SOY LA OPCIÓN DE UN CAMBIO EN PAZ

SOY LA OPCIÓN DE UN CAMBIO EN PAZ

Francisco Arias Cárdenas pasó de amigo del alma y compañero de armas de Hugo Chávez en la intentona golpista del 4 de febrero de 1992, a ser la principal amenaza para la continuidad del presidente venezolano en el Palacio de Miraflores.

19 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Ex gobernador del fronterizo y rico estado del Zulia, Arias buscará la presidencia en lasdel próximo 28 de mayo como candidato de un movimiento de ex aliados de Chávez que ahora lo acusan de haberse desviado del proyecto revolucionario original, de estar embriagado con el poder, de falta de resultados y de estar conviviendo con algunos de los sectores que llevaron a Venezuela a la ruina económica, moral y social.

Chávez se defiende afirmando que Arias enarbola las banderas de la contrarrevolución a nombre de quienes no desean el cambio en Venezuela, pero él responde que no es un traidor ni, mucho menos, el candidato de la derecha venezolana.

Insurgente como Chávez, Arias tiene la ventaja de ser un personaje mucho más pausado y conciliador que el mandatario venezolano. Algo que seduce a buena parte del empresariado y la clase media del vecino país, que hoy lo juzga más por su eficiente labor al frente de la gobernación del Zulia, que por su pasado golpista (fue el cerebro del alzamiento militar).

Católico, pero no beato , seguidor de los ideales de Simón Bolívar y Simón Rodríguez y modernizador, Arias está convencido de que el discurso radical de Chávez es el principal responsable de la disminución de la inversión extranjera y del clima de incertidumbre que vive Venezuela. Por eso su principal oferta es una mayor estabilidad política, pues asegura que las cosas sólo cambiarán cuando se restablezca la ecuación de la confianza .

De fuertes lazos con Colombia -su abuela nació en Arauca, su madre en Cúcuta y fue alumno de la Universidad Javeriana de Bogotá en una especialización en Historia de América Latina-, Arias conversó con EL TIEMPO en Caracas sobre el panorama electoral venezolano y esta es su visión.

- A quién representa Francisco Arias Cárdenas? A mis ideas y mis principios, que comparto con un grupo de venezolanos. Pero quiero representar también al conglomerado venezolano que, como una totalidad, busca el cambio y la reconstrucción en paz, con sosiego y tranquilidad, sin que esto signifique concesiones al pasado, ni disminución de la generación de riquezas para todos los venezolanos.

- Cuáles cree usted que son los mayores errores o pecados que ha cometido Chávez en su gestión? Primero, la repetición del viejo modelo. Chávez ha creado un partido que repite la estructura de Acción Democrática (socialdemócrata y otrora primera fuerza del país), ausente de participación, absolutamente vertical, impenetrable al diálogo y a la disidencia. Adicionalmente, y utilizando el poder del voto, ha terminado copando todas las instancias del Poder Público. Y esta acumulación de poder que frena el sistema de libertades. También es grave el freno del proceso de descentralización, pues concentra el poder y disminuye la participación de las regiones. Y, por último, está ese uso del enfrentamiento como método político, algo que ya no tiene sentido cuando los enemigos políticos están derrotados. Pero él insiste en usarlo, alimentando así la idea de una revancha entre los más necesitados, pero sin darle verdaderas respuestas a los problemas.

- No le preocupa ser el causante de una fractura en el seno de la institución armada? Creo que ni Chávez ni yo debemos meternos en eso. La utilización de la Fuerza Armada Nacional (FAN) con fines electorales y partidistas no es pertinente y desdibuja el rol fundamental de la FAN.

- El enfrentamiento entre Arias y Chávez no podría precipitar un nuevo golpe de Estado? No, al contrario. Esto lo que va a precipitar es la respuesta para reconstruir el país, luego de la destrucción de la vieja forma de hacer política. No hay ninguna posibilidad de que se pueda repetir un golpe de Estado. La salida se va a dar en términos pacíficos y en términos de construcción, que es lo que quieren los venezolanos.

- Usted no apoyaría un golpe contra Chávez en ningún escenario, ni siquiera en el más crítico? En lo absoluto. El único que puede apoyar un golpe de Estado contra él, es el mismo es Chávez, si rompe con las reglas y si sigue distorsionando las perspectivas de cuales son sus atribuciones como presidente y jefe de Estado.

- Qué le hace pensar que tiene algún chance de ganar si el 70 por ciento de la población, según todas las encuestas, respalda al presidente Chávez? El vicepresidente de la República dijo que yo tenía 30 por ciento en las encuestas. De ser así es meritorio, porque apenas estoy empezando. Nuestros estudios recientes nos indican que hemos crecido 12 puntos. Y yo estoy seguro de que en los 60 días que hay para la campaña vamos a seguir subiendo.

- Qué hace que dos compañeros de armas y dos amigos del alma terminen siendo enemigos? Yo no lo veo como un enemigo, sino como un contendor. Ya he explicado que la crítica va dirigida a su conducta. Además siempre expresé mis diferencias con Chávez, incluso desde la prisión, cuando alertamos sobre ciertas desviaciones en el movimiento que nos llevó a rebelarnos.

- Qué harán usted y el movimiento ex militares golpistas que lo respalda si son derrotados en las urnas? Eso no ocurrirá. Vamos ganar y la derrota de Chávez será una ganancia para él, ya que lo salvaremos de un fracaso como gobernante.

-Chávez lo calificó a usted y a sus aliados de serpientes que lo apuñalaron por la espalda . Cómo se ve usted a sí mismo y cómo ve al Presidente? -Yo me veo como un ser humano comprometido con su país, con una visión humanista. A él lo veo como un rival y no caeré en descalificaciones personales porque lo que hemos planteado es un debate de altura, una campaña de propuestas. Sé, sin embargo, que la campaña de ellos se va a basar en la descalificación. Pero allí están los hechos.

De una acera a la otra Hugo Chávez y Francisco Arias Cárdenas tienen en común la amistad, la carrera militar así como la planificación de un intento de golpe que casi los lleva al poder en 1992. Pero son diferentes desde el aspecto físico hasta lo conceptual.

Chávez, con 46 años, encarna al llanero, bullicioso, hablachento (parlanchín), capaz de encender una fiesta con su sola presencia. Fornido, de tez morena, nariz aguileña y labios un tanto carnosos. Canta, baila, recita, galantea a las mujeres, fustiga con el verbo y juega béisbol.

Arias Cárdenas, de 50 años, es de mediana estatura, delgado, de tez blanca y con un carácter fiel a sus orígenes andinos: calmado, menos pasional, paciente, perseverante. Quienes lo conocen cercanamente afirman que nunca se sabe que es lo que piensa y nunca se le ha visto descontrolado.

En lo conceptual, aunque ambos hicieron hace 18 años el juramento de liberar a su pueblo de las cadenas que lo oprimían. Pero desde sus tiempos en la cárcel, en donde estuvieron detenidos después de atentar contra el orden constitucional, se supo de sus enfrentamientos.

Al salir en libertad, Arias Cárdenas aceptó incorporarse al Gobierno del Presidente Rafael Caldera, luego, en 1995 decidió ser candidato a la gobernación del Zulia, mientras Chávez recorrió el país llamando a la abstención.

Arias empleó los recursos del sistema para integrarse a él con intención de modificarlo y se dice que convenció al mandatario de hacer lo propio, cuando se resistía a hacerse con el poder por la vía del voto.

Arias se declara socialcristiano. Chávez afirma ser revolucionario. Y mientras Chávez gusta del Estado paternalista y promueve que el que más tiene debe dar al menos favorecido, Arias sostiene que la riqueza de un país se fundamenta en un equilibrio entre el sector privado y el público. Asegura que no hay que enfrentar a ricos y pobres sino gobernar adecuadamente para tener un país próspero.

Chávez con su verbo encendido dispara balas contra todo lo que se le opone, Arias emplea la palabra discreta para lograr sus objetivos. Al ahora Presidente se le describe como líder impulsador, carismático y atropellador. A Arias se le entiende como estratega, ideólogo y concertador.

Sobre su amistad ambos han dicho profesarse afecto, pero Arias reafirma lo que los separa y evita responder sobre lo que les une. Las dudas sobre si son distintos en el fondo o simplemente es cuestión de estilos, siguen presentes. La expectativa se alimenta porque ambos están rodeados de ex militares y la mayoría de los candidatos que apoyan para las megaelecciones de mayo provienen de la institución armada venezolana. Y en Venezuela hay quienes creen que Chávez hizo la tala y que Arias hará la siembra.

FOTO Soy un ser humano comprometido con el país y salvaremos a Chávez de un fracaso como gobernante , asegura Arias, que tiene sangre colombiana por el lado materno.

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