PIONEROS EN LOS OLÍMPICOS

PIONEROS EN LOS OLÍMPICOS

En 1936, la carrera de 5.000 metros planos efectuada sobre la pista de arena del antiguo hipódromo de Techo, en Bogotá, le cambió la vida al atleta Hernando Navarrete.

09 de septiembre 2000 , 12:00 a.m.

En esa competencia, y cuando acababa de cumplir 20 años, superó a más de 30 corredores provenientes de diferentes regiones del país, trabajo que le dio además un cupo para participar en los Juegos Olímpicos de Berlín, realizados en julio de ese mismo año.

Navarrete, quien representó durante toda su carrera deportiva a la Liga de Atletismo de Cundinamarca, se convirtió así en uno de los cinco deportistas que integraron la primera delegación colombiana a una olimpiada.

Un hecho histórico que cobra vigencia hoy, 64 años después, día en el que se inaugura una nueva edición de las justas en la ciudad de Sydney (Australia) y en la que 44 colombianos tratarán de obtener una medalla de oro para Colombia.

Hitler, el anfitrión Hernando Navarrete recuerda que, exactamente, un mes después de obtener el cupo para correr en las justas viajó por tierra desde Bogotá hasta La Dorada. Desde allí, recorrió el Magdalena hasta la ciudad de Cartagena, y luego abordó un barco alemán de turismo en el que atravesó el océano Atlántico para llegar al puerto más grande del mundo: Hamburgo.

El viaje duró cerca de 30 días, tiempo que algunos aprovecharon para darle los últimos toques a su preparación física, corriendo alrededor de la proa de la embarcación.

Desembarcamos y seguimos el viaje en tren hasta Berlín donde algunos miembros del Comité Olímpico Internacional nos recibieron con las notas del Himno Nacional. La colombiana, fue la primera delegación en llegar de noche a la ciudad , dijo.

Campo Elías Gutiérrez, lanzador de la jabalina; Juan Domingo El Perro Sánchez, velocista de los 100 y 200 metros; Pedro del Vechio, quien compitió en el salto largo y triple y Emilio Torres, este último también integrante de la liga de Cundinamarca, y oriundo del municipio de Manta, completaban el grupo de atletas. ( ver recuadro)) Cuando Navarrete llega a este punto de su narración, sus recuerdos se atropellan y se instalan en la figura de Adolf Hitler, canciller alemán del momento y a quien pudo saludar personalmente.

Nos dio la bienvenida pocos días después de instalarnos en la Villa Olímpica, y en una plaza ubicada muy cerca a la cancillería alemana, y a donde nos llevaron en autobús. Como la delegación colombiana era tan pequeña, saludó a cada uno de sus integrantes. Luego de estrecharme la mano, me dijo: Hei!, con el brazo extendido.

En esas justas, Navarrete participó en los cinco mil metros, carrera en la que llegó de penúltimo.

El justifica su actuación con varias frases: es que nosotros viajamos sin ninguna preparación previa. Corríamos a lo que nos dieran las piernas y los pulmones, por lo que nuestro viaje tenía solo un objetivo: aprender .

Aprendizaje que tuvo como referencia la actuación de Jesse Owens, cuádruple medallista de esos juegos, y a quien tuvo como compañero en la pista atlética del estadio olímpico. A pesar de ser una figura mundial, era muy sencillo y amable .

A partir de esa participación en lo Olímpicos, la carrera de Navarrete fue imparable .

Luego de ganar innumerables pruebas departamentales y nacionales, compitió en los Juegos Bolivarianos, que organizó la capital, y donde obtuvo medalla de oro en los cinco mil metros. Esto ocurrió en 1938 y antes de graduarse como licenciado en educación física, profesión que ejerció durante toda su vida, y a través de la cual transmitió a incontables jóvenes estudiantes del Colegio Mayor de San Bartolomé, toda la disciplina y dedicación que a sus 85 años, aun le caracterizan.

La historia de Emilio Nacido en el municipio de Manta, en 1906, Emilio Torres, también integrante de la delegación colombiana que participó en Berlín, fue considerado el decano del atletismo colombiano.

Al igual que su colega Hernando Navarrete, la carrera deportiva de Torres se dividió en dos: antes y después de su participación en la olimpiada. De su encuentro con Hitler, el cual lo marcaría para siempre, dijo: Fue una persona muy amable, muy respetuosa con los atletas .

En esa época fue necesaria una colecta pública, en este caso liderada por EL TIEMPO, para que el grupo de deportistas pudiera montarse, el 9 de junio en Barranquilla, en el barco que los llevó hasta Hamburgo.

Pedro Emilio llegó muy tarde al atletismo porque estuvo practicando otras disciplinas como el boxeo, el ciclismo, las pesas y el fútbol.

Pero todas esas disciplinas quedaron atrás tras su romance con los 800 y 1.500 metros, sus dos especialidades. En Berlín quedó noveno en la primera eliminatoria de los 1.500, después de una caída.

A los 26 años, en 1932, tuvo su primera participación en un campeonato nacional.

Torres, quizás, consiguió sus más importantes galardones al convertirse en un atleta senior master. En esa condición fue campeón mundial en Puerto Rico, cuando tenía 77 años. Murió tres meses antes de cumplir los 92 años, el| 0 de enero de 1998.

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