LA EDUCACIÓN: UN PROBLEMA DE CALIDAD

LA EDUCACIÓN: UN PROBLEMA DE CALIDAD

El Gobierno Distrital acaba de anotarse un éxito al conseguir 35.000 nuevos cupos para satisfacer la demanda de los estudiantes que egresaron de las escuelas del Distrito y que desean ingresar este año al bachillerato. Esto fue producto de un esfuerzo concertado en el que se adecuaron 31 escuelas distritales, se construyeron aulas en tiempo record y se contrataron seis jornadas adicionales en colegios privados.

20 de enero 1991 , 12:00 a. m.

El problema, sinembargo, tiene raices profundas y esta es solo una solución coyuntural.

Según estudios elaborados por la Misión Bogotá Siglo XXI, en esta capital el año pasado no recibieron educación secundaria 210.000 personas entre 12 y 17 años, en tanto que 45.000 mil niños de seis años quedaron por fuera del sistema escolar. Estos dos niveles educativos son atendidos en su mayor parte por el sector privado.

La educación primaria, en cambio, está a cargo principalmente del sector oficial (65 por ciento) y aquí sí la oferta educativa fue de más del cien por ciento.

En relación con el resto del país, el porcentaje de la población atendida por el sector privado es mayor en la capital en las siguientes proporciones: más del doble en primaria, el 60 por ciento en la secundaria y el 32 por ciento en la superior.

Lo grave es que aunque se ha ido resolviendo la demanda de cupos, la educación en Bogotá registra problemas de calidad.

Según el Departamento Administrativo de Planeación Distrital (DAPD), entre 1983 y 1988 más del cincuenta por ciento de los bachilleres y el 62 por ciento de los colegios de la ciudad fueron calificados en niveles de rendimiento medio o bajo.

El rendimiento alto lo registran con mayor proporción los colegios del sector oficial (53.5 por ciento), mientras los colegios privados se situaron en el nivel medio (43.3 por ciento) y bajo (23 por ciento).

Las causas?. Entre tantas, se menciona la utilización intensiva del equipamento educativo que, en el sector privado, triplica al oficial, medido en términos de jornadas escolares: 3.821 en un caso y 1.223 en otro.

Así que el mismo DAPD reconoce que la ampliación de la cobertura con base en la mayor intensidad de uso de los recursos físicos y humanos determina bajos resultados, en razón de la disminución de la jornada, sin que se presenten alternativas de uso formativo del tiempo libre .

De tal manera, en Bogotá es notable la ausencia del Estado para educar directamente, o por lo menos para supervisar y garantizar que se cumplan mínimos niveles de calidad.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.