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UN LUSTRABOTAS BRILLA EN EL CONCEJO

UN LUSTRABOTAS BRILLA EN EL CONCEJO

Por una lustrada es que estoy convertido en personaje , dice Luis Eduardo Díaz, parado en ese sitio que él llama su oficina, en la Carrera 13 con calle 38, frente al edificio Tisquesusa y junto a la peluquería de don Alvaro Restrepo, donde tiene su banca y su caja de embolar desde hace 20 años.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
31 de octubre 2000 , 12:00 a. m.

Llegó el doctor Cesar Rojas Rodríguez, uno de los clientes y me dijo: Lucho, usted qué le diría al presidente, y yo le respondí que porqué estamos entregando a Colombia de esa manera. Entonces en seguida me propuso ser el tercer renglón de una lista que pensaba inscribir para el concejo. Yo le dije, está bien. A los ocho días me dio la noticia que él y su socio habían renunciado, y que ahora me tocaba a mí ser el próximo concejal de Bogotá .

Dos horas después de iniciarse el conteo de votos, una vez concluida la jornada electoral del domingo pasado, el país ya conocía la noticia. Luis Eduardo, el quinto de ocho hermanos, todos con la misma profesión, había sacado 18.382 votos, sin repartir lechona ni aguardiente, gastando apenas 80 mil pesos en la campaña y sin foto en el tarjetón, porque el día en que fue a entregarla, en la registraduría no le creyeron que fuera candidato de nada.

La única valla que instaló fue una fotocopia pegada en el poste de la esquina, en su lugar de trabajo. Los únicos votos que tenía seguros, eran los de su familia, por eso, él mismo se sorprendió. Yo nunca me imaginé que eso iba a ser así Ayer lunes por la mañana, la esquina de la calle 38 tenía el bullicio propio de la fama: luces, camarógrafos y acción. Aparecieron quienes lo apoyaron y aquellos curiosos que nunca faltan aunque no tengan idea de lo que pasa. Espontáneos con serenata de mariachis, música de seis cuerdas y qué orgulloso me siento de haber nacido en mi patria .

Llegaron los lagartos de corbata y vestido de tres piezas para ofrecerse como asesores. Aparecieron, como salidos del sombrero de un mago, quienes desde ya son sus colegas, para aprovechar elboomi publicitario y robar cámara sin piedad.

Los policías que a veces molestan por ocupar el espacio público, lo abrazaban emocionados.El tronoi , como le dice a la banca donde sienta a sus clientes, fue ocupado por su padre y luego por él mismo para posar con su pinta de gorrita beisbolera y su chaqueta de siempre.

Le trajeron tinto y le ofrecieron corte de cabello, cortesía de don Alvaro. Declaraciones formales ante la prensa. Transmisión en directo y pregrabados. Todos preguntaban al tiempo por la historia de su vida.

Su señora madre murió hace año y medio. Desde entonces las navidades no son las mismas en su casa. Luis Eduardo Díaz, su padre, un lotero que en 30 años ha vendido tres premios gordos, decía que por fin Se había ganado la lotería con el quinto de sus hijos: ese lustrabotas que un día tuvo la oportunidad de saludar a Jaime Garzón y que desde entonces Se hace llamarHeriberto en la Callei y/oPecuecai .

Nació el 3 de enero de 1963. Fue bautizado en la iglesia de Santa Bárbara, con el mismo nombre de su padre. Estudió hasta quinto de primaria en escuela pública y a los 16 años, decidió agarrar la caja de embolar y buscar su propio destino.

Vendía lotería en Chapinero y lustraba zapatos. Un día se cruzó en el camino con Gloria, le picó el ojo y quedaron flechados. A los ocho días nos fuimos a vivir y el próximo 28 de noviembre cumplimos 20 años , recuerda ella.

Desde aquella época, Gloria tiene un puesto de dulces en la calle 70 con carrera séptima, frente al Hotel Casa Medina, donde ve desfilar a diario los políticos más encumbrados de la nación. Trabaja acompañada de su hija Diana Marcela, la mayor, quien vio desfigurado su rostro cuando apenas cumplía un año de edad y el rancho donde vivían, en Chapinero alto, fue consumido por un incendio, ocasionado por un corto circuito. Ahora, gloria podrá programar las cirugías que sean necesarias, con tal de ver senreir a su hija.

Leidy Jobana, la hija menor, de 17 años, estudia en el colegio Camilo Torres y ahora permanece en su casa del barrio Diana Turbay, haciendo las veces de recepcionista, contestando llamadas y anotando las razones que le dejan al nuevo concejal. Y como tal, quiere empezar a contactar a las personas que intervendrán en su vida política, como Antanas Mockus, el alcalde que tendrá en turno.

Luis Eduardo ha prometido donar el 70 por ciento de su sueldo para los más necesitados. Afirma que en los próximos dos meses seguirá con su oficio y que dará una lección de cumplimiento a la clase política tradicional.

Si he vivido con 200 mil pesos mensuales, afirma, y esa plata me alcanza para sostener a mi señora y mis hijos, imagínese lo que puedo hacer con los millones que se gana un concejal, según me dicen. Yo no soy como los políticos mentirosos que prometen y no cumplen. Para que vean que mis intenciones son de verdad, díganme dónde les firmo .

Luis Eduardo tiene credibilidad en el barrio, porque allí, donde hay gente más necesitada, la familia Díaz se conoce por su generosidad. Cuando un vecino no tiene para el bus o les pide una panela, ellos están ahí para ayudar. No se siente como un pollito entrando a una jaula de gavilanes? Mi mente sabe cómo se va a manejar. Yo estoy concientizado y además, el toro se toma por los cachos para que no haya riesgos de cornadas salvajes.

Los transeúntes, los clientes y los amigos, le piden a gritos que por favor no se vaya a dejar comprar de nadie. Luis Eduardo les contesta que no hay peligro, y su padre se ofrece como garantía: Si trata de subirse y envalentonarse, yo me encargo de ponerlo en su sitio nuevamente Por ahora, del concejo solo conoce su fachada, pero a partir del primero de enero del 2001, ocupará los mismos pupitres donde han estado grandes figuras de la política, entre ellos Carlos Lleras Restrepo y Luis Carlos Galán. Todavía no puede imaginarse vestido de corbata y con zapatos de tacón. Todavía no sabe cómo hacer para manejar los teléfonos, pero desde ya empieza a desarrollar habilidades para manejar a los periodistas.

Su padre piensa que para él, será un poco duro llegar a ocupar una oficina con secretaria, tener guardaespaldas y hablar por celular, pero que poco a poco irá aprendiendo de los grandes y los grandes aprenderán de él .

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