CERRADA LA VENTANILLA SINIESTRA

CERRADA LA VENTANILLA SINIESTRA

A partir del próximo lunes quedará cerrada para el público la ventanilla siniestra del Banco de la República, se delegará toda compra y venta de divisas en los bancos y corporaciones financieras y habrá una virtual libertad del mercado para fijar el precio del dólar. Las divisas que ingresen a partir de entonces serán adquiridas por los bancos y corporaciones con el dinero que ya está en circulación o con certificados de cambio (papeles representativos de dólares, emitidos por el Banco de la República).

21 de junio 1991 , 12:00 a.m.

Las importaciones de bienes de consumo, bienes intermedios y materias primas, que se registren a partir de la fecha, tendrán un plazo máximo de giro de seis meses.

El emisor, en consecuencia, no tendrá relacion directa alguna con el público para comprar o vender divisas. Esto es, el Banco de la República no emitirá pesos por la compra de divisas.

Las operaciones de cambio quedarán en cabeza de los bancos y las corporaciones financieras, los cuales podrán poseer moneda extranjera hasta el veinte por ciento de su capital técnico (saneado, sin pérdidas) y cuando superen este tope, podrán seguir entregando títulos canjeables por los dólares del público, redimibles a noventa días a la tasa de cambio de la fecha en que se haga la conversión.

Los excesos de divisas en poder de los bancos deberán ser vendidos al Banco de la República y este garantizará que el sistema financiero mantenga su posición propia del 20 por ciento Mientras el sistema financiero se acopla a este nuevo mercado, la Junta Monetaria dispuso un descuento no mayor de diez por ciento por la venta de las divisas al sistema financiero.

Lo anterior significa que, para proteger a los vendedores, el banco o la corfinanciera comprador no podrá reconocer menos del noventa por ciento del valor en pesos de la tasa de cambio en el momento de la conversion.

Debe observarse, sinembargo, que se mantiene la tarifa del tres por ciento, por concepto de retención en la fuente, aplicable cuando los dólares o los titulos canjeables se transformen en pesos, una medida que rige para los ingresos por servicios y transferencias.

Al delegarse en los bancos y corporaciones financieras la compra y venta de divisas, al fijarse en veinte por ciento su posicion propia (cantidad de divisas que pueden adquirir y conservar sobre capital técnico) y al entregarse títulos canjeables a noventa dias por los dólares, el ministro de Hacienda, Rudolf Hommes, calculó que este año dejarán de convertirse en pesos unos 600 millones de dólares (381.000 millones de pesos, a la tasa de cambio de 625 pesos).

Esta decisión conducirá a emitir menos pesos por el ingreso de dólares y a evitar que el Banco de la República salga al mercado a recoger tales pesos, por lo cual ha venido pagando tasas de interés del 45 por ciento y superiores.

Con esta acción se elimina el incentivo que venían aprovechando los repatriadores de capitales, apoyados en que la tasa interna de interés estaba muy por encima de la externa. Esta es de 6.5 por ciento que con una devaluación estimada de 26 por ciento, ascendía efectivamente a más del 32 por ciento, nivel bajo frente a la tasa del Banco de la República.

Las únicas entidades autorizadas para comprar y vender divisas del mercado regulado (importaciones y exportaciones de bienes), son los bancos y las corporaciones financieras. Cuando se trate de divisas originadas en servicios, turismo y transferencias (giros de parientes que residen en el exterior, venta de trabajos a extranjeros, envios de casas matrices a sucursales o agencias), estas podrán negociarse en los bancos, las corporaciones y las casas de cambio, inclusive.

En el futuro, el Banco de la República solo se entenderá con los bancos y las corporaciones para adquirirles y venderles divisas. Las casas de cambio, por lo demás, deberán hacer sus operaciones de cambio con dichos bancos y corporaciones.

Dentro de unos tres o cuatro meses, previó el ministro Hommes, el sistema financiero ya se habrá acoplado al nuevo mercado. Entonces se dejará a la libertad del mercado la fijación de la tasa de cambio.

En todo caso, el Banco de la República estará dando, diariamente, la evolución de la tasa de cambio oficial, como ha sido tradicional. La comisión del cinco por ciento que los bancos y corporaciones han venido cobrando por el cambio de divisas, se elimina a partir del lunes.

El poseedor de divisas tendrá que regirse, entonces, por el mayor precio que le ofrezcan los bancos y corporaciones, aunque no podrán ofrecer menos del noventa por ciento del valor en pesos de las divisas, pero si podrán reconocer más.

Esta oferta y demanda abrirá la competencia entre los bancos y corporaciones. Seguramente hará más operaciones la entidad que pague más a sus clientes por comprarles las divisas y les cobre menos por venderselas.

El turista que necesite dólares para hacer un viaje al exterior, podrá comprarlos en cualquier banco, corporación, casa de cambio.

Si se demandan divisas para pagar deudas en el exterior o para cubrir importaciones, bastará que reciba títulos canjeables, con los cuales el Banco de la República autorizará el giro respectivo.

Aunque en principio los movimientos de divisas por importaciones y exportaciones de bienes figuran dentro del mercado regulado, los bancos y corporaciones podrán transarlas libremente siempre y cuando no superen su posición propia del veinte por ciento del capital saneado. Podrán superar ese nivel solo con títulos canjeables.

La Superintendencia Bancaria autorizó al Banco de la República, a los bancos y a las corporaciones financieras para suspender hoy viernes las operaciones en divisas por razones interés general y con miras a facilitar el análisis y conocimiento de las medidas. Adios al control de cambios Las primeras reacciones sobre la decisión del Gobierno de cerrar totalmente la emisión del Banco de la República, como un mecanismo para controlar la inflación fueron favorables.

El ex jefe de Planeación Nacional Jorge Ospina Sardi dijo anoche mismo que la decisión oficial es un reconocimiento a que la política económica había perdido el control y con el rumbo que se llevaba las metas monetarias y de inflación no se iban a cumplir.

Son muy importantes y valerosas las medidas de Hommes. El control de cambios hizo crisis definitivamente y el país va a tener las ventajas de la libertad cambiaria, lo cual es consecuente con la apertura de la economía , dijo.

La meta de crecimiento del dinero en circulación se había establecido en 21 por ciento. Empero hasta junio 8 creció 32.5 por ciento debido basicamente a la gran afluencia de dólares provenientes del exterior.

Con las medidas, el Gobierno aspira a desmontar esta bola de nieve , desestimular la excesiva repatriación de capital y fortalecer así la politica orientada a frenar el crecimiento de la inflacion.

Las repatriaciones hicieron que el monto de dinero recogido por el emisor en la calle se haya disparado de 380.00 millones de pesos el año pasado a 800.000 millones en lo corrido de 1991.

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