ESTÁN DE MODA Y SON DISTINTOS

ESTÁN DE MODA Y SON DISTINTOS

El iluminado nadaísta, el poeta Jotamario Arbeláez, ha denunciado en los diarios El País y El Espectador que le mandan macabros anónimos. Lo denunció con un dato simpático: que sabe el nombre de los remitentes. El poeta del Santa Librada College se guardó los nombres para cantarlos en un próximo libro de memorias sexuales , porque a él lo envidian por las mujeres que lo aman y por sus poemas.

15 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Es que amenazar en Colombia se volvió juego de niños y también de grandecitos que se sienten hipercómicos redactando anónimos, mandando sufragios y haciendo llamadas con mensajes de muerte a las personas a quienes les tienen antipatía envidiosa. Como recibí varios sufragios macabros, contraté dos inteligentes detectives y ellos, muy eficientes, rocamboliaron cables telefónicos, sobornaron secretarias, se disfrazaron de meseros, pusieron trampitas, requisaron papelerías, hicieron seguimientos y descubrieron sin ninguna duda al grupito de tipejos, de guaches-malevosos que me mandaron esos sufragios de muerte entre julio y septiembre. Se las dieron de avispados pero resultaron aprendices . Punto.

Lo que faltaba, la mala uva de las amenazas tocó a las puertas de dos vitalistas que tienen peso por buenos colombianos: Pacho Santos y Pacheco. Al animador televisivo le cobran 35 años de buena nota, de hacer reír a un país tristón. A Pacho Santos los bárbaros le censuraron que desde la humanitaria Fundación País Libre les tiende la manito a los familiares de los dos mil secuestrados que, vainas del dolor, la pasan peor que los mismos secuestrados.

De los demócratas Pacheco y Pacho Santos paso al generalísimo de cartulina, don Augusto Pinochet, para desearle una larga libertad y mi dulce deseo de que por las noches, en la alcoba oscura, se le aparezcan a abrazarlo, a ofrecerle un cigarrillo, a pellizcarle las nalgas, algunas calaveras de aquellos demócratas que él mandó fusilar cuando era el gran poder en Chile.

De pánico las amenazas de muerte, los anónimos, lo de Pacho Santos, lo de Pacheco, lo de los paras en tierra costeña. De pánico todo eso, pero grito que la situación no está tan mala porque salió al mercado el reconstituyente sexual Enoxin (el mismo Viagra, más barato) y en tres días en Colombia se vendieron dos millones de pastillas. Un país que en plena crisis vende dos millones de un potenciador sexual es un gran país, llamado a un excitante y sonriente futuro. No todo está perdido, los grandes días están por venir , y el futuro nos sonríe!

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