DRAMA DE CORONEL QUE DESTAPÓ A LA JALLER

DRAMA DE CORONEL QUE DESTAPÓ A LA JALLER

Al coronel Gustavo Rincón Rivera no se le pasó nunca por la cabeza que después de haber sido premiado con un curso en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington, por su buena gestión al frente del Fondo Rotatorio del Ejército y por ayudar a destapar el desfalco de la mona Jaller , le iba a tocar padecer un calvario que dio al traste con su carrera militar y tiene hoy a sus hijos en el exilio. (EDICION DE INTERNET) (VER FACSIMIL)

03 de diciembre 2003 , 12:00 a.m.

Además, cuando todo parecía indicar que este viernes podría cantar victoria luego de una batalla jurídica de cinco años, por el contrario recibirá la noticia de que el presidente lvaro Uribe Vélez no lo incluyó en el decreto 3445 con el cual ascienden a nueve coroneles al rango de brigadier general.

Varios altos mandos militares consultados aseguran que nunca antes había ocurrido en el Ejército que uno de los coroneles llamados a hacer el curso de ascenso en la Escuela Superior de Guerra no reciba el sol que lo acredita como general.

El filtro viene antes. Los que no llaman al curso son los que salen. Y los del curso siempre han ascendido , explica una fuente militar.

Tanto así, que a Rincón Rivera le alcanzaron a entregar la semana pasada el ajuar de general: gorras, zapatos, dos vestidos, charreteras, el gabán, el uniforme azul y el blanco. Solo faltaba que le dieran el bastón y el sable.

La historia podría quedar ahí, en un caso curioso para los anales del Ejército, sino fuera porque existe un fallo judicial del 2002 -del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, ratificado por el Consejo de Estado- que ordenó a la Nación reintegrar a Rincón a las filas y a llamarlo a curso de ascenso y mencionó que habían existido motivos ocultos diferentes a los de la discrecionalidad cuando lo llamaron a calificar servicios en 1998.

Un vocero autorizado de la Casa de Nariño se limitó a decir que: El Presidente hizo uso de la facultad discrecional que tiene para ascender o no nuevos generales .

La mona Jaller Todo comenzó en 1994 cuando a Gustavo Rincón lo ascendieron a coronel y lo pusieron al frente del Fondo Rotatorio del Ejército.

Durante su gestión, según un informe de la Contraloría General de la República, el Fondo reportó las mayores utilidades de la época. Mientras en 1995 y 1996, cuando él estuvo al frente, dio utilidades por 3.900 y 3.600 millones de pesos respectivamente, entre 1997 y el 2000 no superó los 1.600 millones.

Además -según consta en el fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca- le tocó lidiar con contratos espinosos que ya habían sido adjudicados a su llegada, como el de Rolla la mona Jaller -el cual ayudó a destapar y evitó que se perdiera el dinero del Fondo- y el de la construcción de bases en Rionegro (Antioquia) y San José del Guaviare.

De hecho, el Tribunal expresó en el fallo ya mencionado que se demostró plenamente que el coronel optó por moralizar el Fondo Rotatorio, revisando contratos donde estaban en juego sumas altísimas y, donde se comprometió el actuar de algunos generales y oficiales .

Por todo eso, cuando dejó la dirección del Fondo en 1997 y lo enviaron a curso a Washington, se entendió que se trataba de un premio a su buena gestión. Sin embargo, todo cambió cuando volvió a Colombia. Llegó en julio de 1998 y en agosto le dieron de baja de las filas.

Convencido de que era una injusticia, le pidió audiencia al entonces ministro de Defensa Rodrigo Lloreda. Y tras explicarle todos los detalles que rodearon su caso y el ministro hoy fallecido dio reversa a la decisión y lo reintegraron en septiembre.

En octubre de ese año, debían llamarlo a curso de ascenso, pero el Cuerpo de Generales que toma la decisión no tuvo en cuenta su nombre. La razón que le dieron fue la facultad discrecional.

En marzo de 1999, resignado a su suerte, decidió pedir la baja por voluntad propia del Ejército. Y otra vez, una nueva sorpresa, no le aceptaron la baja voluntaria y le informaron que había sido dado de baja por la institución por facultad discrecional.

Secuestro de la hija En ese momento, el coronel Rincón, un boyacense, nacido hace 54 años en Soatá, con 30 años en el Ejército, e hijo de un comerciante disciplinado y estricto, decidió que tenía que dar la pelea . Por mi dignidad y la de mi familia , explicó.

Rincón Rivera apeló entonces a su profesión de abogado y decidió dar la batalla en los tribunales. (Es además economista de la Nueva Granada, con especialización en Alta Gerencia en los Andes y Contratación Estatal de la Javeriana. Especialista en Defensa Continental en Washington, en Logística en Richmond y en armamento mayor, menor y blindado y en misil Tow, en California).

Una a una le ganó demandas y tutelas a la Nación, representada en el Ministerio de Defensa y en el Ejército.

El primer fallo lo emitió en enero del 2002 el Tribunal de Cundinamarca. Los magistrados concluyeron que los oficiales que se habían visto afectados por la moralización de Rincón en el Fondo Rotatorio, al no poder controvertir el correcto actuar del demandante (el coronel Rincón), montaron toda una estrategia de retaliación que dio sus frutos bajo la sombra del ejercicio discrecional (el retiro de las filas) debidamente manipulado .

Sin embargo, también comenzó la tragedia para su familia. A su hijo, Javier Gustavo, hoy doctorado en Francia, comenzaron a seguirlo en vehículos con vidrios polarizados y tuvo que salir del país hace tres años.

Luego, el turno le tocó a su hija, Zulma Andrea, para entonces de 16 años y estudiante de la Universidad Sergio Arboleda. La acosaban carros extraños. En enero del 2002 logró escaparse de una encerrona y refugiarse en la Clínica Santafé, en el norte de Bogotá.

El 21 de julio del 2003, luego de un período por fuera del país, encontró en su carro que había dejado estacionado en Unicentro un panfleto. General: Sabemos cada movimiento que usted y su familia da. A su hija la dejamos ir una ves (sic), pero esta ves (sic) nos aseguraremos que no la vuelva a ver jamás. En Colombia no habrá lugar donde no los encontremos , decía en lenguaje cifrado (ver facsímil).

Y el 2 de agosto, según consta en denuncias ante la Fiscalía y la Vicepresidencia de la República, cuando salía de una peluquería, la abordaron unos desconocidos, la encapucharon, la golpearon en la cara, le dieron vueltas por Bogotá durante tres horas y la botaron en un lugar desolado del norte.

De inmediato, pidieron asilo en dos países, ambos se la concedieron y desde entonces ella está viviendo fuera del país.

Hoy, con un deje de tristeza en su rostro, el coronel Rincón asegura que ha dado esta batalla porque la dignidad y el honor valen más que la vida .

Sin embargo, no se deja tomar fotos y se muestra renuente a contar la historia, diciendo que adora a la institución - Yo no quiero lastimar la institución, que es la que mantiene viva a Colombia y a la democracia -.

Cree que no ha sido en vano los riesgos de su seguridad. Hoy recibe protección del DAS y dice que es mejor morir de pie que vivir arrodillado .

Uribe podía o no podía? La decisión del presidente lvaro Uribe de no incluir en el decreto de ascenso al coronel Gustavo Rincón podría generar polémica en los estrados judiciales.

El mismo coronel Rincón, antes de conocer la noticia le dijo a EL TIEMPO: No está en juego si ascienden o no al coronel Rincón. Sino la constitucionalidad del Estado. El rompimiento institucional con el no cumplimiento de los fallos judiciales por parte de alguna autoridad .

El oficial se refiere al fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, ratificado por el Consejo de Estado, que dice se le violó el debido proceso a Rincón, en la medida en que no se expusieron nunca los motivos de su retiro de las filas en 1998 y admite que si bien es discrecional de la administración determinar qué oficiales ascienden y cuáles son llamados a calificar servicio, dicha discrecionalidad tiene principios reguladores y límites .

El Tribunal decidió que los argumentos del demandante y otros testimonios recogidos le daban la razón a Rincón y condenó a la Nación a reintegrar al coronel, además de llamarlo al curso de ascenso y, está en discusión, sí también el grado de general.

Cabe anotar que por no llamarlo oportunamente a curso de ascenso la Procuraduría ordenó abrir, el pasado 15 de julio, en otro hecho sin antecedentes en la historia del país, una investigación disciplinaria contra la ministra y los 62 generales y almirantes, que integran la Junta responsable de esta selección.

El Presidente ha apelado, no obstante, de nuevo a la facultad discrecional para no ascenderlo a general.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.