RECESIÓN EN LA AGROINDUSTRIA

RECESIÓN EN LA AGROINDUSTRIA

En Colombia la producción de alimentos para animales no fue la mejor durante 1999. Sin embargo, Cundinamarca aún se constituye en eje fundamental de este mercado; al respecto hay balances y soluciones que vale la pena evaluar. Por ejemplo, durante el primer semestre del año pasado su participación en la producción nacional se movió entre el 39 y el 40 por ciento, sin embargo, al finalizar el año promedió en 35 por ciento.

25 de marzo 2000 , 12:00 a.m.

La región comenzó a perder participación a mediados de 1999, situación paralela con una de las épocas más difíciles por las que ha atravesado la industria avícola regional.

Por líneas de producción la que presentó un mejor desempeño fue avicultura con 72,83 por ciento, del cual, 43,61 por ciento correspondió a alimentos balanceados para pollos, 26,03 por ciento en concentrados para aves productoras de huevo y 3,19 por ciento en alimentos para aves reproductoras.

Siguen en orden de importancia las líneas de ganadería (10,69 por ciento), porcicultura (9,12 por ciento), especies menores (7,14 por ciento) y acuacultura (0,20 por ciento).

La industria reportó esta caída en la producción debido a los siguientes factores: * Decrecimiento de la actividad agrícola en cerca de 2,1 por ciento, según reporte de la Asociación Nacional de Industriales (Andi).

* Estancamiento de la producción pecuaria en sus tres renglones importantes (ganadería, porcicultura y avicultura), como reflejo de los bajos consumos per cápita que registran en este tipo de productos y que son inferiores a los registrados en países con el mismo grado de desarrollo que Colombia.

* Altos costos en la producción de los insumos pecuarios.

Hay soluciones Como solución a la reactivación de esta industria, la Cámara de Alimentos balanceados de la Andi planteó dos objetivos básicos: * Incrementar el consumo per cápita de proteína animal (carnes de cerdo, res y pollo) en el país, para que así los colombianos puedan acceder a alimentos de mejor calidad.

* Reactivar la agricultura nacional, en particular los cultivos de ciclo corto demandados por la industria de alimentos balanceados, como maíz, sorgo, soya y yuca; así esta industria puede proveerse de materias primas nacionales y depender menos de las importadas.

Para ello estamos trabajando en establecer alianzas con riesgo compartido, entre las casas productoras de semillas, los agricultores y quienes compramos (a futuro) la producción agrícola.

Así pretendemos incentivar las siembras de maíz, principal insumo requerido por esta industria , manifestó Luz Estrella Rengifo, gerente de Concentrados Cresta Roja, empresa que importó el año pasado 50.000 toneladas del grano y vendió en el mercado 94.000 toneladas de este tipo de alimentos balanceados.

Al concretarse este tipo de acuerdos, esta empresa dejaría de importar hasta 24.000 toneladas anuales de maíz y así absorbería esta misma cantidad de producción local , concluyó la señora Rengifo.

A sembrar Maíz, sorgo y soya son las materias primas de que se vale la industria de alimentos balanceados para la fabricación de las dietas de animales (porcinos, aves y bovinos).

Ante la insuficiente oferta nacional de estos productos en el país los industriales han recurrido a las importaciones de estas materias primas que el año pasado totalizaron 1,7 millones de toneladas de maíz, 8.800 toneladas de sorgo y 215.708 toneladas frijol soya.

Maíz: es el grano más importante para las dietas de aves por ser la mayor fuente de energía. Constituye el 60 por ciento de las formulaciones de alimentos balanceados para aves y 70 por ciento de los costos en la producción avícola.

Sorgo: es similar al maíz en cuanto a su valor nutricional, a pesar de tener un valor energético ligeramente inferior.

Soya: es una fuente excelente de energía y proteína para aves.

Los alimentos balanceados Se llama así a los insumos que son la base nutricional de cualquier animal, especialmente aves y porcinos.

Esos insumos son formulados por nutricionistas de acuerdo con las diferentes fases de crecimiento y tipo de animales (hembras o machos).

Para los bovinos no son la base de la dieta, sino un suplemento alimenticio; por esto se explica que el 60 por ciento de la producción nacional de alimentos balanceados sea para el sector avícola y 18 por ciento para la actividad porcícola.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.