ENTREVISTA A CORAZÓN ABIERTO

ENTREVISTA A CORAZÓN ABIERTO

A Eliseo Subiela se le ama o se le odia. Su cine, muy personal, tiene que pagar los costos: desata polémicas, tiene detractores a granel. Sin embargo, es arriesgado creativamente.

21 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

En Colombia es recordado esencialmente por El lado oscuro del corazón (la del poeta que busca una mujer que al hacer el amor lo haga volar), Hombre mirando al sudeste y No te mueras sin decirme a dónde vas. Pero tiene más nombres: Despabílate amor, Pequeños milagros y Las aventuras de Dios, su reciente trabajo.

Hace un par de semanas, en el 40 Festival de Cine de Cartagena se le rindió homenaje como a Miguel Littín y Francisco Lombardi por su aporte al cine latinoamericano. Es uno de los pocos hombres de esta parte del continente que escribe sus guiones, en ocasiones produce, para después filmarlos. Un autor de películas.

Cuál cree que es la aceptación de su cine en Colombia? Entiendo que son recibidas con calidez. Con este país existe una conexión cultural por razones misteriosas y otras no tan misteriosas.

A pesar de que su cine es de corte intelectual...

No, no estoy de acuerdo con eso. El lado oscuro del corazón es tal vez la película más intelectual que he hecho y, sin embargo, es muy popular. No soy intelectual, ni mis películas. Mi cine aborda temas importantes y mi pretensión es que el espectador no sea el mismo cuando salga del teatro.

Le parece que sus películas son fáciles de entender? Propongo que mi cine no sea comprendido solo desde lo racional, aunque sé que la gente no está acostumbrada y se resiste a eso. Es importante atreverse a entender con el corazón, es un poco lo que plantea mi cine. Lo más universal son los sentimientos, y creo que la pólvora del cine es la emoción. La emoción es el vehículo para que una cinta llegue al público aquí o en la India, y no los temas. Eso es lo que hace comprensible el cine.

De joven, usted se caracterizó como de izquierda, Eso ya pasó? Hoy no sé qué es la izquierda o la derecha, pero si tuve sueños de transformación política y social, como gran parte de mi generación. Aún sigo soñando, pero a través de métodos de cambio distintos. Mis películas son humanistas y utópicas, apuntan a un ser humano mejor.

Qué pasó con el cine militante en Argentina? Cuando estaba la dictadura se presentó mucho de eso, y yo lo hice en los años 70 porque estábamos en una lucha dura. Ese es un cargo que siempre se le hace al cine argentino, pero yo creo aún falta filmar mucho sobre eso. España sigue hablando de la Guerra Civil y los europeos de la Segunda Guerra Mundial.

En su cintas aparece el tema...

Sí, porque es un tema que está en la realidad, solo que desde otro punto de vista.

También la literatura es constante en sus cintas...

Me gusta recobrarla a través del cine para que los jóvenes la conozcan y la lean. Parece que soy un instrumento cultural para acercarlos a la poesía y la literatura. Siento que mi cine está pegado a la literatura. Mis trabajos son más parecidos a ciertos libros que a otras películas argentinas.

Cierta crítica lo tilda de seudopoeta...

No le tengo ningún respeto a los críticos, y menos a los de mi país. Me tiene sin cuidado lo que digan. Su negocio es destruir, el mío es construir. Tampoco me importan los elogios, además, creo que cierta crítica es también mala a la hora de las loas.

En su cine hay levitaciones y mariposas como las de García Márquez...

Eso dicen. Sucede que este es un continente muy mágico y Gabo no inventó la magia de Latinoamérica. El es un referente literario fuerte, un gran autor. No se puede simplificar diciendo que si alguien levita es por García Márquez. Es por la vida.

Estaría dispuesto a hacer un guión de otra persona? Podría filmar un guión de otro si me hiciera sentir lo mismo que me produce uno mío.

Por qué el cine latinoamericano tiene buenas películas, pero poco público? A la gente no hay que subestimarla. El público está deseoso de poesía y amor, solo que hay que acercarse y hacer el esfuerzo para comunicarse con él. Muchos directores hacen lo posible para no comunicarse, y por eso las salas vacías.

Cómo saldrá el cine de América Latina de sus problemas? Cuando se incluya en los grandes acuerdos políticos de bloques económicos como el Mercosur, pero sé que es un tema muy complejo. Hay una frase de Albert Einstein que adoro: En tiempos de crisis es más importante la imaginación que el conocimiento . Y creo que falta imaginación en el cine.

Imaginación o plata? Las dos cosas. Como no aparece la plata hay que usar la poca que hay de manera imaginativa y también hay que imaginar para buscar nuevos recursos. En América Latina hay mucho dinero pero no se invierte en cultura.

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