UNA JUVENTUD EMBARAZOSA

UNA JUVENTUD EMBARAZOSA

Los que necesitan orientación son los papás Adán Argel. Capellán Colegio Americano Los medios de comunicación están incentivando y despertando el interés de los adolescentes en la actividad sexual. Y los jóvenes caen en la trampa. En vez de parar, los jóvenes piensan que lo importante es protegerse. En el Americano hemos regresado a un nivel de normalidad. Desde 1996 aumentaron ostensiblemente los embarazos. Entre el 96 y el 98 tuvimos siete casos. Tratamos de recuperar los valores que han sido reemplazados por antivalores. Les explicamos las consecuencias individuales y sociales del abuso de la sexualidad: que no es un juego, que disminuye sus vidas.... usamos siempre sus términos. Es la Ley de la semilla: lo que el hombre siembre es lo que recoger . La raíz de los problemas de los adolescentes es la violencia intrafamiliar, que sólo trae más problemas, genera inseguridad y desafecto entre los jóvenes. Entonces ellos buscan en sus parejas esa comprensión que n

29 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

Enrique Meza Hern ndez.

Rector colegio José Celestino Mutis.

En un año tuvimos cerca de 12 embarazos en niñas de apenas 12, 13 y 14 años.

Y hay una cosa curiosa. Que desde que el ministerio de Educación implementó la cátedra de Educación Sexual se incrementaron los embarazos.

Teníamos la cátedra y la quitamos. Ahora la manejamos a nivel de charlas y conferencias.

Pensamos que antes había más control y respeto y justo entonces en los colegios se abre un espacio para esa materia.

El otro problema es la gran libertad que existe hoy en día en la familia. Los papás nos piden que les ayudemos a controlar a sus hijos. Pero si no pueden ellos mucho menos nosotros.

En las casas los jóvenes son los que mandan. No hacemos nada con hablarles si en la casa no complementan la enseñanza.

Uno no admite que lo hijos crecieron Marina.

Madre de niña embarazada.

Uno como padre no admite que los hijos crecieron. Cuando me enteré no podía creerlo. Me sentí tan defraudada. Después de decirle tantas veces que se cuidara, que planificara, que cuando decidiera tener relaciones me avisara para consultar a un ginecólogo.

Siendo tan creyente le aconsejé que abortara. Por su corta edad, por su futuro. No tanto pensando en la sociedad, sino en ella. Después m s calmada la situación pensé que la única que podía tomar esa decisión era ella misma, para que después no me culpara de las consecuencias de un aborto, como quedar estéril.

Cuando me contó sentí pesar y compasión.. Un cúmulo de sentimientos encontrados de amor, pero también de desilusión.

No es el hecho de si quedan o no embarazadas, sino que ellos tienen la relación sin cuidarse. Sin medir las consecuencias de ese acto. Lo saben pero no se cuidan.

Ellos necesitan es apoyo. Brindarles bienestar psicológico para ellas y para los bebés. Sin dejar de inculcarles la responsabilidad de que se adelantaron en la vida y deben asumirlo.

Hay niños sin afecto Gloria Esneda Gutiérrez.

Educadora preescolar. Jardín Infantil para madres trabajadoras, Liceo Nacional del ICBF Hay muchos niños de madres jóvenes que tienen carencias afectivas porque ellas trabajan durante todo el día y casi no los ven. Entonces lo niños se vuelven agresivos o huraños. Las mamás jóvenes parecen que estuvieran jugando, están pendientes de los niños pero no dejan de ser inexpertas. Otras mamas en cambio expresan claramente que no saben cómo se aguantan a sus hijos.

Faltó confianza Leydi. 15 años.

Mi bebita Mónica tiene un mes y 10 días. Yo estaba en noveno grado y en esa época soñaba con estudiar administración de empresas. El papá tiene 25 años. teníamos un año y medio de noviazgo cuando quedé embarazada. No usamos condones porque nos parecía que no se sentía nada. Cuando supimos que estaba embarazada, quedamos fríos. A mí en la casa sí me advertían pero era en forma de reproche. Me hubiera gustado que me lo dijeran en forma de diálogo y con mucha confianza.

No sabía cómo cuidarme B rbara. 14 años Mi bebé se llama Miguel Andrés y tiene ocho meses. Antes de quedar embarazada mi novio, de 26 años, ya le había dicho a mis papás que quería irse a vivir conmigo. Ellos aceptaron pero como yo era tan joven pues me quedé más tiempo en la casa. Yo quedé embarazada porque no sabía cómo protegerme y él tampoco me dijo cómo. El aceptó lo del bebé y hoy en día no estamos juntos pero él vive en la misma casa.

Mi mamá tambien me tuvo a los 14 Delia Marcela. 15 años.

Mi bebé Duver Steven tiene ocho meses. Con mi novio de 27 años llevábamos dos años. Nunca me cuidé porque yo no sabía cómo hacerlo. Con mi mamá nunca hubo di logo. Mis amigas me decían pero en el momento del acto se me olvidó todo. El ahora dice que tampoco sabía cuidarse. Me di cuenta del embarazo sólo hasta los seis meses después de contar que tenía un retraso bien largo y sin que me creyeran. La prueba salió positiva y a mi mamá sólo le provocaba pegarme. Ella me echó de la casa porque además la había hecho quedar mal. Pero mire, ella me tuvo a mi a los 14 años. En cambio ella siempre le dio prioridad a mi padrastro. Dos meses después me volvió a llamar para la casa.

El papá del niño me dio la espalda Célica Soraya. 15 años.

Mi bebé tiene nueve meses. A los ocho meses tuve la primera relación con mi novio de 32 años. Mi mamá me hablaba acerca de protegerme pero yo la recochaba y no le hacía caso. Cuando me enteré me dieron muchos nervios y pensé en abortar, pero no lo hice por mi hermana, que quedó embarazada al mismo tiempo. Oculté el embarazo cuatro meses. Cuando se enteraron me fui de la casa y volví después porque mis papás me lo pidieron. Sin embargo, yo quería seguir con el papá del niño porque estaba enamorada. Pero cuando él me vio barringoncita entonces me dio la espalda y me pasaba a otras mujeres por la cara. Ahora tampoco no me ayuda económicamente ni nada, pero sí quiere acercarse al niño.

Me dijo que era superexperimentado Angela María Pinzón. 16 años Mi hija María Camila tiene ya seis meses y mi novio 19 años. Yo no me cuidé con nada porque yo creía que eso no me iba a pasar a mí. Además él me dijo que era superexperimentado. A mi sí me advertían en la casa pero no me dieron confianza ni amistad. Cuando se enteraron fue muy duro porque yo soy la menor y la única mujer entre mis hermanos. A mí no me querían dejar tener novio. Entre más le prohiben a uno más rápido mete la pata. Me regañaban, me prohibían salir. Me hice la prueba y resultó positiva. Yo no lo creía, me sentí chiquitica. Veía la ciudad gigantesca. Al comienzo mi novio no lo aceptó porque era un niño consentido y no estaba acostumbrado a responder por nada. Casi se me arrodilla pidiéndome que abortara. Yo nunca quise. Ahora él no me ayuda, no somos novios y no está pendiente de mí.

Yo le diría a las jóvenes que piensen antes de hacerlo. Que se cuiden. Que piensen en ellas porque ellos en cualquier momento les dan la espalda.

Las píldoras no me sirvieron Mónica. 15 años.

Mi bebé tiene nueve meses. Supe del embarazo cuando tenía tres meses. Afortunadamente mi mamá me apoyó. Yo me tocaba la barriga y me daba alegría. A mi papá le contamos después porque a pesar de estar separado con mi mamá él siempre se portó muy bien conmigo y me dolía hacerle eso.

Mi novio también se alegró por el bebé. No vivo con él pero él está muy pendiente de mi.

Mi mamá siempre me advirtió en el mejor tono. Y yo me puse a planificar con píldoras porque así vi a una prima. Sin embargo, no me sirvieron de nada.

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