LAS NOTAS DE UN ARTESANO

LAS NOTAS DE UN ARTESANO

De no ser porque hoy es el Día Nacional del Artesano, la jornada de José Luis España uno de los artistas que serán galardonados esta noche con la Medalla a la Maestría en su oficio sería totalmente diferente.

14 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Se hubiera levantado a las seis de la mañana, compartido los primeros momentos del día con su esposa Ana del Socorro y sus hijos Sara Julia y Juan Pablo, y enseguida se hubiera instalado en su pequeño taller ubicado en el rincón más especial de su casa en el barrio La Carolina de la ciudad de Pasto.

Allí hubiera pasado horas consintiendo el violín en el que trabaja desde hace unas semanas, revisando sus apuntes para dejarlo a punto en el sonido, puliendo la madera y mirando una y otra vez el diseño original que le dará a la pieza.

Ese es su trabajo, el que dice amar por encima de todas las cosas y al que se dedica hace 15 años cuando una jugada del destino lo llevó de cuasi violinista profesional a ser uno de los pocos artesanos colombianos especializados en la construcción a mano de instrumentos musicales originales de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Aunque su pasión por los objetos de madera se manifestó desde muy niño, fue alrededor de los 23 años cuando empezó a trabajar profesionalmente en el oficio de la luthiria, término francés que quiere decir construcción, y que supone la elaboración manual y con los mismos procedimientos de antaño del violín, violonchelo, laud, cittern, fidula y viola de gamba, entre otros.

De músico a artesano Cursaba octavo semestre de violín y violonchelo en un programa cultural de la Universidad de Nariño, cuando se enteró de que sus estudios no tenían validez profesional. Iba a cumplir los 24 y una profesora me hizo ver la realidad: para ser bueno en el violín se debe empezar desde los 8 años. Así que me dije, si no puedo tocarlo a la perfección, voy a aprender a construirlo con técnica y conciencia de arte , recuerda José Luis.

Y así lo hizo. Viviendo en casa de sus padres un obrero y un ama de casa, a quien dice deberle su gusto por el arte montó su primer taller artesanal. Los conocimientos adquiridos en la universidad, más los libros de la época, fueron vitales en el inicio de mi carrera , asegura el artista.

Un violonchelo fue el primer instrumento que construyó y para su sorpresa tuvo gran acogida. Me lo compró un profesor de la Universidad del Valle que posteriormente se lo cedió a una alumna. Tenía una belleza burda, pero el espíritu profundo y el convencimiento de querer hacer algo bueno , dijo.

Comenzó trabajando con maderas nacionales y años más tarde, hacia 1988, ya lo hacía con maderas originales importadas del Ecuador, lo que le dio un nuevo impulso a su carrera. Para 1990 los pedidos se me habían acrecentado. Y digo pedidos entre comillas, porque nunca he considerado este noble oficio como una manera de enriquecerme o de hacer producción masiva, porque sería la muerte del arte , asegura.

Las solicitudes venían de universidades y estudiantes y para entonces la gente comenzaba a preguntar por ese artesano nariñense que hacía con buen oficio lo mismo que los expertos de Cremona, en Italia, o Mittewic, En Alemania occidental, ambas cunas de la luthiria.

De exportación Desde 1990 trabaja en su propia casa y desde entonces sus obras han traspasado las fronteras. Actualmente están en la Camerata Renacentista de Caracas y otras agrupaciones del vecino país, así como en poder de músicos de la talla de Héctor González, Alberto León Gómez y los intérpretes de la agrupación La Folía. Próximamente llegarán a París, cuando el maestro Adrián Chamorro, segundo violín en la Orquesta de Los Campos Elíseos, reciba un violín que hace tiempo José Luis le tiene prometido.

Tarda dos meses en elaborar cada instrumento, en su mayoría reproducciones de los diseños originales. Algunas veces, por solicitud de las personas, se les agrega uno que otro detalle, pero siempre se respeta el diseño, pues ese es precisamente el fin de este arte , explica el artesano.

Y también la motivación de su oficio: en Colombia las sinfónicas abarcan un repertorio muy limitado. Trabajan mucho el barroco y la época moderna, pero olvidan la parte del prerrenacimiento y el renacimiento tardío, pues no existen los instrumentos adecuados. Me propongo investigar al respecto y dotar a los grupos que así lo quieran de lo requerido .

Igualmente, entre sus planes futuros está hacerse un violín para él. Muchas veces comienzo a construir alguno con el convencimiento de que ese sí va a ser para mí, pero nunca lo logró, siempre le aparece comprador .

Por ahora, se prepara para recibir esta noche la Medalla a la Maestría Artesanal que le otorgará Artesanías de Colombia como reconocimiento a la excelencia y destreza en el manejo del oficio. Ya mañana, volverán las madrugadas y la música de siempre para terminar el violín que tiene en proceso. En lista de espera, aguardan impacientes los futuros propietarios de cuatro instrumentos más.

Los mejores artesanos Los siguientes son los otros siete artesanos que serán premiados esta noche con la Medalla al Mérito Artesanal: Juana Méndez, economista de la Universidad de Los Andes que encontró en la joyería una nueva forma de expresión de las riquezas culturales del país. Utiliza la herencia de la orfebrería precolombina para elaborar piezas modernas.

José María Díaz Conto, chocoano radicado en Bogotá que elabora miniaturas en cerámica desde los cuatro años. Hoy en día es famoso por los animales que diseña y elabora, entre ellos la Rana Cocó.

José Rodríguez, dedicado al oficio de la platería que aprendió de maestros argentinos, españoles, italianos y portugueses. De sus 58 años ha dedicado 43 a este oficio que ha transmitido a sus tres hijos.

Grupo Femenino de Pastas (Nariño). Este grupo de tejedoras de telar pertenece al resguardo indígena de Aldana, Nariño, y se caracteriza por plasmar la simbología indígena en tejidos elaborados con la técnica del Ikat.

Luis Carlos Beltrán, de San José del Guaviare, se inició en el trabajo artesanal a los 21 años como ayudante de un taller de sillas y monturas en donde aprendió a elaborar singulares sillas que hoy lo hacen ganador de un premio.

Justiniano Alfonso Ramos, talabartero que aprendió la importancia del oficio del cuero con su padre desde los diez años de edad. Elabora artículos decorativos y utilitarios que imponen nuevos diseños y estilos en el manejo del material.

Fabio Valencia Villegas, artesano bogotano dedicado a trabajar con materiales como vidrio, papel y diversos tipos de piedras y metales, con las que crea estructuras innovadoras que llena de luz y textura.

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