BUENA SINTONÍA

BUENA SINTONÍA

Un estudio de delincuentes que cometieron los crímenes más crueles y violentos descubrió una característica que los diferenciaba de otros criminales: carecían de hogar y habían crecido en la calle, en orfanatos, o entre un hogar adoptivo y otro, con un serio vacío afectivo y pocas oportunidades para crear sintonía emocional con los demás. La investigación la realizó Robert Prentky, sicólogo de Filadelfia.

30 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Nuestro equilibrio sicosocial depende en gran medida de los intercambios que tienen lugar en la familia con nuestros padres y los otros miembros del hogar. Los momentos de intimidad que compartimos y el modo como nuestras emociones son valoradas y correspondidas, son las lecciones básicas de la vida emocional y de nuestra conducta. Según el siquiatra Daniel Stern, de la Cornell University School of Medicine: Las experiencias de sintonía o falta de sintonía que se repiten interminablemente entre padres e hijos modelan las expectativas emocionales que después de adultos ponemos en nuestras relaciones personales, incluso más que acontecimientos dramáticos de la infancia . Se puede asegurar que un niño que en el hogar infantil o en el colegio no congenia con los demás es un hijo que tampoco disfruta de buena sintonía con sus padres o quienes hacen sus veces. Una buena sintonía emocional es la suma de la sensibilidad, el afecto, la comunicación empática, la intimidad y la valoración.

Hoy en día los medios de comunicación buscan buena sintonía y por subir puntos no hay frenos éticos para el amarillismo, la violencia y el desenfreno. Es más, los mismos jefes guerrilleros y los politiqueros, tan parecidos, luchan por aparecer en espacios de gran sintonía, pero el problema grave del país es la falta de sintonía entre ellos y el pueblo sufrido, los padres y los hijos, los mal llamados líderes y sus comunidades, los educadores y los alumnos. Hay dolorosas grietas emocionales y sociales y necesitamos valores como la sensibilidad, la intimidad y la empatía: empatheia en griego, es decir, sentir adentro .

Lo cierto es que sin una excelente sintonía seguiremos soñando con la paz en un país que tiene récord mundial en muertes violentas, desplazados, masacres y corrupción. La labor que hay que hacer es retadora y ante todo pide unas relaciones familiares y sociales ricas en amor y en disciplina, en ternura y en perdón, en tolerancia y comprensión. De hecho, la crueldad que lamentamos tiene su origen en graves carencias de sensibilidad, de solidaridad y de auténtica espiritualidad. El costo emocional de la falta de sintonía en la familia es muy elevado y casi siempre un adulto sin entrañas es alguien que en su infancia fue víctima de humillaciones, amenazas, actos sádicos y otro tipo de abusos.

Siendo sinceros, cuánto tiempo dedica usted a sus hijos? Según una encuesta de hace unos cuatro años, publicada por el Ministerio de Salud, los hijos decían que sólo en 27 de cada 100 hogares se daba una buena comunicación. Ah, cuánto nos queda por mejorar para lograr una buena sintonía afectiva, espiritual y emocional en las familias, los centros educativos y en todos los ambientes!

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