NECESÍTASE JEFE DE IMAGEN

NECESÍTASE JEFE DE IMAGEN

A las Farc les han facilitado asesores bursátiles, políticos, ideológicos y hasta religiosos. Lo único que no les han ofrecido es lo que más necesitan: asesores de imagen.

15 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Parece increíble su incapacidad para entender que en una sociedad moderna las reivindicaciones políticas no pueden hacerse contra la opinión pública; es más, que resulta fundamental ganar la simpatía de la opinión pública hacia sus ideas y su conducta. Estoy seguro de que sobre esto hay citas definitivas en el Che Guevara y otros íconos revolucionarios. El desdén de la guerrilla por lo que sus compatriotas puedan pensar sobre sus procedimientos es lo que explica el profundo rechazo que expresan contra ella todas las encuestas. Aunque, obviamente, la mejor manera de cambiar la tendencia es abandonar los procedimientos despreciables.

Sin necesidad de encuestas, es algo que se percibe en la gente. Yo simpatizaba con las ideas sociales de la guerrilla me decía hace poco una periodista , pero muchos de sus actos me están volviendo de derecha . Yo lo veo en las cartas que recibo a diario. En lo que hace al Plan Colombia, por ejemplo, numerosos mensajes expresan su temor por la penetración de Estados Unidos en nuestros asuntos, y otros critican que se pretenda solucionar la guerra con más guerra. Pero muchos proclaman la necesidad de poner fin al proceso de paz y dedicar todo el esfuerzo del país a combatir la guerrilla. No faltan, por último, los que declaran que es mucho mejor que nos gobiernen los gringos desde Washington que los guerrilleros desde el Caguán.

Es evidente que la guerrilla tiene poder para hacerse sentir, pero no ha tenido inteligencia para hacerse apreciar. Una buena mayoría de los colombianos que apoyan el proceso de paz no lo hacen porque crean que la guerrilla defiende una causa justa, sino por miedo, por desesperación, por resignación. Flaco apoyo para las Farc, cuyos métodos reprobables muertes, secuestros, extorsiones, amenazas oscurecen la justicia que pueda existir en muchos de sus reclamos.

Otros hicieron más con menos armas, gracias a que supieron entender la psicología del pueblo colombiano y procuraron acercarse a ella. De dónde salía el poder del M-19? No era de sus operaciones militares, que fracasaron estrepitosamente: cuando robaron las armas en el Cantón Norte, no supieron dónde esconderlas; cuando desembarcaron en el Chocó, los diezmó el Ejército; cuando se tomaron el Palacio de Justicia, provocaron una catástrofe. Su fuerza emanaba de su espíritu colombiano , un espíritu que se capta si uno arrima la oreja al pecho de nuestro pueblo: un espíritu descomplicado, solidario, vehemente, alegre Las Farc se han negado a aproximarse a la opinión pública. Es verdad que lo han hecho a veces algunos de sus jefes. Pero, aunque digan que luchan por los colombianos, no ha existido la preocupación de sintonizar con ellos.

La guerrilla se equivoca gravemente si confunde el poder de negociar que le otorga el Gobierno o el de intimidación que le brindan las armas con el poder que dan la popularidad o acogida pública. También se equivoca si no se da cuenta de que, por el camino que vamos, se está creando un ambiente mucho más propicio para un régimen de mano dura (el Uruguay de Bordaberry o el Perú de Fujimori) que para una nueva Cuba.

El golpe de Castaño Más hábil, el jefe paramilitar Carlos Castaño concedió aquella famosa entrevista en que se injerta de Rey de la Simpatía y le saca varias leguas de ventaja a la terca hostilidad de la guerrilla en el terreno de la opinión pública. No conocí la entrevista, pero me han sorprendido las reacciones que produjo. Si las Farc leen los boletines electrónicos del Partido Comunista conocerán la pequeña antología de piropos a Castaño expresados en la prensa que allí se recoge. Hasta la autodenominada irreverente comentarista Carolina von Dirkenson se confiesa atraída por el temible señor Castaño. Aclara que no comulga con la violencia ni la muerte, pero señala que en la opinión pública las declaraciones del jefe paramilitar dejaron la sensación de que hay más voluntad de paz en Castaño que en los guerrilleros .

El peligroso encanto que algunos quieren ver en el jefe paramilitar se debe en buena parte a la actitud de la guerrilla.

La política del exilio La última política aberrante de los grupos al margen de la ley es la de secuestrar, amenazar y provocar el exilio de personajes claves de opinión.

Ignoro si con ello pretenden transmitir un sabor de liquidación general o acaso mostrar hasta dónde llega el cobarde poder de la violencia. Lo que sí sé es que el secuestro de un tipo tan popular como la Chiva Cortés, las amenazas contra Pacheco el colombiano al que más quieren sus compatriotas y el exilio de Francisco Santos, un hombre de bien que ha sabido canalizar la fibra pacifista de millones de colombianos, son atentados contra la opinión pública. No contra la ideología burguesa, ni contra la oligarquía, etcétera. Sino contra la opinión pública.

Pero, directamente, son graves atentados contra quienes los provocan. Será posible que lo entiendan? cambalache

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