EL STRIP TEASE

EL STRIP TEASE

Dijo Antonio Caballero en su reportaje sobre la entrevista de Carlos Castaño que se publicó en Semana, que RCN tendría que presentar un strip tease de Julio Mario Santodomingo para resarcirse del golpe periodístico propinado con esta entrevista. Y que eso será imposible, pues don Julio Mario jamás se empelotaría para la competencia. En una y otra cosa tiene razón. Fue un golpe periodístico contundente y don Julio Mario no le daría esa papaya a RCN.

16 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Y también tiene razón en algo más: Ya era hora de que alguien dijera, de manera abierta y franca, por qué y cómo es que se mata a la gente en este país. Vimos a un individuo que sin ningún pudor le contó al país de sus masacres, su forma de lucha y lo que significa para él esta guerra que nadie gana. Se lo contó a un país donde todos los días se registra una masacre con la misma frialdad con que se registra la lista de productos en la caja de un supermercado, donde cada quien hace su lucha pero no se toma el trabajo de explicársela a los demás, aunque los demás seamos los paganinis de esa lucha que lleva un siglo entero o más librando guerras que nadie gana.

El reportaje fue importante, aún más en el contexto histórico que estamos viviendo, en medio de una negociación de paz y en medio de una guerra atroz. Tan importante fue que ha generado una ola de opinión intensa, en la que columnistas y gente del común se han lanzado a opinar sobre temas que antes ni siquiera se discutían porque ni siquiera se conocían.

Con esta entrevista se comprueba que cuando los periodistas presentan informaciones serias y ciertas se generan debates útiles en un país donde muchos somos los interesados en que las batallas a tiros se sustituyan por batallas de papel. Resulta doloroso haber visto cómo una persona se ha dedicado a la violencia, en gran medida, porque tenía una historia qué contar (el drama del asesinato colectivo de su familia) y no pudo hacerlo. La no información es una forma de impunidad. Y la impunidad es un factor determinante de violencia. Aclaro, eso sí, que bajo ninguna circunstancia esta columna se puede entender como una justificación a las acciones de los hombres de Castaño: la masacre de otras familias no puede resucitar a la propia.

Este tipo de debates hay que darlos. Ojalá algún jefe guerrillero decidiera hablar con la misma franqueza, a ver si comenzamos a descifrar el entuerto en que estamos metidos. Es indispensable conocer a la realidad desnuda, aunque nos sorprenda o nos deje atónitos, como si fuese un strip tease de Julio Mario Santodomingo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.