PERIPECIAS PARA ESTUDIAR

PERIPECIAS PARA ESTUDIAR

Aunque con mayor tranquilidad, pues ya no ocurren los enfrentamientos entre milicianos y paramilitares, los estudiantes y profesores de la comuna 13 siguen pasando afugias y haciendo maromas.

20 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Establecimientos con instalaciones precarias contrastan con los ya mejorados. Si bien en unos colegios los niños reciben ayuda alimentaria en otros no ha empezado el servicio o no llega a todos.

Algunos colegios ya terminaron el año lectivo, mientras que otros apenas acaban el 28 de este mes, pues los enfrentamientos entre grupos no permitieron la continuidad del curso. En general, carecen de profesores suficientes No todos tienen lo mismo En el cuarto piso del colegio Pedro J. Gómez, en lo alto de un cerro donde se divisa perfectamente la entrada al barrio El Salado, se parapetaron el año pasado los integrantes de un grupo armado. De allí disparaban y por eso los que les respondían dejaron el colegio perforado a punta de proyectiles de varios calibres.

Cuentan algunas profesoras, todas nuevas, que mientras arriba estaban los hombres armados, abajo funcionaron algunos salones. Ahora es diferente.

El colegio está muy bien. Nos pusimos a quitar lo de la guerra. El 24 de diciembre volvimos a pintar. La Secretaría de Educación mandó la pintura y los vidrios y la acción comunal de La Floresta pintó , cuenta Zulema Hincapié, rectora de la institución.

En el colegio brilla la limpieza que hacen los niños y profesoras, pues no hay servicio de aseo. La guerra parece estar solo en el recuerdo. Ahora ya vamos adelantados con los profesores nuevos, porque los otros se fueron por miedo. No fue sino empezar y ya nos graduamos el sábado , dice Viviana Alvarez, de 10 años, emocionada porque pasará a sexto grado.

Sin embargo al plantel le faltan seis profesores a los que se les venció el contrato en diciembre y que no fueron reemplazados. Como resultado los alumnos de tres terceros y un cuarto tuvieron que ser asumidos por los docentes haciendo grupos de 55 alumnos. 160 niños de preescolar no tienen clase.

Los granos que quedaron de los mercados del año pasado solo alcanzaron para los primeros días de este año. No se sabe cuando volvemos a comer aquí. Hay que ver si el señor Batista manda mercado , dice Viviana, refiriéndose al Secretario de Educación del Municipio, aunque quien envía los alimentos es la Secretaría de Solidaridad.

En la escuela Refugio del Niño sí llegan refrigerios para los 200 chicos de segundo a cuarto de primaria que asisten, por que otros 230 que deberían estudiar en tres primeros, un cuarto y un segundo no tienen clase porque faltan cinco profesores.

Según comenta una maestra, que prefirió no ser identificada, aparte de un muro de cerramiento exterior no se han reparado ni los vidrios ni los rastros de las balas.

Un incómodo laberinto Algunas cuadras abajo en el barrio Nuevos conquistadores, parte baja, padres y niños se agolpan desde antes de las 11:00 a.m. para poder ingresar a la escuela Amor al Niño.

El plantel funciona por comodato en una casa de varios pisos. Dos escaleras separadas en semicaracol y estrechas para tanto niño conducen a varios niveles donde se encuentran los salones, la mayoría regularmente iluminados.

La estrechez es evidente, solo tienen dos patios no muy amplios, en distintos pisos y con baldosa dura, tienen buena luz. Más de 620 niños tratan de estudiar en dos jornadas pero faltan ocho educadores. Por eso apenas van medio tiempo y hay profesores que al atender varios cursos, suman 120 alumnos.

Mientras los que llegan entran al salón, una profesora se lleva a los que salen para uno de los patios, pues no cabrían tantos subiendo y bajando.

Los miembros de la junta de acción comunal explican que como el local no es del Municipio no se puede mejorar. Aún así tratan de adecuar un restaurante escolar. Actualmente comen 500 a los que les llegan los refrigerios de la Secretaría de Solidaridad.

Los niños hacen lo posible para barrer y trapear pero no les va muy bien. Según Luz Delly Córdoba, de Metrosalud, que realiza un estudio nutricional a los chicos, la mayoría sufre desnutrición.

Necesitamos una planta física con espacios adecuado, ojalá cerca al Liceo las Independencias porque está escuela quedó haciendo parte de ese liceo y que manden profesores , dice Dora Lucía Muñoz, madre de familia.

Inversiones en educación Respecto a la escuela Amor al niño, Enrique Batista, titular de la Secretaría de Educación de Medellín (Edúcame), dijo que es uno de las instituciones que está dentro de sus prioridades. Agregó que espera que los maestros acudan a clase desde la semana entrante y que es un problema de toda la ciudad y no de la comuna 13.

A niños de primero a quinto (no preescolar) se entregaron 10.952 morrales con cuadernos y lápices en ese sector. Esta semana entregarán los que faltan. La inversión es de 153 millones de pesos.

Hay 880 cupos en los planteles educativos. Se subsidió el 57 por ciento de seguros escolares contra accidentes cuya inversión fue de 30 millones de pesos. Para este año se han vinculado 118 educadores conuna inversión de 2.718 millones de pesos. En total 132 habitantes de la comuna 13 están vinculados en proyectos de esa entidad en la ciudad.

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