LA OTRA GUERRA DE MEDELLÍN

LA OTRA GUERRA DE MEDELLÍN

El bulto sobre una acera de Villa del Socorro y que Lina Corrales* no pudo distinguir en la oscuridad, era el cadáver de un joven decapitado. La cabeza se la mandaron a la casa de la mamá y el cuerpo lo dejaron ahí tirado. Nadie dijo nada , recordó.

23 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Mirar, sufrir y callar parece ser la ley no solo en ese barrio de la comuna 2, sino de otros de la zona nororiental, que están padeciendo una guerra igual de cruel a la que vivieron los habitantes de la comuna 13.

Balaceras a cualquier hora, casas abandonadas y luego ocupadas por los armados, cadáveres que llegan a los centros de salud en los baúles de los taxis, explosión de petardos en las calles y vecinos que son obligados a guardar armas, son historias que muchos de los habitantes de la zona quieren que salgan a la luz pública.

Desde el año pasado están anunciando que para acá viene la operaciónOrióni , pero como que están cansados , es lo que piensa un habitante del Popular 1.

Las partes altas de las comunas 1, 2 y 3 son las que viven la peor parte. Las Farc y grupos pequeños del Eln y los Cap que llegaron allí después de la operaciónOrión- se enfrentan con bandas que trabajan o dicen trabajar para los paramilitares, explica un integrante de un organismo de inteligencia de la ciudad.

Al mirar el mapa de los grupos armados de Medellín, y especialmente de la nororiental (ver gráfico), se observa cómo ese sector es donde los paramilitares que llegaron a Medellín desde 1998 no han podido consolidar su presencia. Hace tres años la guerra era en París, El Picacho y sus alrededores y hoy es un terreno que ya dominan. En la comuna 13 también han ganado mucho terreno, y desde hace 15 días se tomaron el 8 de Marzo y expulsaron de allí al Eln (ver nota anexa).

Según la información del más reciente boletín del Centro de Investigaciones Urbanas (CIU) de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), la zona de los Populares es la más crítica al comparar los homicidios por comunas de los últimos tres meses del año pasado. (Ver cuadro).

Las cifras de ese sector son alarmantes y muy similares a las del centro o la comuna 13, pero allí no hay presencia permanente de la Fuerza Pública. Parece que la atención de las autoridades depende de quiénes son los vecinos . Es el comentario de Luis Fernando Quijano, director de Corpades, al referirse a los estratos medio-alto que rodean al centro y San Javier, a diferencia de los estratos 1 y 2 que son los que predominan en las partes altas de las comunas 1, 2 y 3, donde se calculan que viven unas 200 mil personas.

Según el CIU en el mismo período, el mayor número de masacres (homicidios colectivos de tres víctimas o más) se concentraron en Santo Domingo Savio, Popular y Carambolas.

La historia se repite Por aquí pagamos semanalmente mil pesos devacuna , y si uno se pone a sacar cuentas de 400 casas por barrio, es mucha la plata que ellos recogen , cuenta Magdalena Cuesta*, habitante de Pablo VI.

Allí, quizás por ser el barrio donde viven varios de los jefes de la banda deLos Trianai , no se viven las balaceras que sufren en Andalucía, Santo Domingo, Villa del Socorro, Villa Niza y ocasionalmente en los Populares 1 y 2.

Esa banda ha obligado a que se unan y trabajen para ellos otros grupos comoLos Rambosi ,Los Chanosi ,La Calera yLa 38.

En sectores de Villa del Socorro, en los alrededores de la calle 103 con carrera 46, se ven varias casas vacías, todas desocupadas por la guerra.

Hay vecinos que se mudan sin nada porque no les dejan sacar las cosas. Cuando matan a alguien les dicen a los taxistas que bajen los cuerpos en las maletas de los carros. Y obligan a la gente a guardarles armas y motos robadas. Haga de cuenta la comuna 13 , se lamenta un vecino del Popular 1.

Ellos dicen que no van a dejar construir el teleférico porque ellos viven de cobrarles vacuna a los carros y por cada carro 150 mil al mes , continúa.

Aunque oyen disparos de vez en cuando, el miedo también lo comparten en los asentamientos de La Honda, La Cruz, Altos de Oriente, El Pinal, Carpinelo, La Esperanza, El Trébol y Mano de Dios. Los anuncios de la llegada de los paramilitares los aterrorizan.

Abajo, en Villa del Socorro,Los Triana asustan a la gente con el anuncio de que si nos los apoyan la guerrilla empezará a bajar.

En parte de estos asentamientos de desplazados de diferentes regiones de Antioquia y Chocó, la Fuerza Pública ha centrado las últimas operaciones.

Humberto Londoño Pineda, del Movimiento Social de Desplazados, no desconoce la presencia de las Farc en la zona, pero no está de acuerdo con los continuos señalamientos que hace la Fuerza Pública de los pobladores de los asentamientos.

En diferentes ocasiones, los comandantes de la Policía Metropolitana y Cuarta Brigada, generales Leonardo Gallego y Mario Montoya, han asegurado que las pocas armas que allí se encuentran en las operaciones obedece a que las Farc tiene más presencia política e ideológica que militar.

Sin embargo, muchos habitantes de esas zonas saben que de uno y otro bando las armas no son pocas. Por ahora aquí lo único que hay es la operación silencio , dice la vecina del Popular 1 para reclamar de la Alcaldía la atención militar, pero también social.

*Nombres cambiados para proteger la identidad de la fuente.

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