CARTA ABIERTA

CARTA ABIERTA

17 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Tunja, marzo 13 de 2000 Doctor JOSE BENIGNO PERILLA PIÑEROS Ex Gobernador de Boyacá Ciudad.

Respetado Doctor Perilla: Recibí su mensaje del 7 de marzo del corriente año. Me alegra saber que aún conserva el sentido de las proporciones, al advertir que ojalá entre su administración y la mía no se haga unidad de cuerpo. Lo más triste para mí, sería que ello ocurriera, por elementales razones. La primera, que su gobierno no ha sido el mejor para Boyacá. Usted es responsable en gran parte de la actual crisis y segunda, porque la historia no nos puede confundir, sino que hará una evaluación individual.

De otro lado, encuentro que su misiva no aporta elementos nuevos que le ayuden a Boyacá a salir de la crisis, es decir, igual a como ocurrió en su gobierno. Simplemente en un tono arrogante e irrespetuoso, poco digno de personas como Usted, en su condición de ex gobernador, intenta justificar acciones de su administración, olvidándose de principios morales y éticos, que le impiden hablar con la frente al alto por el cuestionamiento en distintos estrados de lo que fue su gobierno y las salidas en falso que lo condujeron a cometer errores que hoy son de dominio público. Con vehemencia, expresa de la pérdida de la vergenza y el principio de autoridad. Debo decirle, que lo conservo incólume, pero no ocurre lo mismo en su caso, que lo perdió tras el pobre balance de su gestión y las medidas de aseguramiento que han cobijado a varios de los miembros de su equipo, aun cuando entiendo que no es de su responsabilidad directa, pero hablar en esas condiciones, sí que me parece desvergonzado.

Le agradezco que me llame Señor. Ese es un honor, que no muchos pueden llevar, menos cuando no les es posible asimilar los escenarios en los que la vida los va colocando. He mantenido mi puesto como un verdadero señor, pero de vez en cuando he debido, como ahora, ocupar mi tiempo en responder agravios, motivados seguramente por su campaña electoral, a la que le deseo éxitos, y por su afán de buscar en otros la responsabilidad que nunca ha logrado asumir. Debo eso sí, ofrecerle disculpas a la opinión pública boyacense, pero es que decidí no soportar más sus improperios.

Sin embargo, como es mi deber, voy a refrescarle la memoria en algunos puntos, porque encuentro que la capacidad de conservación de datos en su mente no está intacta, por lo que seguramente ha omitido importantes detalles. Por ejemplo, cuando relaciona el año de vinculación de los titulares de las 886 plazas departamentales, ya olvidó que ocurrió con 42 plazas que no aparecen en dicha relación. Me tomé el trabajo de hacer una elemental operación matemática de suma y su versión no es exacta, en cuanto a que habla de 886 plazas, pero registra 843. Usted bien sabe que una verdad a medias, es una mentira. Tampoco su memoria le permitió explicarle a la opinión pública el concurso hecho por su administración y cuestionado por muchos, referente al nombramiento de Directores de Núcleo y rectores; menos de lo que ocurrió con la Plazas móviles que no fueron incorporadas a la certificación de la Educación, porque para usted fue más importante haber sido el primero, que haber beneficiado a Boyacá con esa decisión. Le informo que a la fecha, Boyacá ha tenido que asumir costos por aproximadamente 38 mil millones de pesos, debido a su olvido. Se da cuenta que no es importante llegar primero, sino saber llegar ?.

En ningún momento ni espacio, he afirmado que su administración asumió el costo de 886 plazas docentes departamentales, lo que sí he afirmado y lo haré siempre que pueda, es que su administración por prisa de certificarse en educación no gestionó en ese momento la asunción de esas 886 plazas docentes departamentales por parte de la Nación, lo cual le hubiera significado a Boyacá descargar esa inmensa carga financiera salarial y prestacional que representa la planta de docentes departamental, perdiéndose un momento histórico, pues la certificación de la educación debió condicionarse en este sentido por parte de su gobierno, al igual que lo hicieron otros departamentos.

Es de reconocer que efectivamente fue su gobierno el que firmó el convenio para afiliar a los docentes departamentales al Fondo Nacional de Prestaciones del Magisterio, pero desafortunadamente no previó sino el pago de la primera cuota por medio de empréstito, quedando el departamento comprometido en una deuda que por ese concepto hoy asciende a $8.500 millones.

En cuanto al proceso de concurso para proveer 317 cargos docentes vacantes del situado fiscal y no 417 cargos como usted afirma, se efectuó realmente en mi administración después de haber hecho un plan de racionalización del recurso humano en los municipios de Boyacá, determinándose con objetividad las verdaderas necesidades de personal docente y atendiendo nuestra obligación legal de normalizar la educación y garantizar la prestación del servicio educativo, pues no pretenderá usted que sin plan de racionalización, se incorporen docentes departamentales a la nómina del situado fiscal, donde las vacantes responden a una necesidad sentida y se prive a la comunidad de la efectiva presencia del Estado.

No obstante lo anterior, usted expresa infundios al afirmar, que mi gobierno adelanta un plan de racionalización a empellones , pues que alejado está de la realidad boyacense, ya que se han adelantado talleres de sensibilización a todos los estamentos de la comunidad educativa de Boyacá, luego de presentar el Plan Departamental de Racionalización al Ministerio de Educación Nacional, como lo ordena la Ley 508 de 1999, Así: El 25 de febrero a los 132 Directores de Núcleo; el 29 de febrero al Cuerpo Técnico de Supervisión y el día 6 de marzo a la Junta Directiva de Sindimaestros, Asociación de Directivos de Boyacá ASODIB y Asociación de Colegios Privados, para a partir del 28 de febrero, iniciar reuniones de sustentación y concertación con los 123 municipios representados por sus Juntas Municipales de Educación y Comité Municipal de Racionalización, adelantado hasta el momento Tunja, Duitama, Sogamoso, Chiquinquirá, Somondoco, San Mateo, Nuevo Colón, Boyacá, Beteítiva, Arcabuco y Viracachá, quedando los demás municipios con fecha establecida para la reunión de concertación, cosa que no hizo su gobierno que ahora se jacta de tener consignado un plan de Acción de papel.

Observo también que sigue preocupado por los ya famosos 18 mil millones de pesos para el Valle de Tenza, producto de la venta de la Hidroeléctrica de Chivor. La explicación la debe dar Usted a la opinión pública, en torno a porqué negoció una partida por 18 mil millones de pesos, cuando en justicia a esa comunidad le correspondía el 10% de la transacción por 623 mil millones de pesos, es decir 62 mil millones de pesos, aproximadamente. La suma final de la negociación, está contenida en el decreto 1740 del 20 de septiembre de 1996, emitido por el Ministerio de Hacienda, a través del cual se aprueba una enajenación. Más aún, la Ley 226 de diciembre de 1995, dice que el 10% del producto neto de la enajenación de las acciones, o bonos obligatoriamente convertibles en acciones, con exclusión de lo correspondiente a entidades financieras, se invertirán por parte del gobierno en la ejecución de proyectos de desarrollo regional, en la misma entidad territorial, departamental o distrital, en la cual esté ubicada la actividad principal de la empresa cuyas acciones se enajenan . Su gobierno hizo algo para que le dieran al Valle de Tenza, lo que en justicia le correspondía?. Registro con nostalgia que no fue usted capaz de defender a los boyacenses, como era su obligación, pero en cambio sí lo hicieron otros dirigentes del Valle de Tenza, que interpusieron una acción de cumplimiento ante el Honorable Tribunal Administrativo de Boyacá, cuyo primer fallo reconoce los derechos de esa comunidad. No le parece, doctor Perilla, que eso sí es actuar legítimamente en favor de los gobernados?. En caso contrario, me gustaría nos informara en qué presupuesto, de qué vigencia, quedaron aseguradas las partidas y dónde dejó las contrapartidas para los estudios respectivos. Es que permítame decirle, usted se dedicó a mirar por la ventana, pero no ha hecho el ejercicio de mirarse al espejo. Es lo mismo que ocurrió con los Juegos Nacionales. No fue Usted el artífice de la sede compartida, cuando legalmente Boyacá ya había obtenido el derecho de realizar solo esas justas?. Dónde quedó su boyacensismo y su compromiso con las gentes que lo eligieron?.

He sido lo suficientemente gallardo, a tal punto que públicamente y en repetidas ocasiones he reconocido y aplaudido sus aciertos, pero le ratifico, no voy a permitir de hoy en adelante, que deje un manto de duda entre la opinión pública boyacense, sobre lo que ha sido mi gestión.

En cuanto al manejo presupuestal, le informo que he sido muy sensato y consecuente con la realidad regional. El presupuesto anual no se ha inflado, como malintencionadamente lo insinúa. El presupuesto del 98 es el que usted dejó aprobado. El del 99, lo repetimos con una variación mínima que corresponde al incremento de salarios y el del año 2.000, lo hemos ajustado a las finanzas departamentales. Eso es actuar con responsabilidad. No opino lo mismo de su parte, cuando reviso y encuentro que no hemos pagado cumplidamente la nómina, entre otras cosas, por el desmedido aumento en los costos administrativos, que tuvo su punto más alto durante su administración. Entre otras cosas, porque tuvimos que pagar los contratos de la Noche de San Silvestre del 31 de diciembre de 1997, que usted dejó firmados a pocas horas, quizá minutos de terminar su mandato. Obvio que ese mandato se extendía hasta las 12 de la noche del 31 de diciembre, pero tuvo alguna consideración con las ya menguadas finanzas departamentales?.

Pienso que le he ayudado a refrescar la memoria. Ahora, me deja con ansiedad por conocer en detalle, el tema de su próxima carta, sobre los costos de las reformas administrativas que su gobierno hizo. Ojalá, me escriba pronto, porque sobre ese particular, es mucho lo que le debe explicar a la opinión pública. Constructivamente, para enriquecer el debate, me gustaría que en su carta, le explicara a los boyacenses, sobre el tema propuesto: cuánto valía la nómina departamental, cuando la recibió?. Cuánto valía tres años después?. Cuántas reformas administrativas hizo?. Cuántas demandas se derivaron de ese procedimiento? Cuántas de ellas ha perdido el departamento?. Cuántos cargos de los niveles técnico, administrativo y operativo suprimió?. Cuántos cargos directivos creó?. En cuánto se incremento la nómina de la administración central y de los institutos descentralizados, como consecuencia de sus reformas?. Estoy seguro que esas consideraciones explicarán muchos aspectos que la opinión pública quiere conocer.

Le manifiesto, Doctor Perilla, que no es mi estilo emplear términos como los aquí expuestos, solo que usted me ha obligado a utilizar los mismos de su carta, lo que en realidad lamento mucho, con la esperanza que su misiva y la mía, no afecten sus ambiciones diplomáticas.

Con sentimientos de admiración y aprecio..

Atentamente, EDUARDO VEGA LOZANO Gobernador de Boyacá.

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