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UN FINAL DRAMÁTICO PARA EL ACTOR DIEGO ALVAREZ

UN FINAL DRAMÁTICO PARA EL ACTOR DIEGO ALVAREZ

Después de tres meses alejado de la droga y el alcohol, falleció en la madrugrada de ayer el bogotano de 39 años Diego Alvarez. Al parecer, el actor se quitó la vida al lanzarse de su apartamento, ubicado en un tercer piso, en el barrio La Macarena, en el centro de la ciudad. Alvarez participaba en la obra de teatro Taxi y en la serie de televisión La fuerza del poder. También había aparecido en programas como El Chinche, Los pecados de Inés de Hinojosa y Revivamos nuestra historia.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
01 de mayo 1993 , 12:00 a. m.

Alcira había terminado su faena culinaria por esa noche. Se sirvió un vaso de limonada y se recostó en la estufa ya apagada, mientras los últimos comensales bebían.

El humorista Jaime Garzón, visitante asiduo de El Patio , el restaurante donde trabaja Alcira, soltó una carcajada desde su mesa. Lo miraron y sonrieron. Pero callaron un segundo después.

Agitado por la carrera, un agente de policía de la Estación XV entró al restaurante con cara de noticia. Nadie le creyó cuando le informó a los presentes que el actor Diego Alvarez acababa de morir.

Nadie le creyó porque la noticia parecía inventada.

Unos días atrás Alvarez había estado en El Patio . También él asistía allí con frecuencia, como casi todos los vecinos de La Macarena, un céntrico barrio bogotano que más parece un pequeño pueblo de esos en los que todo se sabe muy pronto.

El agente logró convencerlos. Alcira tomó de la mano a Maribel, una de sus compañeras, y salió corriendo sin alcanzar a quitarse el delantal de ribete azul.

Malas noticias Jaime Garzón también corrió. Y tras él corrió su hermano, que esa noche lo había acompañado.

Cuando llegaron a la esquina de la 30 con tercera, la esquina donde Alvarez vivió durante el último año y medio, escucharon algunos lamentos.

Los vecinos no daban fe de lo que estaban viendo. Y mucho menos José Fernando, que vive en el primer piso del edificio, y quien media hora antes había escuchado su voz.

Diego Alvarez había llegado solo esa noche. Fue el primero de los actores que abandonó los camerinos del Teatro Nacional, donde acababa de protagonizar una función más de la obra Taxi.

Sus compañeros de trabajo lo notaron algo excitado, pero nada imaginaron.

En los últimos meses su actuación en la vida real había despertado los mejores aplausos de su carrera. Ya pocos se acordaban de que un día estuvo en la cárcel por problemas de droga. Estaban seguros de que se había metido en un nuevo rol.

José Fernando recordó esa noche, cuando lo vió tendido en el piso, que en las últimas reuniones solo tomaba gaseosa o limonada. Nos había pedido que a las fiestas de tiro largo ni siquiera lo invitáramos .

Sin embargo, había parrandas que Diego Alvarez no se perdía. Y allí seguía contagiando su buen humor de siempre. Pero era un humor que se había acostumbrado a la ley seca.

Alvarez estaba comprometido con la vida, y nunca se le habían visto tantas ganas de gozársela sanamente comentó un amigo de infancia que no salía de su asombro. Tenía planes para construir en el municipio de Nilo una pequeña casa de recreo, e incluso estaba considerando la idea de tener un hijo .

Qué pudo pasar esa noche? Todos los que iban llegando se hacían la misma pregunta, pero a nadie se le ocurrió una respuesta. Solo se escucharon rumores, y despedidas emotivas. Lo único que tenían por cierto era que el cuerpo de Diego Alvarez, que había caído desde su apartamento, ubicado en un tercer piso, había cruzado el vidrio de la sala y ahora estaba en el suelo, rodeado de vidrios.

Y rodeado de casi un centenar de amigos.

Por lo menos 30 automóviles sin contar una ambulancia y varias patrullas parquearon en los alrededores del edificio Acuña en la madrugada de ayer.

Sus amigos José Fernando identificó entre los presentes a muchos actores de trayectoria. A Diego León Hoyos, por ejemplo. Y a Ramiro Meneses, a Víctor Hugo Morant, a Roberto Reyes... a muchos de los que lo acompañaron en series de televisión que han hecho historia, como El Chinche , Romeo y Buseta , Los pecados de Inés de Hinojosa y muchas otras.

Y más recientemente en Los motivos de Lola , y La fuerza del poder , de la cual dejó algunos capítulos grabados. Pero su vida terminó antes que la de Flavio Chaparro, el joven senador de transparente imagen al que representaba en ésta.

También llegaron actores y directores que lo vieron crecer en el teatro.

Tras el papel de homosexual que esa noche representó en el Teatro Nacional existía una larga carrera en las tablas.

Jorge Alí Triana, su primer director en el Teatro Popular de Bogota, lo recordó como uno de los actores mejor dotados de una generación brillante. Triana lo vio surgir al lado de Jairo Camargo, Rafael Bohórquez, Luis Fernando Montoya, y también al lado de Jorge Emilio Salazar, quien falleció a finales del año pasado.

Curiosamente, Alvarez y Salazar saltaron al estrellato en los tiempos de Muerte de un agente viajero, una obra en la que ellos representaron a los dos hijos del protagonista.

Jaime Garzón y su hermano comprendieron que ya nada se podía hacer. Al rato se marcharon.

Alcira y Maribel también lo hicieron. De regreso a El Patio recordaron escenas que se habían vuelto comunes cuando Diego Alvarez iba al restaurante.

Quihubo brujas , les decía. Cómo están de feas hoy . Y Alcira y Maribel reían, con la certeza de que era uno de los tipos más queridos del barrio .

Ahora no saben qué pensar. Ni saben los amigos de Alvarez, ni las autoridades, lo que realmente pasó esa noche.

Lo único cierto es que unos minutos antes de su muerte llamó por teléfono a Pedro Nel López, el director de vestuario de La fuerza del poder y de La expedición Botánica , la serie de próxima aparición en la que tendría papel protagónico.

López, a quien le decía príncipe , no notó nada raro en su voz. Fue una conversación normal, y quedaron de verse al día siguiente.

Pero Diego Alvarez ya no asistirá a la cita, ni hará parte de la expedición.

El informe oficial El informe oficial del levantamiento del cadáver del actor Diego Alvarez señala que éste presentaba venopunsiones (señales de aguja) en el antebrazo izquierdo así como numerosos hematomas en el el cráneo.

Voceros de la Policía señalaron, en principio, que Alvarez se lanzó al vacío desde el apartamento 301 del edificio de la calle 30 No. 3A-09 B, situado en el barrio La Perseverancia.

La investigación preliminar por el hecho fue asumida ayer por el fiscal 14 ambulante, quien recorrió el interior del apartamento para establecer si antes de su muerte el actor estuvo acompañado por alguien.

El fiscal y las unidades de la Dirección de Policía Judicial e Investigación (Dijin) ingresaron al apartamento hacia las 12:40 de la noche, pero no encontraron indicios de la presencia de una segunda persona en el lugar.

Las autoridades dijeron que durante la inspección ocular al apartamento del actor, el fiscal advirtió la rotura del vidrio de la ventana de 1.42 metros de ancho por 1.36 de largo, por la que, al parecer, se lanzó al vacío.

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