SEÑORA PANTALLA

SEÑORA PANTALLA

Buahhhhh....Estoy triste. Sniff...! Marido y mujer se acaba. Yo no tengo la culpita, pero ese descarriado melodrama me había enseñado a sacar del pecho la parte mala que se arrunchaba en mí. Y no era para menos. Con los personajes de esa joya de las artes escénicas, aprendí cómo se debe desear la muerte de un hijo, cómo una mujer de lo chiflada que está puede terminar con las faldas en la cabeza, cómo dos hombres pueden hacerse desvergonzados mimitos sin que su mujeres se den cuenta. Era la machera. Un ejemplo de cómo ser sórdida.

18 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Echaré de menos aquellos momentos, bien logrados, con altas dosis de ternura, como los de Juan Pablo y Lucía cuando le hacen un reclamo a Isabel y esta le dice a su amado hijo, Juan Pablo, que se arrepiente de no haberlo matado. O aquel, también inmortal, para enmarcar, cuando Jhon Byron por chantajear a Patricia le puso un arma en la cabeza a una pequeña criatura que no hacia más que chillar. Supongo que para esta gran escena el director hizo pellizcar al niño toda la tarde.

Marido y mujer, cómo olvidarla, termina el martes. Creo que enloquecí como Mónica, que me volví tan malvada como Patricia y por poco, muy poco, termino con las inclinaciones sexuales, como mujer, de Nelson. Y después que no digan que soy irónica. Seguiré llorando, Buahhhh...

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.