LA PALABRA AMENAZADA

LA PALABRA AMENAZADA

Francisco Santos Calderón, jefe de Redacción de EL TIEMPO, es un hombre franco, transparente e inerme. Su única arma es la de su palabra, hablada y escrita, y el delito del que se lo acusa es el de su incansable lucha contra el secuestro. Por eso tuvo que abandonar el país, tras ser descubierto un plan para acabar con su vida. Guerrilleros comandados por Henry Castellanos, alias Romaña , en una tenebrosa alianza con bandas de secuestradores y de extorsionistas, habían puesto en marcha una operación para asesinarlo.

13 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

No es la primera vez que el jefe de Redacción de EL TIEMPO sufre en carne propia la violencia que lastima a Colombia desde tanto tiempo atrás. Hace 10 años, por su condición de periodista y de hijo del Director de esta Casa Editorial, fue secuestrado por el narcotráfico. Durante diez largos meses estuvo atado a una cama con cadenas y con su vida pendiendo de un hilo. Esa dolorosa experiencia llevó a Francisco Santos a dedicar, a través de la Fundación País Libre, buena parte de sus esfuerzos a luchar contra el secuestro y, fundamentalmente, a brindar atención física y espiritual a las familias laceradas por la pena que produce el plagio de un ser querido.

La razón evidente de este plan siniestro es la de quitar del medio a la cabeza visible de la Fundación País Libre, por considerarlo un estorbo en su lucrativa actividad de secuestradores y, de paso, acallar la voz de un colombiano que ha movilizado a millones de compatriotas contra todas las formas de degradación del conflicto armado. Como lo dijo en su columna editorial en la cual explica su dolorosa decisión, si de la primera experiencia con el secuestro salió lleno de fuerzas para luchar sin desmayo contra este delito, no dudamos de que de este duro trance saldrá más fortalecido para seguir con mayor ahínco al frente de las masivas movilizaciones ciudadanas.

Se engañan quienes pretenden que, a través de la intimidación, van a quedar huérfanos los proyectos de sociedad civil, de construcción de poder ciudadano, como los que estaba impulsando Francisco Santos. Continuaremos al lado del grupo de colombianos que lo ha acompañado en esa difícil tarea y no permitiremos que se acabe por la vía violenta con un proceso, ahora irreversible, que ha buscado darle mayor dignidad a la vida de millones de colombianos anhelantes de paz. Su ausencia física no significará, en modo alguno, que su voz haya sido silenciada. EL TIEMPO no solo seguirá contando con sus conocimientos periodísticos, su firma y su energía positiva, sino que llevará esta agresión infame a todos los escenarios mundiales donde se discute el respeto de los derechos humanos y la libertad de expresión.

EL TIEMPO y el mismo Francisco han reiterado en múltiples ocasiones su respaldo al proceso de paz. Prueba fehaciente del compromiso de este diario con la salida negociada es la creación de la Unidad de Paz en la Redacción, el copatrocinio de seminarios sobre el conflicto armado realizados con empresarios, periodistas, ONG, militares, reinsertados, etc., y la instauración del Premio Nacional de Paz. Y aunque seguirá apoyando el proceso, cabe preguntarse cómo se puede concitar el apoyo de los medios cuando las Farc se dedican a secuestrar periodistas la Chiva Cortés no aparece y a contemplar el asesinato de otros. Estos episodios minan la confianza en el proceso de paz. Tampoco podemos aceptar la lógica esquizofrénica según la cual los jefes guerrilleros no responden por lo que hacen sus subordinados. Actúa Romaña a espaldas del secretariado de las Farc? Conoce o comparte este los despropósitos de uno de sus comandantes? En todo caso, es preocupante que Raúl Reyes se hubiera negado a recibir a Francisco Santos en España cuando le quiso comunicar las intenciones de Romaña . Estamos hartos de la ambiguedad del discurso de las Farc y de su torpe insistencia en alimentar el escepticismo de los colombianos.

Nuestro compromiso es con los lectores. EL TIEMPO redoblará sus esfuerzos para que la información sobre temas de paz y de orden público siga siendo responsable y pluralista, y no se vea afectada por esta nueva situación, a pesar de lo injusta y agresiva que resulta. Y nuestra política editorial continuará reflejando con vehemencia nuestro pensamiento libre e independiente, no importa de dónde provengan las amenazas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.