DEL DEQUEÍSMO A LA DEQUEFOBIA

DEL DEQUEÍSMO A LA DEQUEFOBIA

Se acordó de que debía subir los salarios . Así lo escribió Marcela en su composición literaria. Había hablado de un viejo ricachón con varios empleados y amnesia incipiente. A veces el viejo tenía destellos de buena memoria y recordaba sus deberes patronales. A eso se refería Marcela cuando escribió Se acordó de que ]debía subir los salarios .

18 de abril 1994 , 12:00 a.m.

Su profesora de español le bajó la calificación por escribir de que . Le dijo que era frase inaceptable en un buen escrito y le informó que ese error se llamaba dequeísmo . Además, anotó al margen de la tarea de Marcela la versión que ella consideraba correcta: Se acordó que había que subir los salarios .

Marcela aprendió la lección y nunca volvió a escribir de que ni en el resto del bachillerato, ni en la escuela de secretariado ejecutivo bilinge, ni en su actual cargo de asistente de gerencia.

Y aquí, en su oficina, algún día escribió el acta de la Junta Directiva, donde incluyó la siguiente oración: Se acordó que debían subirse los salarios .

Inevitablemente recordó su tarea de años atrás y recapacitó: Aquí es válido escribir se acordó que debían subirse los salarios porque el verbo acordar tiene el significado de llegar a un acuerdo; pero, el cuento del colegio no hablaba de una junta que llegaba a un acuerdo, sino de un viejo que traía a la memoria lo olvidado. Ahí estaba bien escrito. Se acordó de que debía subir los salarios . La preposición de no era errónea sino que daba el significado deseado al escrito.

Marcela tuvo la sensación de haberse comido muchos des en los últimos años... tantos que, si tuvieran calorías, estaría inflada como cualquier gorda de Botero; y sintió indigestión gramatical. A vuelo de pájaro, recordó frases como a pesar que... , abrigo la esperanza que... , se trata que... , en el evento que... , donde siempre suprimió la preposición de con plena conciencia. Así, por temor al dequeísmo había caído en una crónica e injustificada dequefobia .

Para Marcela, su profesora de español en el bachillerato y demás mortales afectados por la fiebre dequefóbica, se transcriben a continuación frases con de que correcto, donde la supresión de la preposición de constituye error: En el evento de que no pague la cuota...

Existe la sospecha de que fue el mensajero...

Se trata de que escoja lo mejor...

A pesar de que no se presentó...

Habló de que el yogur era bueno para la digestión...

Los dequefónicos escribirán las anteriores frases sin de : En el evento que no pague... existe la sospecha que fue el mensajero..., se trata que escoja lo mejor...

Esta supresión del de es tan injustificada que los mismos dequefóbicos no lo harían si no encontraran el que después del de : En el evento de retirarse no lo cambiarían por en el evento retirarse .

El temido dequeísmo se da cuando a un verbo que no se conjuga con de se le agrega esta preposición. Ahí sí hay desqueísmo . Es el error característico de las siguientes oraciones: Dijo de que no...

Pienso de que sí...

Es necesario de que regrese...

En las tres, en erróneo el de y debe suprimirse porque el régimen de conjugación de decir , pensar y ser necesario no lo admite. Debe escribirse: Dijo que sí..., pienso que no... y es necesario que vuelva...

Cómo se dice, cómo se escribe? Ejemplar, número e incrementar Según el Diccionario de la Lengua Española, edición de 1992, página 561, ejemplar es cada uno de los escritos, impresos, grabados, reproducciones, etc., sacados de un mismo original o modelo. El mismo Diccionario ofrece estos ejemplos: de este libro se han tirado mil ejemplares; ayer compré dos ejemplares de aquella estampa .

Cuando la revista Motor del miércoles 13 de abril de 1994, en su página 26, dice que Motor llega a 153 ejemplares con esta entrega que está en sus manos, producidos a lo largo de 13 años ininterrumpidos , es obvio que no se refiere a ejemplares, sino a números, pues, más adelante, en el mismo párrafo, informa que el promedio de ejemplares certificados en el último año es de 299.000.

Ciento cincuenta y tres ejemplares en 13 años significan algo menos de uno por mes, es decir, una revista hecha a mano, sin copias, como el primer periódico de Juan Gossaín, en San Bernardo del Viento, cuyo único ejemplar pasaba de mano en mano a un costo de cinco centavos la lectura.

Por otra parte, incrementar es aumentar o acrecentar. Cuando EL TIEMPO dijo en primera página de su edición del domingo 10 de abril que la serie Seres Vivos incrementará la edición dominical en más de 600 mil ejemplares , se equivocó en la preposición, pues incrementar la circulación del domingo en tal cifra es llevarla a más de un millón. El incremento es en unos 150 mil ejemplares, es decir, la eleva a 600 mil.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.