PROBANDO, PROBANDO

PROBANDO, PROBANDO

La impresionante película de Miami, protagonizada por Juan Pablo Montoya, resultó ser un cortometraje de apenas 21 fulgurantes vueltas en la cabeza de la prueba inaugural de la serie Fedex Cart.

27 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Pero el dramatizado sí fue intenso alrededor de Juan Pablo, pues en la jornada de ayer se rompieron dos motores en su auto y hasta el último instante, cuando ya la grilla estaba en marcha, tuvieron que hacer ajustes para cambiarle el timón del carro, repuesto que llegó desde el camión luego de una delirante carrera de relevos cumplida por sus mecánicos a través de los pits.

La carrera fue ganada en las últimas instancias por el italiano Max Papis con una corta luz sobre el brasileño Roberto Moreno. Ambos aprovecharon un error de Tracy en la curva dos cuando dejó patinar su carro y perdió el comando. Tracy fue el héroe de la fecha, pues arrancó en el puesto 17 con mínimas ilusiones y casi se gana la competencia con un equipo que estaba casi descartado después de los ensayos y con el material que todo el mundo dijo que era obsoleto: un Reynard-Honda.

Pero todo ese espectáculo y suspenso ajenos que hubo hasta la última vuelta fueron un pobre premio de consolación para los millares de colombianos que estaban en la tribuna, listos para celebrar una victoria de Montoya, que parecía alcanzable. Especialmente, luego del impresionante progreso que logró el equipo Ganassi al colocar el auto en óptimas condiciones para que Montoya lo clasificara en la primera fila de salida al lado de Gil de Ferran.

Enredo de cuentas Pero esas cuentas alegres se empezaron a enredar rápidamente desde el calentamiento de la mañana cuando en apenas cuatro giros el motor se rompió. Juan Pablo entró previamente dos veces a los pits y reportó ruidos anormales en la máquina. Los ingenieros revisaron los datos y ordenaron que regresara al circuito, que estuvo cerrado durante un rato para evacuar el carro del argentino Fontana, quien se inauguró contra el muro de la curva número tres de este óvalo.

Pero la máquina estaba herida y el oído de Juan Pablo estaba mejor afinado que los computadores, pues duró muy poco más. Todas las alarmas del tablero se encendieron y Juan Pablo estacionó el flamante, pero silencioso aparato en la línea de pits, dando comienzo a la frenética operación de cambio de máquina, que se terminó a 40 minutos de la bandera de salida.

La tribuna, llena en un 40%, pero con una mayoría absoluta de colombianos, hizo fiesta cuando presentaron al piloto y luego estuvo electrizada con la corta, pero aplastante demostración de Juan Pablo en la pista.

Cuando se prendió la luz verde, Fernández atacó por la parte baja a De Ferran. Pero por fuera y con toda la sangre fría que le sobra, Juan Pablo se adueñó del comando, en el cual empezó a perseguirlo Michael Andretti, autor de una espléndida salida.

A pesar de haber cambiado de equipo, el brasileño Helio Castro Neves no logró modificar su suerte y fue el primer retirado, motivando una bandera amarilla en la vuelta 11. En la arrancada, Juan Pablo madrugó demasiado en la acelerada y el juez anuló su intento con amarilla. Esta vez, Fernández relevó a Andretti en la persecución, pero el ritmo de Juan Pablo era tan violento que no había posibilidad de que lo pasaran, si el motor seguía respirando con esa energía.

A pits Súbitamente, en la vuelta 21 de las 150 previstas, en la curva uno, el carro número uno dejó frío a más de uno, cuando salió humo de sus exostos. Montoya se quitó mansamente de la línea de carrera y llegó rodado a los pits con el ruido de la máquina asfixiado. Los dos motores apenas alcanzaron a mover el carro durante 100 kilómetros en el día.

Por supuesto, hubo toda suerte de dictámenes a ojo, que para nada cambian la situación, pues la verdad es que la máquina, en configuración de carrera mostró recurrentes problemas en la zona del cigueñal. Montoya reportó fuertes vibraciones antes de apagarlo para evitar la explosión mecánica que luego hace más difíciles los estudios de la falla para los ingenieros de Toyota.

Sin embargo, si para Toyota el día fue amargo, queda de todas maneras el buen sabor que fabricaron las 22 vueltas al comando de una prueba, cosa que nunca antes había sucedido con esta contundencia y la demostración de potencial y rendimiento que tiene el motor. Una vez mejorada su confiabilidad, el Toyota va a ser un aparato de miedo.

Porque esta vez, les metió un susto corto, pero mayúsculo. Por ahora, probando, probando.

* Asistimos a la competencia por una gentil invitación de Philip Morris International.

LO QUE SALIO BIEN -Las 21 vueltas punteadas por Montoya, que prueban que mientras haya material mecánico correcto está listo para ganar carreras.

-La potencia del motor Toyota a pesar de su fatiga prematura.

-Si en Toyota chorrea aceite, por los lados de Ford no escampa: se rompieron o perdieron el lubricante los motores de Andretti, Fernández, Brack. Las bombas de aceite son frágiles.

-El cuarto puesto de Vasser, luego de remontar un fin de semana plagado por problemas mecánicos, diferentes al motor.

-El buen negocio del almacén de souvenirs de Chip Ganassi. El material de Montoya se agotó desde el sábado, pues los colombianos arrasaron con todo.

-Lo hecho por Juan Pablo: si el motor se va a romper que lo haga con dignidad, es decir, en la punta.

LO QUE SALIO MAL Por supuesto, la fragilidad de los motores del carro de Montoya.

-La decepción para la tribuna, que hizo sentir a Juan Pablo como en Tocancipá.

APUNTES -La buena carrera del novato Tagliani.

-Las tres sanciones a Tony Kanaan por exceso de velocidad y uso de pits cuando estaban cerrados.

-La mala suerte de De Ferran, quien tanqueó en bandera verde mientras todos sus seguidores aprovecharon una amarilla dos vueltas después.

-Nunca descarten a Honda: hizo el pole y estuvo a punto de ganar con Tracy.

-No desestimen los pronósticos: Ford iba a ganar y debía ser con uno de los carros del equipo Rahal que habían dominado los ensayos en esta pista.

-El incidente de Fittipaldi en los pits, quien se peló un cambio y entró muy rápido, atropellando a su grupo de mecánicos. No hubo lesiones.

-Gil de Ferran se llevó el punto de las vueltas punteadas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.