MÓVILES Y CONSECUENCIAS DISCUTIBLES

MÓVILES Y CONSECUENCIAS DISCUTIBLES

En 1999, Colombia se convirtió en el principal receptor de ayuda militar y policiva estadounidense, desplazando así a Turquía (Israel y Egipto figuran en categoría especial). Colombia recibe más ayuda militar de EU. que el resto de la América Latina y el Caribe combinados. El total para 1999 alcanzó casi US$ 300 millones, junto con 60 millones por venta de armas, o sea tres veces más que en 1998. Estas cifras se incrementarán mucho más con la aprobación de la versión Clinton del Plan Colombia, sometida al congreso en abril del 2000, que dispone un paquete de US$ l,6 billones para ayuda de emergencia , en dos años. En los 90, Colombia fue con mucho el beneficiario más importante en América Latina de ayuda militar estadounidense y de igual manera, el de peores antecedentes en derechos humanos, según bien establecida correlación de vieja data.

06 de agosto 2000 , 12:00 a.m.

En teoría, el Plan Colombia es un proyecto gubernamental colombiano por US$ 7,5 billones, en que EU. aporta el músculo militar y fondos parciales para diversos fines, y unos US$ 6 billones proceden de Europa, el FMI y el Banco Mundial, para programas económicos y sociales que Colombia necesita. Según diplomáticos no estadounidenses, el borrador del Plan Colombia se escribió en inglés, no en español. El programa militar (armas, entrenamiento, infraestructura de inteligencia) estuvo listo a fines de 1999, pero el gobierno colombiano todavía tenía que presentar un programa coherente de inversión social hacia mediados del 2000, y pocos gobiernos estaban dispuestos a subir a bordo de lo que se percibe como un proyecto estadounidense para limpiar su patio trasero , por medios que les son familiares a aquellos que no han optado por lo que se llama una ignorancia intencional , expresión acuñada por Donald Fox y Michael Glennon al comentar la decisión de EU. de no ver el terror desatado por sus agentes en Centroamérica.

Se aprende de los modelos sistemáticos, como el campeón anterior, Turquía. Como avanzada estratégica e importante aliado de EU., Turquía ha recibido sustancial ayuda militar desde los comienzos de la Guerra Fría. Pero los envíos de armas empezaron a aumentar abruptamente en 1984. Evidentemente, no había ninguna relación con la Guerra Fría. Más bien, ese fue el año en que Turquía inició una escalada contrainsurgente en el suroriente kurdo, que también es el sitio de emplazamiento de importantes bases aéreas y de supervisión regional de EU., de suerte que todo lo que ocurre allí se conoce bien en Washington. Las entregas de armas llegaron al máximo en 1997. Estas constituyeron casi el 80 por ciento del equipo militar turco, incluido armamento pesado (aviones, tanques, etc.), evadiéndose a menudo restricciones congresionales.

Experiencias positivas Hacia 1999, Turquía había doblegado ampliamente la resistencia kurda, mediante el terror extremado y la limpieza étnica, dejando así de 2 a 3 millones de refugiados, 3.500 pueblos destruidos (7 veces Kosovo bajo las bombas de la OTAN) y millares de muertos, sobre todo durante los años de Clinton. Ya no se necesitó un enorme flujo de armas estadounidenses para cumplir tales objetivos. Turquía puede así ufanarse de sus positivas experiencias al comprobar cómo las fuertes medidas antiterroristas, más el diálogo político con los grupos de oposición no terroristas , pueden vencer la plaga de la violencia y las atrocidades; es lo que se desprende del editorial del New York Times sobre el reciente informe anual del Departamento de Estado, que describe los esfuerzos de la administración para combatir el terrorismo . Los otros grandes triunfadores en la guerra contra el terrorismo son España (por lo menos, los miembros del gobierno que no han sido encarcelados por tortura y otras atrocidades) y Argelia, referencia que no requiere comentario. El informe y la reseña merecen discusión mucho más extensa. Y más pruebas, si fueren necesarias, ya que el cinismo no tiene límite.

Poco después se siguió informando sobre las positivas experiencias de Turquía gracias a las fuertes medidas contra el terrorismo . La comisión parlamentaria turca para los derechos humanos describió la extensa apelación a la tortura , por la policía, y publicó entonces un informe de seis volúmenes, basado en una investigación de dos años, con fotografías y otros detalles que confirman que los atropellos eran sistemáticos y continuos. Estas revelaciones recibieron poca atención, ignorándose la intervención de Washington, pero la prensa desplegó apasionada retórica sobre la necesidad de mantener sanciones muy severas contra Cuba, porque sus violaciones de los derechos humanos ofenden en alto grado nuestra sensibilidad humanitaria. La indagación parlamentaria sobre atrocidades, apoyadas pródigamente por Washington, quizá recibió reconocimiento tangencial en un informe de Stephen Kinzer, jefe de la oficina del Times, sobre el actual progreso de Turquía, que se hace evidente por la disposición de los militares para admitir películas que muestran la tortura que se difundió en las prisiones militares , a comienzos de los 80. Sin embargo, a pesar del gran éxito logrado por uno de los más violentos terrorismos de estado en los 90, las operaciones militares prosiguen y los kurdos siguen privados de derechos elementales. Al reanudarse las campañas turcas, el Secretario de Defensa, William Cohen, llevó la palabra ante el Consejo Turco-Estadounidense, durante una festiva ocasión en que abundaron risas y aplausos, según informe gubernamental. Se pone así de relieve la importancia de Turquía para la Seguridad Internacional en el siglo XXI, y como aliado clave en la OTAN.

En Colombia, los militares, armados y entrenados por EU., no han doblegado la resistencia doméstica, aunque esta sigue produciendo su regular colección anual de atrocidades. Cada año, una nueva multitud de 300 mil refugiados son expulsados de sus hogares, con un total de 3.000 muertos y horrendas matanzas. La gran mayoría de las atrocidades se atribuyen a las fuerzas paramilitares. Estas están íntimamente vinculadas con los militares, como lo documentaron Human Rights Watch, en considerable y bochornoso detalle, en febrero del 2000, y un estudio de la ONU, el cual sostiene que las fuerzas colombianas de seguridad, que se van a fortalecer considerablemente con el Plan Colombia, mantienen estrecha relación con los escuadrones de la muerte, organizan destacamentos paramilitares y a veces participan directamente en sus matanzas o, por omisión, han posibilitado que los grupos paramilitares logren sus objetivos exterminadores . En sordina, el Departamento de Estado confirma de nuevo, en el informe de 1999, el cuadro general que esboza anualmente sobre derechos humanos, el cual concluye que las fuerzas de seguridad colaboraron activamente con miembros de grupos paramilitares , mientras que fuerzas gubernamentales seguían incurriendo en numerosos y graves abusos, como homicidios extrajudiciales, en un nivel prácticamente similar al de 1998 , cuando el informe atribuye el 80 por ciento de las atrocidades a militares y paramilitares. El cuadro lo confirma, igualmente, la Oficina Colombiana de Mary Robinson, Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. La directora, respetable diplomática sueca, asigna la responsabilidad por la magnitud y la complejidad del fenómeno paramilitar , al gobierno colombiano, lo cual compromete indirectamente a su patrocinador estadounidense.

Ojo vigilante Recurrir a fuerzas paramilitares para ejecutar atrocidades es práctica arraigada, por razones comprensibles, como también lo han hecho, en años recientes, Serbia en Kosovo e Indonesia en Timor Oriental (aunque en el último caso, en cuanto fue posible, se apeló a las expresiones violencia miliciana y delincuencia común ). En la práctica de los estados terroristas y de las potencias imperiales, la historia es larga.

El Comité Colombiano de Juristas informó en septiembre de 1999 que la tasa de homicidios se incrementó en un 20 por ciento con relación al año anterior, y que la proporción atribuible a los paramilitares ha pasado del 46 por ciento, en 1995, a casi el 80 por ciento, en 1998 y 1999. La Defensoría del Pueblo, del gobierno colombiano, informó sobre un incremento de las matanzas del 68 por ciento, en la primera mitad de 1999, en comparación con el mismo período de 1998, llegándose a más de una diaria, por culpa, sobre todo, de los paramilitares. Daniel Bland, investigador de derechos humanos que trabajó en Colombia durante la mayor parte de los 90, concluye que en los últimos 3 años, únicamente, más de un millón de personas han sido desplazadas de sus hogares en el campo, y entre 5000 y 7000 campesinos desarmados han sido asesinados por paramilitares derechistas . De nueve personas que él entrevistó para un documental sobre derechos humanos en 1997 profesores, periodistas, sacerdotes, defensores de los derechos humanos tres desde entonces han sido asesinadas por pistoleros paramilitares; y cuatro han huido con sus familias después de recibir amenazas de muerte .

No sería justo responsabilizar a Washington por falta de preocupación en cuanto al terror paramilitar. Después de la publicación en abril del 2000 de su informe anual para reseñar los esfuerzos de la administración tendientes a combatir el terrorismo , en que se elogia a Turquía por sus positivas experiencias en este común propósito, el Departamento de Estado ofreció una rueda de prensa sobre el informe. Al Coordinador Antiterrorista, Michael Sheehan, se le preguntó por qué los paramilitares colombianos no están comprendidos en las listas de agrupaciones terroristas, aunque el Departamento de Estado los ha sindicado, hace mucho, como responsables de la abrumadora mayoría de las atrocidades, incluyendo las más feroces. Son además agentes del grave delito de terrorismo estatal, dada su íntima relación con el establecimiento militar de Colombia y, en consecuencia, con EU. Sheehan explicó que los paramilitares no escapan al ojo vigilante de EU., pero el Departamento no puede improvisar conclusiones. Los terroristas son identificados en el informe sólo al cabo de escrupulosa investigación: se trata de un proceso legal, que es muy meticuloso . Los paramilitares están bajo inspección ahora mismo y si llegamos a entablar un proceso, según nuestra definición legal, serán señalados como terroristas .

En cambio, Cuba fácilmente satisface los requisitos como uno de los siete estados comprometidos en terrorismo, según se demuestra con las 85 palabras que se le dedican en un documento de 107 páginas. El Departamento de Estado estaría absolutamente listo para llevar ante la Corte Internacional el proceso contra Cuba, afirmó Sheehan: después de todo, Cuba tiene vínculos con varias organizaciones terroristas, como ocurre con las organizaciones guerrilleras de Colombia. Ellas sí satisfacen los meticulosos criterios del Departamento: por definición, un comentador realista podría agregar, puesto que EU. las enfrenta .

Podríamos recordar que en los primeros meses de 1999, mientras que las matanzas llegaban a más de una diaria en Colombia, también se registró un cuantioso incremento de atrocidades (como muchas matanzas) en Timor Oriental, ejecutadas por comandos indonesios, armados y entrenados por EU. En una matanza, tan solo, en una iglesia de Liquica, el 6 de abril, investigadores occidentales creen que fueron asesinadas 200 o más personas. Un oficial de policía estadounidense presente en el escenario comenta que oficialmente debemos contabilizar el número de cuerpos que realmente hemos recogido, pero el número total de personas asesinadas en este distrito es muchísimo mayor, casi que astronómico . Toda la historia jamás se conocerá, porque la petición de la ONU de expertos forenses, fue rechazada por EU. y sus aliados, a diferencia de Kosovo, en que los investigadores abundaron inmediatamente, en un esfuerzo por condenar atrocidades que pudieran suministrar justificación retrospectiva para el bombardeo de la OTAN, que ellos precipitaron, con lógica peculiar.

Lección a la guerrilla En Colombia, como en Timor Oriental, la conclusión a que se llegó fue exactamente como en Turquía: se apoya a los asesinos. También se informó sobre una matanza en Kosovo, en Racak, el 15 de enero (45 personas asesinadas). Ese acontecimiento se dice que inspiró tal horror entre los humanitarios occidentales que fue preciso bombardear a Yugoslavia 10 semanas después con la expectativa, rápidamente satisfecha, de que la consecuencia sería una abrupta escalada de atrocidades. El torrente anexo de autoadulación, del que sólo se dan pocos casos comparables, o ninguno, anunció una nueva era en las cuestiones humanas, en que los estados ilustrados se dedicarían, apostólicamente, a la defensa de los derechos humanos, guiados por principios y valores , por primera vez en la historia. Dejando de lado los acontecimientos reales de Kosovo, la proeza la facilitaron enormemente el silencio o el engaño sobre la activa participación de las mismas potencias en atrocidades comparables o peores, al mismo tiempo.

Volviendo a Colombia, prominentes activistas de los derechos humanos siguen huyendo al exterior por amenazas de muerte: tal es el caso del valeroso dirigente del grupo eclesial Justicia y Paz, Padre Javier Giraldo. Los desplazamientos forzados en 1998 fueron un 20 por ciento más que en 1997, y siguieron incrementándose en 1999, según Human Rights Watch. Colombia tiene ahora la mayor población desplazada del mundo, después de Sudán y Angola.

Saludada por Clinton y por importantes comentaristas políticos de EU. como una prominente democracia, Colombia permitió al fin un partido independiente, la Unión Patriótica, que desafió al viejo sistema de poder compartido. Este partido, fundado por los guerrilleros (sobre todo por las Farc) encaró, sin embargo, ciertas dificultades, tales como el rápido asesinato de cerca de 3000 activistas, entre los cuales figuraron candidatos, alcaldes y legisladores. Los resultados constituyeron una lección para los guerrilleros en relación con su participación en el sistema político. En abril del 2000, las Farc anunciaron la formación de un nuevo partido político, el Movimiento Bolivariano, que busca la renovación del medio político, social y económico... que haga innecesario el uso de las armas . El nuevo partido seguirá siendo clandestino, por ahora, para que sus dirigentes no sean asesinados , proclamaron las Farc. Washington también aprovechó lecciones de estos y otros eventos del mismo período. La administración Clinton se dejó impactar por las ejecutorias del presidente César Gaviria; tanto fue así que ello indujo a la OEA a aceptarlo como Secretario General, con fundamento en que él hizo grandes progresos en cuanto a la construcción de instituciones democráticas en un país en que tratar de hacerlo fue peligroso algunas veces . Una razón más significativa: buscó... la reforma económica en Colombia y la integración económica del hemisferio . Estas son palabras claves de un código de fácil interpretación. Entre tanto, persisten las deplorables condiciones socioeconómicas, que mantienen a buena parte de la población en la miseria, en un país rico con concentración de riqueza y latifundismo, que resultan altos aun ateniéndonos a los vergonzosos parámetros de la América Latina, en general. La situación empeoró en los 90, como resultado de las reformas neoliberales formalizadas en la constitución de 1991.

El respetable presidente del Comité Permanente Colombiano Pro Derechos Humanos, el ex ministro de relaciones exteriores Alfredo Vásquez Carrizosa, escribe que son la pobreza y la reforma agraria insuficiente las que han convertido a Colombia en uno de los países más trágicos de la América Latina , aunque allí, como en muchas otras partes, la violencia se ha visto exacerbada por factores externos , como las iniciativas de la administración Kennedy, la cual hizo todo lo posible para transformar nuestros ejércitos regulares en brigadas contrainsurgentes . Tales iniciativas introdujeron lo que se conoce en América Latina como la Doctrina de la Seguridad Nacional , que no pretende la defensa contra un enemigo externo , sino más bien contra el enemigo interno . En 1962, Kennedy despachó una misión militar a Colombia, encabezada por el General de las Fuerzas Especiales, William Yarborough. Este propuso reformas para que las fuerzas de seguridad estuvieran en capacidad de efectuar actividades paramilitares, de sabotaje o terrorismo, contra elementos comunistas . Poco después, Johnson escaló la guerra con Vietnam del Sur: esto se llamó aquí la defensa de Vietnam , tal como Rusia llama a su guerra contra Afganistán, la defensa de Afganistán .

Una comisión gubernamental colombiana concluyó que la criminalización de la protesta social es uno de los principales factores que permiten y estimulan la violación de los derechos humanos por militares, policías y paramilitares. Hace 10 años, el Ministro de Defensa promovió una guerra total en los campos político, económico y social , y un alto oficial militar explicó que las guerrillas eran de importancia secundaria: el verdadero peligro es lo que la insurgencia ha llamado la guerra política y sicológica, la guerra para controlar los elementos populares y para manipular a las masas . La estrategia Kennedy-Yarborough se aplicó aquí, en nuestra pequeña región , como describía al hemisferio occidental el secretario de guerra de F.D. Roosevelt, Henry Stimson, cuando explicaba por qué EU. tenía la obligación de controlar su propio sistema regional, mientras que todos los demás podían ser desmantelados. La represión violenta se extendió desde el Cono Sur y llegó al máximo en Centro América, en los 80.

Recursos invaluables Como estaba previsto, el anuncio del Plan Colombia provocó contramedidas de los guerrilleros, en particular la orden de que todo el que tenga un millón de dólares debe pagar un impuesto revolucionario o exponerse a ser secuestrado. La motivación la explicó el London Financial Times: según las Farc, se requiere dinero para combatir fuego con fuego. El Gobierno busca US$ l,3 billones en ayuda militar estadounidense, ostensiblemente para operaciones antidrogas. Las Farc creen que las nuevas armas se van a esgrimir en su contra. Por eso se aprestan a armarse para la lucha y ello conllevará la escalada militar y la frustración de las frágiles negociaciones de paz en curso. Según el redactor del New York Times, Larry Rohter, los colombianos del común están encolerizados por las negociaciones de paz del gobierno, que cedieron a las Farc una vasta región que ya controlaban, y los amargados residentes allí también se oponen a los guerrilleros. El analista Alfredo Rangel ve las cosas de otra manera. Precisa que las Farc cuentan con significativo apoyo en las regiones en que operan.

El London Financial Times también informó sobre un innovador foro en la región controlada por las Farc. Se trata de uno de los muchos organizados para que miembros del público participen en las conversaciones de paz . Allí llegan personas de todo el país, hablan ante la televisión y se reúnen con los dirigentes de las Farc. Han asistido empresarios y sindicalistas, granjeros y otros. En tal foro habló un dirigente sindical, aludiendo por igual a gobierno y Farc. Poco antes, el señor Marulanda , como lo designó el sindicalista, fue objeto de una impresionante ovación . En cambio, los voceros de los comerciantes y los industriales fueron saboteados e interrumpidos por los representantes de los trabajadores organizados. Un vocero de las Farc solicitó poner punto final a las privatizaciones, subsidiar la agricultura y la energía, como se hace en los países ricos, y estimular la economía protegiendo a las empresas locales.

El Plan Colombia se justifica oficialmente por la guerra contra las drogas, pero esto no lo toman en serio los analistas competentes. La DEA dice que todas las ramas del gobierno en Colombia están involucradas en la corrupción relacionada con el narcotráfico . En noviembre de 1998, inspectores de la DEA encontraron 4l5 kg de cocaína y 6 kg de heroína en un avión de la FAC, que había aterrizado en la Florida. Lo propio ha ocurrido con militares de EU. La esposa del Coronel James Hiett se declaró culpable de conspiración para introducir heroína desde Colombia y poco después se dijo que el propio Coronel, que estaba a cargo de los soldados estadounidenses que entrenaban a las fuerzas colombianas de seguridad para las operaciones contra los narcóticos, también iba a declararse culpable, por complicidad.

Los paramilitares proclaman su dependencia del negocio de las drogas. Su jefe, Carlos Castaño, reconoció en entrevista por tv que el comercio de la droga le proporciona el 70 por ciento de los fondos para su grupo. También dijo que comanda una fuerza de 11.200 hombres, que financia con los ingresos que obtiene de 30.000 hectáreas de plantaciones de coca, en Norte de Santander. Pero la ofensiva que respalda EU. no se dirige contra áreas controladas por paramilitares. Los objetivos del Plan Colombia son los guerrilleros, pues frustran la integración de Colombia dentro del sistema global que preconizan los estadounidenses: predominio de las minorías comprometidas con los intereses de estos, que buscan acceso a los invaluables recursos de Colombia, como petróleo, factor muy considerable detrás del Plan Colombia.

Por qué los campesinos colombianos cultivan coca y amapola? Ricardo Vargas afirma: por la crisis del sector agrícola en los países latinoamericanos, agravada por la crisis económica que se vive allí mismo . Hay otros factores que inciden en el incremento de la producción de coca. Colombia era un productor en grande de trigo. Ello terminó en los 50 por la ayuda a Alimentos para la paz , programa para subsidiar la agroindustria estadounidense, lo que en materia de alimentos hizo que muchos países se convirtieran en dependientes de EU. Un año antes de que el presidente Bush anunciara espectacularmente la guerra contra la droga , el acuerdo internacional del café fue suspendido por presión de EU., con el pretexto de transgresiones de las disposiciones comerciales . El resultado fue una caída de precios de más del 40 por ciento, en dos meses, para el producto de exportación más importante de Colombia.

La Unctad propuso excelentes medidas que pronto fueron desechadas por las grandes potencias, opuestas a las pretensiones de los gobiernos del G77 (que ahora son 133, y que agrupan el 80 por ciento de la población mundial). La presunta globalización fue acogida como un proceso inexorable para el que no hay alternativa , según Margaret Thatcher. Una saludable reacción aparece en la Declaración de la Cumbre del Sur, acogida en la reunión de La Habana, en abril de 2000. Esta condena las formas instituidas de globalización y solicita un orden económico internacional justo y democrático, en ejercicio del derecho al desarrollo .

Mercado fácil Los agricultores colombianos, por la inequitativa competencia de la agroindustria subsidiada de los países desarrollados, se vieron obligados a ocuparse en cultivos para los que hay un mercado estable. La agroindustria a gran escala tolera las fluctuaciones de precios de los productos, pues compensa en unas partes lo que pierde temporalmente en otras. Pero el campesino colombiano, o boliviano, no les puede decir a sus hijos: No se preocupen, que el año entrante vamos a tener algo para comer . En estas condiciones, los empresarios de la droga hallan fácilmente campesinos dispuestos a sembrar coca, cannabis u opio , géneros para los cuales siempre hay mercado fácil en sociedades ricas.

El plan Clinton sólo incluye fondos parciales para cultivos alternativos. A fines de 1999, EU. había entregado un gran total de US$ 750.000 para el desarrollo de programas alternativos , según el Centro para la Política Internacional: todos estos recursos se invirtieron en áreas donde se cultiva amapola. Y es justamente para estas para las que se concibe el Plan Colombia, el cual busca ayudar a los desplazados que pululan por el sur de Colombia , situación que el mencionado Centro juzga muy inquietante. Además, la administración Clinton insiste en que cualquier arreglo de paz tiene que permitir la destrucción de cultivos ilícitos, así sea mediante la guerra biológica (el primer paso sería el uso del hongo fusarium oxysporum, que parece letal para toda clase de cultivos). Otra cuestión acecha en el fondo. Con qué derecho EU. acomete operaciones militares y guerra químico-biológica en otros países, para erradicar cultivos que no les gustan o convienen? Hay que desechar la cínica respuesta de que son los gobiernos locales los que solicitan la ayuda.

El número de colombianos que mueren por drogas letales que fabrica EU. es mucho mayor que el de estadounidenses que mueren por consumo de cocaína, sobre todo si se tiene en cuenta la población de cada país. En el este y el sureste de Asia, las drogas letales estadounidenses acarrean millones de bajas. Los países allí tienen que aceptar tales productos y su publicidad, so pena de sanciones comerciales. Es lo que ocurre con el tabaco. Gracias a la fervorosa devoción de EU. por la libertad de comercio y de palabra , la exportación global de cigarrillos se expandió abruptamente, incrementándose cinco veces de 1975 a 1996.

Tenemos, entonces, el derecho, y la obligación moral, de preguntar: Colombia, Tailandia, China, y otros países que son objeto de políticas comerciales estadounidenses, y que tienen que admitir la promoción de géneros letales extranjeros, tienen el derecho, también, de emprender guerras militares, químicas y biológicas, en Carolina del Norte? Por qué no? También podríamos preguntar: por qué no hay incursiones tipo Fuerza Delta contra bancos y corporaciones químicas de EU., si para nadie es un secreto que estas entidades participan en el narcotráfico? Por qué el Pentágono no hace nada contra Canadá si este país ha desplazado a Colombia y México como proveedor de marihuana? En los dos últimos años, la producción se ha decuplicado en Columbia Británica. Y por qué no combatir a EU., cuya producción de marihuana también se ha expandido rápidamente, hasta el punto de haberse convertido en un cultivo hidropónico, y que exporta drogas ilícitas de alta tecnología, tales como ATS y estimulantes tipo anfetaminas? Estos últimos productos cuentan con 30 millones de usuarios en el mundo y dentro de poco estos van a sobrepasar a los consumidores de heroína y cocaína. La Corte Suprema de EU. concluyó recientemente que la amenaza más grande contra la salud pública es el tabaco , responsable de más de 400.000 muertes al año, por lo cual resulta más letal que el sida, los accidentes de tránsito, el alcohol, las drogas ilegales y el suicidio, combinados. Se puede discutir los móviles de todo esto, pero las consecuencias, en EU. y en todo el mundo, están a la vista.

(Traducido y condensado por LUIS E. GUARIN G.)

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