ES MEJOR UN PROCESO DE PAZ IMPERFECTA QUE UNA GUERRA PERFECTA

ES MEJOR UN PROCESO DE PAZ IMPERFECTA QUE UNA GUERRA PERFECTA

A Jan Egeland lo ligó a Colombia el sacerdote Rafael García Herreros, hace 23 años.

10 de diciembre 2000 , 12:00 a.m.

El trabajo del religioso, que patrocinado por Azúcar Manuelita hacía cada noche en la televisión colombiana el Minuto de Dios, sedujo al noruego, que quería trabajar por los pobres del tercer mundo , y lo hizo empacar maletas para Bogotá, cuando tenía 20 años.

El estudiante de entonces, con 43 años hoy, es desde hace un año el enviado especial del secretario general de la ONU, Koffi Annan, para los diálogos con la guerrilla.

Ya no es el joven novato que conoció otra Colombia. Hoy en día es un experto en conflictos y ha participado en 10 procesos de paz en el mundo.

Por eso es firme en sus convicciones: Debemos unirnos para poner en camino un proceso de paz que va cuesta arriba, pero con muchos problemas. Así evitamos la guerra que podría ser muy cruel y llegar muy pronto En Israel, Palestina, Guatemala, Yugoslavia, Bosnia, Sudán, Sri Lanka, Burundí y todo el sur de Africa estuvo antes que San Vicente del Caguán.

A ese pueblo caqueteño, donde desde hace dos años las Farc y el Gobierno intentan darle forma a un proceso de paz, viaja Egeland, casi en secreto, hace dos semanas.

Intrigan a los colombianos sus idas y venidas del Caguán...

No he hablado mucho de mi trabajo porque es mejor para hacer avances. Cuando voy donde las Farc hablamos de derechos humanos, de los temas de la agenda y de cómo la comunidad internacional puede asistir, financiar, verificar y observar para facilitar acuerdos.

No tenemos muchos éxitos, muy pocos hasta ahora, pero por lo menos hemos tenido la oportunidad de hablar con mucha franqueza sobre los temas difíciles que están en la Mesa.

Cuál ha sido la receptividad de las Farc frente a las propuestas de una observación y una verificación internacional? Están muy abiertas. Uno tiene que entender que hasta enero pasado nunca habían tenido contacto con organismos internacionales como la ONU. Por eso cuesta tiempo para ambos entender qué es posible hacer y qué no es posible.

Yo siento que el enemigo más grande que tenemos es el tiempo, en medio de una guerra tan grande.

La prórroga de 55 días es un mensaje del presidente Andrés Pastrana a las Farc, en el sentido de que se está acabando la paciencia? Estamos en una verdadera crisis para el proceso de paz, pero también en una situación de oportunidad. Yo no creo que las partes no entiendan que ahora es vital hacer avances para rescatar el proceso. Va a ser muy positivo el intercambio humanitario entre prisioneros enfermos.

Por qué las Farc están limitando el intercambio a los retenidos enfermos? A mediano plazo podría extenderlo a los civiles secuestrados? Es mínimo un intercambio de prisioneros enfermos, pero es un buen comienzo. Todos los secuestrados tienen que ser liberados, esa es nuestra posición y lo hemos dicho varias veces. Lo que buscamos es un Acuerdo Global de Derechos Humano y Derecho Internacional Humanitario para que no haya más secuestros y más prisioneros.

Qué piensa de las críticas de Human Rights Watch a la prórroga del despeje? No comparto la posición de Human Rights. Comparto la preocupación por lo que ha pasado en la zona de distensión y lo que han hecho las Farc. Pero no prorrogar es lo mismo que decir queremos la guerra y, a mi juicio, la paz imperfecta es mejor que una guerra perfecta.

El enviado especial de la ONU para el proceso de paz advierte durante la entrevista que el proceso de paz tiene enemigos en Colombia. Por eso pide que el país se una para descongelar los diálogos y luchar contra las masacres de paramilitares.

El enemigo de mi enemigo no es amigo mío en este caso , dice el noruego al referirse a la relación de algunos con las autodefensas.

La gente tiene que entender que masacrar niños y mujeres no es nada a favor de Colombia. Es uno de los peligros más graves, tanto como los ataques de la insurgencia al propio pueblo y los secuestros.

Para él las Farc y el Eln no entienden que cada secuestro produce paramilitarismo, pero insiste en que tampoco un error significa que se pueda perdonar otro.

Varios observadores dicen que las Farc pretenden que el Gobierno acabe con los paras por decreto, como si hicieran parte del Estado. Cómo hacer para acabar con ellos? Toda brigada, todo colombiano tiene que tratarlos como enemigos de Colombia y del proceso de paz. La solución no es militar. Me preocupa que se ha crecido mucho el paramilitarismo en todo el país.

Dicen que en la reunión de embajadores con el Presidente hubo personas que le pidieron más dureza con la guerrilla...

En la comunidad internacional oficial que yo conozco y con la que estoy en contacto a diario hay un respaldo impresionante para continuar el proceso. Pero hay enemigos de la paz, internacionales también. Son millonarios porque están vendiendo armas para acá y los insumos químicos para la producción de droga.

Las Farc han dicho que no tienen que cumplir el DIH porque no han firmado ningún tratado. Ha cambiado esa posición? Me dicen que están dispuestas a negociar cese del fuego y de hostilidades, a un Acuerdo Global de Derechos Humanos y Acuerdo Internacional Humanitario y a discutir cómo mejorar la situación de los civiles, siempre y cuando haya nuevas negociaciones.

Si va a ser fácil, concreto y pronto, no lo sé. La agenda común que se publicó hace un año no incluyó el tema de acuerdo humanitario y ahora está sobre la Mesa. Yo creo que en esto las Naciones Unidas podemos jugar un papel.

Las Farc están dispuestas a suspender la utilización de los cilindros de gas? Nosotros decimos que no se pueden usar este tipo de armas porque causan gran sufrimiento a los civiles. Ellas dicen que hay imperativos militares. Es un tema para negociar.

Está descartada a corto plazo una veeduría internacional? No veo a corto plazo un papel formal, ni de observación ni de mediación. Puede que más adelante las partes lo discutan. Ojalá que podamos hacer más fuerte la presencia internacional.

Egeland termina su entrevista con una inquietud sobre los medios de comunicación.

Ellos, dice, pueden reforzar la polarización que hay en el país o mostrar que este es un tiempo de crisis, pero también de oportunidades para darle esperanza al pueblo.

Sin esa esperanza, según él, no puede haber camino hacia la paz.

FOTO Egeland piensa que el intercambio humanitario de prisioneros es un buen comienzo para la libertad de todos los retenidos y secuestrados por las Farc.

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