NUEVO ATLAS GEOGRÁFICO

NUEVO ATLAS GEOGRÁFICO

Desde años atrás se vienen realizando en el país esfuerzos por construir nuevas geografías, con el fin de que la organización territorial de la administración pública sea un elemento que ayude a superar los problemas sociales y económicos.

26 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Usualmente, nuestros conocimientos geográficos se reducen a la visión creada por las instituciones educativas a partir del mapa de la división político-administrativa de la república en departamentos y municipios. De este modo, dejamos de lado la intensa actividad de las comunidades culturales regionales y locales, quienes en sus procesos de creación del espacio generan territorialidades por fuera de las coordenadas del mapa oficial.

En Colombia existe ya un consenso para indicar que la actual división político-administrativa no interpreta la variedad geográfica de la nación.

Las escasas reformas territoriales se han limitado a la creación de más departamentos y municipios, sin realizar los cambios requeridos para alcanzar una geografía adecuada para la gestión de los asuntos estatales y sociales.

El hecho de contar aún con una geografía administrativa cuyas unidades territoriales se trazaron bajo los mandatos de la Constitución de 1886, desconociéndose así los avances constitucionales de 1991, genera un conjunto de obstáculos que afectan: 1) El funcionamiento de las finanzas públicas; la mayoría de los departamentos y municipios están quebrados.

2) El manejo del medio ambiente, no existe unidad para la administración de los ecosistemas; sobre cada uno tienen jurisdicción diversas autoridades. Por ejemplo, el manejo ambiental del Macizo Colombiano está fraccionado entre Cauca y Huila.

3) La gobernabilidad de los territorios, pues en muchos casos los límites internos no favorecen el ejercicio de la autoridad estatal sobre algunas áreas y vías. Como ilustración, se puede señalar que no hay unidad estatal para el manejo de áreas de conflicto armado como los sures de la Costa Atlántica y el Magdalena Medio.

4) La gestión de las áreas metropolitanas, ya que aún no se reconocen legalmente los fenómenos de conurbación.

5) La dirección de los espacios marítimos, debido a que nuestras entidades territoriales costeras actúan como si poseyeran costas secas.

6) El reconocimiento de las diversidades culturales; todavía no se acepta la autonomía de las regiones y provincias, las zonas de frontera ni los territorios indígenas y negros.

7) La producción, los agentes económicos están obligados a realizar viajes irracionales para llevar a cabo sus trámites frente al Estado.

Situaciones como las nombradas han motivado a las comunidades a emprender un examen de la organización territorial, cuyo resultado es una serie de mapas que muestran geografías vivas, sentidas y funcionales para las actividades cotidianas de los pobladores. Entre las geografías de reciente formación podemos destacar las nacidas en las comunidades indígenas, las zonas de frontera, los territorios negros, las metrópolis, las zonas de reserva campesina, las ciudades-región, las regiones, las provincias, las zonas de colonización y las tierras raizales de San Andrés y Providencia.

Han surgido así una serie de cartografías alternas, poco estudiadas y no reconocidas legalmente.

Las nacientes geografías originan prácticas colectivas que es posible considerar como una novedosa suma de esfuerzos para la discusión tolerante de los problemas asociados al ordenamiento territorial. Las comunidades y los gobiernos regionales preocupados por los asuntos relacionados con los desajustes territoriales existentes están, por consiguiente, construyendo espacios de vida encaminados a mejorar la administración pública de sus nichos geográficos.

El renacer de las diversidades y las dificultades territoriales que vivimos hacen, entonces, urgente la discusión y expedición de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, para darle un reconocimiento a las geografías que los colombianos venimos edificando más allá de la división político-administrativa.

Borja es Director del Observatorio Geopolítico de la ESAP e investigador del IEPRI

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.