una empresa. Energia Alberto Calderón Zuelta, Empresa de Energía de Bogotá (EEB). Es un sardino de 33 años con dos carreras: economista y abogado. Liberal. Técnico. Fue asistente de los asesores de la Junta Monetaria, asesor del Ministerio de Hacienda, viceministro de Educación y actualmente viceministro de Desarrollo. Para Calderón Zuleta lo prioritario en la EEB es el Guavio y la deuda externa. El servicio de la deuda es mayor que la venta de energía. Toca empezar a buscarle soluciones. Una reestructuración de la deuda con el Gobierno Nacional sería Estupendo. El 78 por ciento de la deuda del Distrito es de la EEB. O se arregla o se muere . Candelaria Nicolás Rueda García, Corporación La Candelaria. 45 años. Liberal a secas . Fue presidente de la SCA Bogotá-Cundinamarca y actual asesor en Desarrollo Urbano de la presidencia del Banco Central Hipotecario (BCH). Dijo que no militaba en ningún grupo político y que su nombramiento era técnico.

A Rueda lo cogió por sorpresa el nombramiento. Consideró que tiene un importante compromiso con el BCH, entidad que está en un proceso de reestructuración, pero encontró atractivo el trabajo que puede hacer frente a la Corporación. Catastro El nuevo director del Departamento Administrativo de Catastro Distrital, Rodrigo Manrique nació en Neiva, tiene 52 años. Es economista de la universidad Nacional e hizo un máster en la de Vanderbilt. Es hombre del sector privado y profesor universitario. Pero trabajó en la Unidad de Desarrollo Regional y Urbano del Departamento Nacional de Planeación y Gobernador del Huila. Está con Elsa Ospina Barreiro; hau cuatro hijos. Dijo que lo esencial no es subir el predial sino racionalziar y modernziar el Catastro. Cultura El director del Instituto Distrital de Cultura y Turismo es Carlos Muñoz, uno de los más conocidos personajes de la televisión. Liberal bogotano de 56 años, 45 de los cuales ha sido actor. Miembro de varias juntas directivas de entidades gremiales relacionadas con la actividad artística, Presidente del Círculo Colombiano de Actores, representante de los actores colombianos en diversos festivales nacionales e internacionales de cine, representante de todos los artistas colombianos. Obras Publicas Hernán Cadavid Tamayo, Secretario de Obras Públicas (SOP). Estuvo diez años en la presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros Constructores (ACIC) y es un conocedor del Estatuto de Contratación o decreto- ley 222 de 1983. Es uno de los ingneieros más conocidos en la Ciudad , por la cual ha trabajado en diversos frentes. Cadavid Tamayo, quien aparentemente no había si consultado, dijo que deberá entrevistarse antes con el Alcalde Jaime Castro, para conocer a fondo las políticas que este piense desarrollar en el frente de las Obras Públicas.

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