DSL, PARA NAVEGAR INTERNET CON MENOS VAIVENES

DSL, PARA NAVEGAR INTERNET CON MENOS VAIVENES

Compaq está lanzando al mercado una PC con un procesador que opera a la impresionante velocidad de un gigahertz. Gran cosa! Microsoft está preparando el lanzamiento de una nueva versión de Windows. Qué aburrido!

30 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Todo esto está muy bien, pero en este mundo Internet-céntrico, lo que los consumidores quieren son conexiones a la Web rápidas y activas de manera permanente. Pero además, en los países menos avanzados, a precios razonables.

Lamentablemente, el gran proyecto de llevar conexiones de Internet rápidas a los hogares del mundo está en manos de dos de los sectores más lentos, monopólicos y menos interesados en el bien del consumidor: el telefónico y el del cable.

En Estados Unidos el servicio de cable módem que ofrece la indistria del cable es bastante conocido y se está abriendo paso en América Latina.

Pero he estado probando la otra alternativa, menos conocida, que ofrecen las empresas de telefonía. Se conoce como DSL, las siglas en inglés de Digital Subscriber Line (línea de suscripción digital), y funciona sobre las líneas telefónicas estándard a través de un módem especial que se conecta en su PC.

Al igual que el servicio de cable módem, el DSL puede en promedio ofrecer una rapidez 10 o 20 veces mayor que el modem común y corriente, y siempre está funcionando.

Todo esto suena muy bien en los avisos publicitarios del sector, pero en la vida real la historia no es tan brillante.

Las telefónicas estadounidenses han sido dolorosamente lentas a la hora de instalar las líneas DSL. La situación en América Latina es mucho peor. En EE.UU., de los 100 millones de hogares existentes, mucho menos de un millón tienen el servicio DSL.

Por otra parte, la tecnología aún necesita madurar y, demasiado a menudo, las empresas telefónicas tienen problema a la hora de hacer la instalación.

Otro inconveniente es que las DSL sólo funcionan en los hogares que están a unos cinco kilómetros de la oficina central de la empresa telefónica, es decir, el edificio donde están los equipos que controlan sus líneas telefónicas.

En 1998, cuando Bell Atlantic, mi telefónica, lanzó su servicio DSL, su gente de relaciones públicas me llamó para sugerirme que lo probara, pero en esa época mi vecindario, situado en las afueras de Washington DC, en el estado Maryland, no calificaba para el servicio.

Desde entonces, visité una vez al mes, más o menos, el sitio Web de la empresa para ver cuándo mi zona sería incluida, pero constantemente me decían que aún no podría disfrutar del servicio, pese a que mi casa está a menos de tres kilómetros de la oficina central.

Finalmente, hace unos meses, llamé a Covad Communications, un nuevo competidor de las grandes empresas telefónicas. Covad se especializa en DSL. La ley estadounidense le permite instalar el equipo DSL en las centrales de las telefónicas y vender el servicio usando sus propias líneas.

Sorprendentemente, Covad dijo que podía instalar DSL en mi casa, la misma casa que Bell Atlantic insistía en que no se podía hacer, desde la misma central que Covad estaría usando. Y todo esto, antes de que Covad se enterara de que era un periodista que estaba planificando escribir sobre el servicio.

Como Covad no vende directamente el servicio DSL trabaja a través de los proveedores de Internet me suscribí a un proveedor regional llamado CapuNet, por un plan que me ofrece 768 kilobatios por segundo desde Internet y 384 kbps desde la PC.

El precio nada barato era de US$69 mensuales, pero reduje un poco el costo cancelando la línea telefónica que estaba usando para el módem.

La instalación se completó sin problemas, pero al principio, la rapidez de la línea fue muy inferior a lo que me habían prometido. Entonces, Covad, en combinación con CapuNet, trabajó con el sistema para acelerar la velocidad. CapuNet garantiza el 80% de la velocidad, que a menudo se reduce según las condiciones en las que esté la línea. En estos momentos, mi conexión está generalmente entre 600 y 700 kbps.

Mi experiencia en el uso de Internet ha cambiado radicalmente gracias a la DSL. Enviar fotos por correo electrónico es un proceso que se lleva segundos. Puedo bajar grandes archivos musicales en uno o dos minutos. Los videos de noticias o cortos de películas, aunque no tienen la misma calidad de la televisión, al menos se pueden ver sin problemas. Y, la conexión es constante, un factor tan importante como la rapidez.

Siempre que yo quiero se mantiene en línea, así que mis mensajes electrónicos siguen llegando y los precios de mis acciones siempre están actualizados. Cada noche, automáticamente hago copias de megabytes de archivos de mi disco duro, usando un servicio de respaldo basado en la Web.

Pero sé, que soy uno de los pocos afortunados. Las historias de terror con las DSL abundan en Estados Unidos.

Una amiga mía ha estado tratando infructuosamente de que Bell Atlantic le instale el servicio en su casa, que queda cerca de la mía. Para encontrar una buena instalación, debió pasar por varias empresas. Su teléfono regular terminó cortado y una vez la policía apareció en su puerta, después de que el sistema había activado su alarma anti-robo.

Ha sido una pesadilla, aunque se trata de una alta ejecutiva del sector de las telecomunicaciones y se supone que colegas en Bell Atlantic estaban ayudándola.

Un portavoz de Bell Atlantic no logró explicar exactamente porqué Covad pudo instalar la DSL en mi casa, cuando un monstruo como su empresa no pudo. Este es un sector muy competitivo , dijo. Y de hecho a veces nos ganan en algunos mercados , reconoció.

De hecho, desde que Bell Atlantic comenzó a ofrecer DSL en octubre de 1998, lo ha instalado en apenas 60.000 de sus 20 millones de clientes.

Sin embargo, mientras escribía ayer esta columna, el portavoz de la telefónica llamó para decirme que mi casa ahora sí califica para recibir el servicio y que la respuesta negativa que me dio hace tres días el sitio Web había sido un error.

El que usted esté escribiendo una columna al respecto no tiene nada que ver , afirmó. Milagrosamente, después de que colgué el teléfono, revisé de nuevo el sitio Web de Bell Atlantic y también me dio las buenas noticias. Qué coincidencia!

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.