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680 DÍAS DE DESPEJE Y DIÁLOGOS

Los muñecos que representarían al año viejo en ese fin de 1988 tomaban forma en los barrios de San Vicente del Caguán, cuando las calles del pueblo comenzaron a llenarse de hombres y mujeres de camuflado, que llegaban para materializar el despeje de 42.000 kilómetros cuadrados para las Farc.

MARISOL GOMEZ GIRALDO Y MARIA LUISA MURILLO UNIDAD DE PAZ
Jairo Martínez , que se presentó ante pobladores y periodistas como jefe de seguridad del grupo guerrillero, encabezaba la fila de subversivos que se paseaban por esa localidad caqueteña, elegida para los diálogos entre el Gobierno y la organización insurgente.
Era 26 de diciembre y el último militar acababa de dejar el Batallón Cazadores -la base del Ejército en San Vicente del Caguán-, tal como lo habían exigido las Farc.
El Gobierno había cedido por primera vez, aunque desde la creación de la zona de distensión, el 7 de noviembre de ese año, en la Uribe (Meta), repetía que mantendría militares bachilleres en el Batallón como símbolo de la vigencia del Estado en el territorio despejado.
Para nosotros no hay despeje si permanece siquiera un soldado en la base , habían dicho las Farc.
Los patrullajes, las requisas y los controles de los guerrilleros sobre cada movimiento de los sanvicentunos fue drástico desde aquel 26 de diciembre.
Se aseguraban, decían, de que no hubiera infiltrados para el día clave, el 7 de enero del año siguiente, cuando la plaza de ese pueblo ganadero pasaría a la historia por reunir al presidente Andrés Pastrana y a los máximos jefes de las Farc para oficializar la zona desmilitarizada, que incluía, además de San Vicente, a Mesetas, la Uribe, La Macarena y Vista Hermosa, del Meta.
Sin embargo, la silla que ocuparía ese día el máximo jefe de las Farc, Manuel Marulanda Vélez , permaneció vacía.
Habían descubierto un plan para matar al comandante y por eso no había ido a San Vicente , explicaron los subversivos . La ausencia de Marulanda revivió dudas sobre la voluntad de paz de los insurgentes.
Ellos, mientras tanto, empezaron a colonizar los caminos veredales del territorio despejado con retenes y avisos que invitaban a cuidar los ríos, los árboles y el ambiente.
Piedras en el camino
El anunciado proceso de paz no caminó entre ese enero y octubre de 1999. Los resultados del Gobierno en la persecución a los paramilitares no convencían a los guerrilleros y de eso dejaron constancia a comienzos de marzo.
En mayo siguiente se rebelaron contra la propuesta del Gobierno sobre una comisión de verificación para los kilómetros desmilitarizados.
Según las Farc, Los alcaldes de los municipios, como máxima autoridad, y la Policía Cívica, eran suficientes como garantes de sus actuaciones.
El Gobierno cedió por segunda vez. Descartó la mencionada comisión para liberarle el camino al proceso.
El 24 de octubre de 1999, finalmente, se inauguró la Mesa de Diálogos en La Uribe, conformada por tres representantes de la guerrilla y cinco del Gobierno.
Y siguió la creación de un Comité Temático y las audiencias públicas, que comenzaron el 9 de abril pasado, a pesar de los titubeos por el mal sabor que dejó la muerte de dos niños de 3 y 4 años, seis civiles más y 25 policías en una de los más violentos ataques de las Farc, en Vigía del Fuerte, en el Atrato Medio antioqueño.
La audiencia número 26 para cerrar el ciclo sobre empleo fue hace 15 días. Esto es hasta ahora lo más vistoso del proceso.
Entre unas audiencias y otras, hubo nuevas rebeldías del Gobierno y de las Farc. El collar bomba que explotó en el cuello de una campesina de Boyacá, hecho atribuido en principio a los insurgentes, agitó el descontento del grupo guerrillero.
Luego, el aterrizaje forzado de una avión en San Vicente del Caguán por cuenta de un miliciano de esa organización, levantó los ánimos del Gobierno.
Pero él, a finales de octubre, cedió por tercera vez. El aeropirata y su osadía pasaron a una comisión aparte de la Mesa de Diálogos, para que quedara otra vez despejado el camino del proceso.
Mucho antes de estos incidentes el grupo subversivo había dado muerte a 13 gnósticos, en los límites con la zona de distensión, en Puerto Rico (Caquetá), y a tres indigenistas estadounidenses
El proceso de paz ha superado eso y más: el secuestro de dos niños de los que no se supo más y que estarían en la zona de despeje, y la muerte de 53 militares en Dabeiba, en el occidente de Antioquia, durante otro ataque de las Farc.
Y se mantiene a pesar del cerco guerrillero en el sur del país, que ya atraviesa las fronteras del Putumayo.
Este diciembre, por tercera vez desde que comenzó el proceso de paz, arderán en San Vicente del Caguán los años viejos, que se van otra vez sin dejarle al país un acuerdo para el cese del fuego o uno para la libertad de los retenidos y secuestrados.
DOS CARAS DEL PROCESO
General (r) José Gonzalo Forero, uno de los negociadores del Gobierno
No ha sido el Gobierno demasiado condescendiente?
Dentro del objetivo que se ha fijado es necesario que este proceso se adelante así.
Eso no da pie para que la guerrilla use y abuse?
Como el proceso se viene haciendo dentro d e la guerra tiene obstáculos. La opinión pública quiere resultados inmediatos, pero en el proceso de Guatemala, por ejemplo, del primer acuerdo de cese del fuego se habló en el 94 y solo se firmó en el 96. No hay que ser pesimistas.
El país percibe a una insurgencia arrogante...
Los ataques a la población civil, a la infraestructura económica y los paros crean en la gente ese concepto de arrogancia. La aspiración de la guerrilla, y lo ha dicho, es la toma del poder, pero hay otros medios para lograrlo y tiene que entenderlo.
Cuál ha sido el fruto de estos dos años de despeje?
Prefiero hablar del año que lleva realmente la negociación. Lo más importante es que se ha generado confianza entre las partes, lo más difícil entre enemigos acérrimos.
La suspensión del encuentro para discutir el cese del fuego tuvo que ver con el malestar de las Farc por la reunión del Ministro del Interior y Castaño?
No creo y no tienen porqué sentirse disgustadas. Eso hay que verlo desde el punto de vista netamente humanitario.
TRINIDAD- , vocero de las Farc.
Cuál es el balance sobre el proceso y la zona distensión
Ahora, por primera vez, hay un lugar donde se puede dialogar y donde los colombianos pueden ir a formular sus propuestas.
Existe la sensación de que las Farc son arrogantes...
Sectores del país no han entendido que la paz, de conseguirse en este proceso, no pasa por la entrega de las armas. Lo que queremos son cambios fundamentales.
Algunos señalan que este proceso no ha sido de paz, sino de violencia...
Cuatro días antes de la instalación de los diálogos se radicó el Plan Colombia. Uno se pregunta entonces en qué estaba pensando el Presidente, en la guerra o en la paz?
Para qué han utilizado las Farc el despeje?
Le hemos mostrado al país nuestra voluntad de paz y hemos cumplido nuestra palabra en lo acordado con el Presidente.
Cuando se han presentado inconvenientes el Gobierno siempre ha cedido...
No es que ceda, lo que pasa es que se equivoca. Primero, el Batallón Cazadores, después, la comisión internacional de verificación, luego el caso de Arnubio. Esos errores le han costado al Gobierno y ha tenido que rectificarlos.
Por qué se suspendió la reunión para discutir el cese del fuego?
No respondo eso.
PUNTOS DE VISTA
Al Gobierno le ha servido para cañar y sustentar una gobernabilidad que se ha ido derrumbando. Dos años después es conveniente que nos diga qué se consiguió con ese proceso que unilateralmente viene lidiando. Ha sido un proceso muy oscuro, se ven las balas pero nadie dice nada .
Jesús Piñacué, senador indígena
El Gobierno se ha excedido en la demostración de su voluntad de paz, pero los resultados han sido todos negativos. No creo que haya habido un proceso de paz, en cierto modo ha sido un proceso de institucionalización de la violencia
Enrique Gómez Hurtado, senador conservador
Yo he perdido 300 millones de pesos porque los ganaderos se llevaron todo el ganado que les tenía en la finca. Sin embargo, ahora las Farc le preguntan a uno cuántos becerros tiene y le entregan cien o 200 millones para que uno compre el ganado y parta utilidades .
Finquero de San Vicente del Caguán
A mí me ha favorecido el despeje. Ahora vendo más, sobre todo por la llegada de los periodistas .
Dueño de un almacén de San Vicente.
MARISOL GOMEZ GIRALDO Y MARIA LUISA MURILLO UNIDAD DE PAZ
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