EL HOMBRE QUE SACÓ A TOLDOS

EL HOMBRE QUE SACÓ A TOLDOS

Tiene cara de triunfador. Y no es para menos. En tres meses logró loque muchos en 9 años no habían podido: acabó con el mercado de laspulgas de Usaquén, más conocido como Toldos de San Pelayo.En solo año y medio de ejercicio de su profesión de abogado, Efraín Forero ya obtuvo lo que él llama su primer triunfo social.

29 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Instauró un acción de cumplimiento contra el alcalde de Usaquén, Pablo Nieto, ante el Tribunal de Cundinamarca y los magistrados fallaron a su favor.

Este abogado de 26 años no está en contra de Toldos, como les dicenlos residentes de Usaquén Centro a los 120 vendedores que durante 10años se instalaron en una vía pública de esta plaza fundacional, pero es un convencido de que ese no era su lugar.

Hasta hace dos domingos los Toldos de San Pelayo estuvieron en la carrera 7 entre calles 118 y 120A, en la plaza principal. La apacible vida de Usaquén se rompió cuando Toldos llegaron. Después de ellos vinieron los restaurantes, los bares, los vendedoresambulantes, los borrachos , dice Forero quien llegó con su familia a Usaquén en 1983. En esa época no existía ni la carrera 7. Sabíamosque Bogotá iba a crecer afirma pero no que iba a acabar con Usaquén . en esto 10 años Forero ha despedido a más de 50 familias oriundas de Usaquén.

Llegaron los Toldos En 1990 la Secretaría de Gobierno de la época convocó a los artesanos para que participaran durante tres domingos en una muestra en la plaza de Usaquén. Forero recuerda que el primerdomingo a los residentes no les gustó que se ubicaran en el espacio público. El domingo siguiente los trasladaron a la cancha demicrofútbol, pero los deportistas protestaron. Entonces los devolvieron a la calle donde estuvieron hasta hace 15 días.

Pero mientras la popularidad de Usaquén iba creciendo, la tranquilidad de los residentes se deterioraba. Comenzaron a llegarlas quejas a la alcaldía local y en 1992 la Junta Administradora Local emite una resolución y prohibe que cualquier feria se ubique en los espacios públicos de la localidad.En vista de que esto no se cumple se hace un oficio, los Toldos se defienden y el caso llega al Consejo de Justicia que reitera que se tienen que ir. Los Toldos interponen una tutela y la pierden. En segunda instancia les dicen que se queden transitoriamente, en julio de 1993.

Y mientras todos estos líos de gente grande se daban, Forero terminaba sus estudios en el Gimnasio Los Cerros. Mi papá como presidente de la junta de acción comunal daba la lucha, pero las cosas seguían empeorando para los que vivíamos ahí , comenta el joven abogado.

En 1997 EL TIEMPO interviene y organiza foros con residentes, comerciantes organizados, Toldos y autoridades. Se reglamenta el uso del espacio en Usaquén mediante una acuerdo y se reitera que los Toldos se tienen que ir. Forero afirma el acuerdo es uno de los logros más importantes conseguido por una comunidad: se prohiben abrir nuevos negocios, y el funcionamiento de tabernas y bares, se regulan los parqueaderos y se reitera el traslado de Toldos. Pero ninguno de los lugares que se les propuso cumplían las características que ellos exigían.Hoy los residentes además del ruido que tienen que soportar entre semana por las tabernas y bares que no se han ido, también deben padecer los escándalos de los borrachos que después de la una de la mañana se apropian de la plaza y de lasestrechas calles del centro histórico para continuar la rumba.Y como si fuera poco, mientras un promedio de 15 mil personas disfrutaban de los domingos en Usaquén, los residentes tenían quebuscar a dónde ir, porque si no son los carros parqueados frente a sus residencias, son los puestos de mazorcas o de otros vendedores informales los que no los dejan disfrutar de su propio barrio.

Se llenó la copa Después del ruego desesperado de una señora que ya no sabía qué hacercon los vendedores ambulantes frente a su casa y de que a la mamá de Forero la insultaran por pedir que quitaran un carro de un andén, el abogado decidió irse con todo por recuperar a Usaquén.

Por primera vez en 10 años decidió dar una vuelta por los Toldos y descubrió que estaba creciendo otro brazo del mercado de las pulgas. Ya tenían delineados con pintura los perfiles para ubicar más toldos en lacuadra que desemboca en Hacienda Santa Bárbara , dice Forero. La culpa de todo lo que estaba pasando era del alcalde Nieto que no hacía cumplir las normas. Eso era falta de ética , comenta.

Por eso, ya graduado de abogado de la universidad de La Sabana ytrabajando en la Secretaría de Gobierno en descongestión de despachos de procesos policivos, Forero se sumergió en la historia legal en laque se enmarcaron los Toldos.

Solo cuatro personas que durante 9 años habían estado en la lucha supieron de sus intenciones. Lo mejor era instaurar la acción de cumplimiento contra Nieto, porque así los Toldos no se enterarían . Lo único que lo preocupaba era que alguien le metiera la mano al proceso El sistema escorruptible , afirma.

Y ganó porque demostró que la tutela que los toldos había ganado en 1993 era transitoria, y que eldecreto que había sacado adelante la comunidad estaba vigente. Con el cuento de la tutela nadie se había metido con ellos , agrega.

Forero es un convencido de que el miedo es el obstáculo más grande. Por eso aún frente a las advertenciasque le hizo su esposa a nombre de su bebé de dos años y de sus amigos, se enfrentó y ganó.En estos días le está preparando otro requerimiento a Nieto para quesaque los bares y tabernas que están prohibidos. Sé que eso también lo voy a ganar .

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