EMPLEO, FÓRMULAS DESDE EL CAGUÁN

EMPLEO, FÓRMULAS DESDE EL CAGUÁN

El Gobierno y las Farc decidieron arrancar la negociación de paz con la discusión de fórmulas para generar empleo y crecimiento económico. Y lo hicieron tras un cálculo simple: escoger un tema que les produjera resultados rápidos a ambas partes. (VER GRAFICA: Ingreso laboral real por años de educación)

26 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

A las Farc les resultaría muy provechoso reclamar como un logro de la guerrilla cualquier disminución futura del desempleo. Y les permitiría abrirse un espacio político dentro de la población urbana, entre la cual cuentan con un apoyo muy bajo.

Al Gobierno le permitiría llevar a la guerrilla a reconocer su responsabilidad como factor de desempleo, presionándola a comprometerse con un acuerdo humanitario que incluyera la suspensión de los secuestros. Lo cual aumentaría la precaria confianza que tiene actualmente la sociedad colombiana en el proceso de paz.

Colombia tiene hoy 3,1 millones de desempleados. Y aunque el país siempre ha tenido un desempleo estructural, la recesión económica que ha golpeado a sectores como la construcción, intensivas en mano de obra no calificada ha afectado principalmente a la población más pobre (ver gráfico). Como consecuencia de ello, a partir de 1998, comenzó a crecer la informalidad, que el año pasado representó el 54 por ciento del total de empleo .

Con estos antecedentes, arrancarán el 9 de abril las audiencias públicas en el Caguán. Sindicatos y gremios empresariales presentarán sus propuestas sobre generación de empleo y crecimiento económico, que aunque no serán debatidas, servirán de insumos para la Mesa de Negociación. Pero más allá de las propuestas, las audiencias servirán para que sindicatos, empresarios, guerrilla hagan explícito hasta dónde estarían dispuestos a ceder para que haya paz.

EL TIEMPO consultó con expertos los temas sobre los podría girar una discusión constructiva sobre empleo. Estas son sus sugerencias: 1. Seguridad para invertir La delincuencia (incluidos los secuestros de las Farc) desestimula la inversión privada produciendo un estancamiento en la actividad económica ya que el principal efecto de la violencia es disminuir la probabilidad de usufructuar el producto de la inversión, afirma Clara Helena Parra, en su estudio Determinantes de la Inversión en Colombia: evidencia sobre el capital humano y la violencia realizado para Planeación Nacional en 1998.

El costo de la violencia sobre el crecimiento, que en 1996 Planeación Nacional calculó que equivalía al 3,1 por ciento del PIB anual, opera de dos formas. Por un lado, lleva a que los empresarios eleven sus tasas de rentabilidad para compensar lo incierto que es el retorno. Por otro lado, la violencia, según el estudio mencionado, actúa como un impuesto a la producción al aumentar los costos por las pólizas de seguro y los gastos en seguridad que deben considerar los empresarios.

Si en Colombia se aumentara en un año el promedio de años de educación y se lograra disminuir la tasa de homicidios en un 75 por ciento, la Inversión Privada Total pasaría de un 12 por ciento a un 20 por ciento del PIB, según el estudio de Parra. Es decir, que ambas políticas sobre aumentarían la inversión en un 70 por ciento, colocando a Colombia a un nivel semejante al de países de crecimiento rápido como Corea y Singapur.

Si la guerrilla pone la seguridad, habría más inversión y por ende, más empleo.

2. Redistribución del ingreso Colombia, según el Banco Mundial, tiene una de las peores distribuciones del ingreso del planeta. En el Caguán se podrían discutir fórmulas como las de compartir utilidades con los empleados mediante bonos ligados al cumplimiento de indicadores de gestión.

Es lo que llevan años haciendo firmas internacionales exitosas como J.P. Morgan. Cada vez más empresas colombianas encuentran en estos incentivos una fórmula para mejorar la productividad. Una mejor redistribución del ingreso llevaría además a ampliar la demanda en el mercado, lo cual redundaría en una reactivación económica.

3. Definición de reglas claras En una economía existen las actividades productivas y las no productivas. Las primeras tienen que ver con la creación de empresas y mercados, cambios e innovaciones tecnológicas, etc. Las segundas, con la búsqueda de rentas. Es decir, con la búsqueda de prebendas individuales, como exenciones tributarias, palancas para ganarse contratos, etc., lo cual fomenta la corrupción y condena la economía al estancamiento.

Las diferencias en grados de desarrollo entre países son atribuibles en parte al tipo de actividad al cual se dedique la sociedad. Entonces, en el Caguán se podría discutir cómo generar una estructura de incentivos que premien la actividad productiva y desestimulen la cultura de las prebendas. Un estudio sobre Instituciones y Capital Social en Colombia, que será publicado próximamente por María Mercedes Cuéllar, muestra que si bien los colombianos consideran que para tener éxito en Colombia son más útiles elementos como tener contactos o ser vivo que la educación y el trabajo, reflejando la estructura actual de incentivos que no conducen al crecimiento económico.

4. Modernización de los mercados laborales La flexibilización del mercado de trabajo ha jugado un papel clave en la generación de empleo en otros países. Según Juan Mauricio Ramírez, investigador del Centro de estudios ganaderos CEGA, los regímenes laborales más flexibles como el de E.U. tienden a crecer más rápido que los que son más rígidos, como el europeo, ya que hay mayor demanda de trabajo. Los menos flexibles, como el colombiano, tienden a favorecer a los empleados pero no a la población desempleada , afirma Ramírez.

Este punto es en el que más podrían ceder los trabajadores. Aunque de hecho, en la propuesta del Comando Nacional Unitario, que reúne a los sindicatos CUT, CGTD, CTC y CPC, proponen una jornada de 40 horas, la suspensión de horas extras y estímulos tributarios a las empresas generadoras de empleo, lo cual permitiría anticipar cierto acercamiento con los empresarios en este punto.

5. Calificación de la mano de obra Mientras que los tigres asiáticos como Corea, Singapur y Taiwan han registrado tasas de crecimiento educativo del 3 por ciento anual durante más de tres décadas, en Colombia el aumento de la escolaridad entre 1985 y 1995 fue del 1,5 por ciento anual, según un estudio sobre el tema publicado por los economistas Eduardo Lora y Felipe Barrera en 1997.

Esta baja inversión en educación, ha llevado a que la oferta laboral se adecúe cada vez menos a la demanda que crecientemente se orienta hacia el trabajo calificado. Esta desarticulación se refleja, entre otras coas, en el sistema de información del Sena, donde los que se inscriben buscando trabajo no coinciden con lo que demandan las empresas. La gravedad de esta situación también se ve en el hecho de que en los sectores donde hay menos desempleo es entre la gente más calificada (ver gráfico).

Para subsanar este punto, se podrían discutir en el Caguán programas de capacitación masiva para jóvenes similares al que ejecutó Chile hace unos años con la participación de empresas del sector privado.

6. Políticas de emergencia Además de la discusión de políticas macroeconómicas como la cambiaria, fiscal y comercial, se podrían abordar políticas especiales de emergencia como la de apoyo a jóvenes desempleados.

La tasa de desempleo entre la población de 15 a 19 años de edad llegó al 45,6 por ciento en 1999. Y entre los jóvenes de 20 a 29 años, ascendió al 26,7 por ciento, 10 puntos por encima de su nivel en 1997. Esta proporción es aún mayor entre los jóvenes más pobres.

La recesión también ha llevado a una mayor deserción escolar, que generará un mayor desempleo a mediano y largo plazo (ver gráfico).

Con programas como Manos a la Obra diseñados por este gobierno en el cual se darán subsidios a las familias más pobres, se podría aliviar la situación de las familias en peor estado mientras se da una reactivación.

7. Aumentar la productividad del campo El mayor interés de las Farc está en reactivar el campo. Se podrían discutir fórmulas para activar el sector agroindustrial, además del de servicios. Para esto, se tendrá que volver al tema de la seguridad en el campo.

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