LA MEMORIA EN UN SOMBRERO

LA MEMORIA EN UN SOMBRERO

Deme el sombrero de Pizarro , dice el hombre de las botas texanas. Entonces inevitablemente se viene a la memoria la mirada fuerte del político asesinado, con el sombrero blanco, el que antes se conocía como Safari. Una imagen que junto con el afiche de Luis Carlos Galán y la cara de Juan Valdés es ícono de la cultura colombiana de los últimos tiempos.

28 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

El sombrero de Carlos Pizarro era talla M, hoy cuesta 45.000 pesos y se vende mucho , cuenta Guillermo Rincón, con 40 años dedicados a la venta y que trabaja en uno de los tradicionales almacenes de la antigua Calle Florián, a un costado de la Plaza de Bolívar. Uno de los sectores más agitados comercialmente a comienzos de siglo, cuando muchacho que se hacía hombre no sólo aumentaba el largo de sus pantalones sino que se calaba el sombrero que a partir de entonces no se quitaría.

Hoy el negocio no se mueve tanto, basta con mirar las calles bogotanas para saber que son escasos los que cubren su cabeza. En la zona de las sombrererías hay soledad, los almacenes parecen detenidos en el tiempo, con sus estanterías viejas y mucho polvo. Cuando la cosa está buena se venden unos 60 sombreros a la semana ; cuenta Rincón. Al lado, en otro negocio, Stella Torres habla de, sólo, 6 ventas semanales.

Vicente Gómez se mide varios, los ojos le iluminan la cara arrugada de 90 años cada que acaricia con sus manos callosas de agricultor uno de los sombreros que le gustaría tener. Cuesta 115.000 pesos , le dice el vendedor y empieza el regateo. Don Vicente lo empaca en una bolsa negra, para evitar que se lo roben.

El chambergo Según el historiador y escritor Antonio Montaña, la primera noticia (en 1530) de un sombrero se debe a la fantasiosa visión del pintor Pisanello, que en su cuadro La aparición del la virgen a San Jorge y San Antonio pinta a un muchacho con un adorno de cabeza de alas anchas, algo que no existía en la época. Entonces solo se conocían los gorros.

El chambergo fue el primer verdadero sombrero. Lo pusieron en boga, un siglo después, los soldados españoles que peleaban en los Países Bajos y que eran comandados por Schomberg. Su uso buscaba la protección de los guerreros. Eran los hombres de Schomberg. Dos generaciones después, la palabra solo significaba sombrero.

A América llegaron con los españoles . Y, para completar, según los escritos de Montaña en su investigación sobre la historia social del vestuario, la costumbre de levantarse el sombrero frente a una dama o un amigo y cuando se entra a la iglesia no es otra cosa que una manera de decir que se es cristiano y de diferenciarse de los judíos ortodoxos que tienen que ingresar a la sinagoga con sus cabezas cubierta.

La revista Estampa, de 1940 muestra un comentario en tono alarmante: Muchas mujeres decentes no usan sombrero, imitando la moda vulgar de las actrices .

En Colombia, el uso de sombrero está casi que restringido a las labores del campo, a las ferias y fiestas especiales. La falta de seguridad ha hecho que muchos amantes de estos adornos no los usen pues no quieren que sus preciados sombreros terminen vendidos por 5.000 ó 10.000 pesos en la Plaza de los Mártires, en Bogotá, a donde llega mucha mercancía que los ladrones de ocasión logran conseguir.

Nadie le va a meter 150.000 pesos a un sombrero para correr el peligro de que se lo tumben en la calle , dice otro de los vendedores. En los almacenes especializados, los más baratos, los de estilo príncipe como el que usaba Carlos Gardel, se pueden conseguir desde 20.000 pesos. Los más caros, los italianos y franceses no bajan de 100.000 pesos.

Los usos son varios. Eugenia Cárdenas es una fotógrafa que vivió en Londres. Todavía guarda celosamente el sombrero que consiguió en Harrows, la tienda famosa, y que uso para tomar el té en el Palacio de Buckinham, en su época de estudiante y gracias a que era amiga del cónsul colombiano de la época. Ella aspira lentamente el cigarrillo y se cala uno de los 22 sombreros que tiene a la mano, uno que rescató del baúl de la mamá y que le da un aire a Marlene Dietrich. Las miradas se posan inevitablemente en ella al llegar a algún recinto cultural, Eugenia sólo se quita el sombrero o la gorra para dormir.

Frases Aunque la moda perdió vigencia, en el lenguaje quedan huellas: Del ahogado, el sombrero : refrán que dice que de lo que se pierde siempre queda algo.

Pasar el sombrero : lo dicen los artistas callejeros a la hora de pedir algunas monedas.

Sobre mi caballo yo, y sobre yo mi sombrero : Verso del tema El galerón llanero. Refleja la identidad del llanero.

Con alma, vida y sombrero : Se refiere a lo que se hace con apasionamiento.

Ir de gorra : Cuando alguien pasea sin gastar ni un peso y apoyado en otros.

Para quitarse el sombrero : Se dice frente a un espectáculo maravilloso o una buena actitud de alguien.

Los usos Por herencia Usar sombrero es mi manera de conservar la identidad. Soy de origen campesino y no quiero olvidarme de eso. La gente se equivoca al verlo a alguien con sombrero, piensan que es bobo o que no conoce la ciudad .

Olney Karvajal, pintor Por trabajo Lilí Portilla tiene un sombrero alón, viejo y descolorido por el sol. Ella vende maíz en la Plaza de Bolívar. Cada paquetico a 200 ó tres en 500 pesos, para alimentar a las palomas y entretenerlas mientras les toma instantáneas a color a los transeúntes. Su sombrero lo compró en un mercado de pulgas, a 5.000 pesos y es el que la protege de lluvia y sol.

Por placer Uno se ve más vestido y elegante. El sombrero complementa la facha y da personalidad. Hay un sombrero para cada lugar y cada ocasión .

Eugenia Cárdenas, fotógrafa Por protección No lo uso por coquetería o por llevar la contraria, simplemente estamos en una ciudad con altas irradiaciones que producen cáncer en la piel y muchos daños . Yo tengo un sombrerito inglés , es la autodescripción que hace cuando debe encontrarse con alguien que no lo conoce.

Antonio Montaña, escritor Por que toca A José Eduardo Rivera le regalaron su primer sombrero los papás, cuando vivía en Moniquirá, Boyacá. Hoy tiene 71 años, vende lotería en el centro de Bogotá y sólo se quita el sombrero para dormir. El que le gusta, es el sombrero oscuro, estilo príncipe.

1. foto sombrero de pizarro EL ESTILO SAFARI ya no existe, ahora todos hablan del sombrero Pizarro.

2. Foto VICENTE GOMEZ se toma su tiempo para elegir el sombrero que cada año compra.

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