LIFE ESCRIBE SUS ÚLTIMAS PÁGINAS

LIFE ESCRIBE SUS ÚLTIMAS PÁGINAS

El sector editorial estadounidense y la prensa mundial en general cerrará un capítulo de su historia con la desaparición, en mayo próximo, de una de sus publicaciones emblemáticas, Life Magazine, la revista considerada como pionera del periodismo gráfico.

23 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

La publicación, que se convirtió en la crónica ilustrada del mundo durante la Segunda Guerra Mundial, no desaparecerá por completo pero su divulgación quedará limitada a números especiales para conmemorar determinados acontecimientos.

La muy escasa rentabilidad de Life en los últimos años y las sombrías perspectivas económicas parecen ser las razones del cierre, que debería beneficiar a nuevos productos dirigidos para el público del siglo XXI.

La trayectoria de Life comenzó en 1936, cuando fue lanzada como semanario por Henry Luce, fundador también de las revistas Time y Fortune, a un precio de 10 centavos de dólar.

A finales de los años treinta, tenía unas pérdidas de 50.000 dólares semanales pero la publicación siguió activa y llegó a convertirse en una de las piedras angulares del imperio editorial de Luce.

En 1952 fue la primera en publicar El viejo y el mar, de Ernest Hemingway y en 1963 se destacó al vestir de luto su logotipo, que habitualmente era rojo, para informar del asesinato del presidente John Kennedy.

En su época de apogeo, en torno a 1969, la tirada de la revista alcanzó los 8,5 millones de ejemplares pero la creciente competencia de otras revistas y de la televisión hizo que comenzara un período de decadencia.

En 1972, se suspendió la publicación que volvió a aparecer en los quioscos seis años después aunque con una periodicidad mensual y una circulación muy inferior, de 700.000 ejemplares.

La tirada llegó a aumentar a 1,8 millones en 1981, pero desde entonces la cifra ha ido en descenso al tiempo que la revista perdía publicidad.

Según su director, Henry Muller, Life fue desde su relanzamiento una propuesta de negocio difícil ya que se mantenía como una revista de información general cuando las otras publicaciones tendían a especializarse.

Fue una revista lanzada por razones nostálgicas más que una publicación mensual con una idea clara de la audiencia a la que estaba destinada, en opinión de Muller.

Por otra parte, las agencias publicitarias han reprochado a Life una línea editorial poco clara que confunde a los clientes.

Según cifras publicadas en Nueva York, Life tuvo en 1998 un total de 730 páginas de publicidad pero el año pasado la cifra había bajado casi un 9 por ciento, a 665 páginas.

Para Chuck Whittingham, directivo de la revista entre 1978 y 1987, Life comenzó su declive a finales de los años ochenta al tener un producto editorial débil y un formato reducido que en su opinión era un error porque le quitaba su esencia.

La publicación ha conseguido mantenerse en números positivos, pero fundamentalmente gracias a la venta de productos auxiliares como libros y números especiales, y las proyecciones indican que comenzará a perder dinero en 2001.

El cierre beneficiará previsiblemente a otras publicaciones del grupo Time Warner, su propietario, que tiene previsto lanzar seis nuevas revistas este año, entre ellas Real Simple y la versión australiana de InStyle.

Cuando Life deje de publicarse, sus operaciones serán absorbidas por la revista Time y sus empleados recibirán ofertas de trabajo en otras empresas del grupo, según sus responsables.

La desaparición de Life no sólo pone fin a una revista que ha hecho historia sino que, según los analistas, enciende la luz de alerta para otras publicaciones con problemas similares, varias de ellas dirigidas al público femenino.

De la época dorada, quedará su nombre que sigue estrechamente asociado al grupo ya que el edificio que acoge la sede de la empresa se llama The Time & Life Building.

REACCIONES Nereo López Fotógrafo Conozco la revista desde que nació y comenzó como la versión ilustrada de Time. Life tuvo tanto auge que salió en español. Todos los fotógrafos soñaban con publicar en ella. Incluso yo publiqué un reportaje. Era de gran importancia y la que más impulso le dio al periodismo gráfico. Solo en ella el fotógrafo era más importante que el redactor.

Desafortunadamente era su triste final, no porque nadie las mate, sino que se mueren por sí solas ante la llegada de la televisión y el Internet.

Mauricio Vargas Director de la revista Cambio 16 Life se acabó porque su escenario prácticamente desapareció. Le apostó todo a la validez de las fotos, pero poco a poco la televisión le fue ganando terreno, porque no tenía inmediatez. El problema de Life es conocido desde hace 25 años, porque fue superada por los medios audiovisuales.

Su virtud e importancia radica en que retrató el siglo pasado, pero el público empezó a exigir más que simples retratos.

Leopoldo Villar Borda Asesor editorial del diario EL TIEMPO La circulación de Life la sostuvo la época en la que nació, porque no había televisión. Ese fue su principal rival, porque la gente prefiere ver las imágenes en su televisor y en movimiento. Por eso las revistas modernas han tenido que cambiar sus esquemas. La importancia de Life radica en su contenido gráfico que inspiró revistas similares en países como Brasil y México. Su archivo gráfico es de un valor incalculable, tanto histórica como estéticamente.

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