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CUANDO UNO VA A NEGOCIAR CON ESQUIMALES DEBE IR BIEN VESTIDITO

CUANDO UNO VA A NEGOCIAR CON ESQUIMALES DEBE IR BIEN VESTIDITO

Es que Hommes se ha dedicado a la agricultura -le comento al Ministro Cano-. - Ojalá! -responde.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
29 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Es que Hommes se ha dedicado a la agricultura -le comento al Ministro Cano-.

- Ojalá! -responde.

A Carlos Gustavo Cano Sanz (1946), tolimense, se le ha querido proyectar con cierto perfil de hombre rural, más que hombre de campo. Nada más contrario a su verdadero perfil: economista de la U. de los Andes y de Harvard, insaciable lector, en inglés, de las novísimas teorías sobre la geopolítica mundial. De los numerosos libros y monografías de su autoría se colige un profundo conocimiento de la realidad agropecuaria del país en su conexión con el contexto internacional.

Su relación con Alvaro Uribe Vélez arranca del 1994, cuando el hoy Presidente y en ese entonces candidato al Senado, escoge a Cano como su segundo renglón. Otra de las facetas importantes del actual Ministro de Agricultura es su empeño en estudiar en 1994, con la apertura colombiana en marcha, el modelo chileno de apertura, investigación que, según su `confesión , le sirvió al gobierno para corregir los peores errores del experimento neoliberal. Ahí entendemos por qué el enfrentamiento de Rudolf Hommes con Cano. Este no tolera que se mueva una sola pieza del ajedrez armado desde los 90 con la apertura, de lo cual depende, más que el destino de la economía y el prestigio del sanedrín de César Gaviria, su propia sobrevivencia en el ámbito académico. Esto del neoliberalismo se va pareciendo cada día más a una ideología fundamentalistas de la economía. Se metieron en ese túnel y, con tal de no dar el brazo a torcer, quieren hacer coincidir todo lo que ocurre con su propia visión. Pero no son sólo economistas los miembros de este club, que cuenta, además, con literatos, periodistas, políticos. En el caso de los economistas neoliberales, las raíces de su pensamiento se hunden tan lejos en el tiempo como son las teorías de los clásicos Adam Smith y David Ricardo, que escribieron sus obras estelares a mediados del s. XVIII y en el último tercio del mismo siglo, respectivamente. Como si para ellos, dos siglos no fueran nada.

Esta entrevista con Cano se realiza en un momento en que Hommes, gracias a una explosión mediática en la que es experto, se encuentra en el centro de la polémica sobre la agricultura colombiana, gracias a un estudio de Alvaro Balcázar encargado por el Banco Mundial. Ese poder mediático pretende proyectarlo sobre el poder real, donde perturba más que realiza. Porque, de conocimientos de agricultura, veamos qué dice Cano:.

Hablando en plata blanca, Ministro, no le veo ahora el brillo de octubre pasado, en la reunión de Lima, cuando enfrentado a las políticas agrícolas de E.U., clamó por la abolición de los subsidios a productos sensibles para nosotros. Qué pasó, terminó acomodándose?.

No ha habido ningún cambio, hasta hoy, desde lo que los medios denominaron el `episodio de Lima . En ese momento, lo que propusimos fue, en el contexto del ALCA, de cara a E.U., partir de los aranceles consolidados ante la Organización Mundial de Comercio. No estaba proponiendo alzar aranceles sino partir de ese umbral Es que cuando uno va a negociar con esquimales debe ir bien vestidito. E.U. nos pidió entonces reconsiderar esa materia para iniciar un proceso de negociación y nosotros decidimos mantener el statu quo. Es absolutamente falso que este Gobierno haya aumentado el proteccionismo. El sistema que queremos mantener fue creado en 1994, durante el Gobierno Samper y se denomina Sistema Andino de Franjas de Precios. En 1990, siendo yo Presidente de la Sociedad de Agricultores SAC, se iniciaba en el país esa apertura de la economía tan abrupta y tan sin norte, muy inspirada en la propaganda de que la chilena era la más amplia y la más avanzada apertura del pensamiento neoliberal en Suramérica. Decidí irme a Chile con siete dirigentes gremiales y nos enteramos de que los chilenos, junto con la apertura, crearon las franjas de precios para los principales productos de la despensa familiar, evitando con ello la volatilidad de los precios y el efecto distorsionante de los subsidios internacionales. Volví y le recomendé al gobierno adoptar el sistema y así se hizo. Sin embargo, el daño ya había sido muy grande.

Cuál es entonces la diferencia de la apertura chilena con la nuestra en cuanto a protección de productos agrícolas?.

Chile no traza franjas para frutas y hortalizas porque estas no están subsidiadas en el mundo, y así no hay peligro de que la competencia desleal externa arrase la producción local. Chile tampoco tenía amenazada su pesca, ni las maderas, porque en esto es competitivo y tiene ventajas naturales y comparativas.

Cuáles productos arruinó Colombia con su apertura?.

Esos mismos, los que protege Chile. No se trata de que a Colombia se le ocurriera proteger esos productos porque sí, sino que en lácteos, oleaginosas, azúcar, los subsidios norteamericanos y europeos no sólo nos impiden entrar a esos mercados, sino que además, nos envían sus excedentes a precios muy inferiores a los costos de producción. Este es un patrón planetario.

Cuánto representan en dinero esos subsidios?.

Por cada dólar que la agricultura de la Unión Europea aporta al producto bruto nacional, su tesorería entrega al productor 0.95 centavos, y en el caso de E.U., 0.61 centavos. Los países ricos gastan en subsidios a su agricultura US mil millones diarios (óigase bien, diarios), seis veces la suma de la llamada cooperación internacional de esas naciones. De ahí que el comercio internacional de esos productos esté caracterizado por una guerra de tesorerías en la cual no podemos participar y así no nos queda más que invocar el principio de equivalencias, que consiste en establecer diques a las importaciones subsidiadas.

Se dijo entonces que en Lima usted había alborotado el avispero y que, a causa de su intervención, E.U. había amenazado nuestra posición en el ATPA (Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas) e incluso el Plan Colombia.

Lo que propuse en Lima fue no solamente mantener el statu quo sino abrir un umbral hacia arriba, que nos permitiera, si fuera el caso, aumentar los aranceles en el futuro. El segundo paso fue mantener el actual sistema de protección, del cual no nos hemos movido un milímetro. Además, en febrero pasado, Colombia consignó una cláusula de condicionalidad en el ALCA, que es el reflejo de los tres principios que establece nuestra Constitución para las relaciones internacionales: reciprocidad, conveniencia nacional y equidad.

Existen puntos de vista divergentes entre usted y Don Rudy sobre protección agrícola, entre otros temas. Por qué un asesor como él no se reúne con el Presidente y el Ministro de Agricultura para una convergencia?.

Según él mismo ha escrito, las suyas son opiniones personales, pero yo, mientras sea funcionario del Gobierno, no emito opiniones personales.

Se puede afirmar que la apertura de la Administración Gaviria ha sido corregida?.

Ese modelo quedó atrás y no deseamos regresar a él. Tenemos que aprender a negociar porque los colombianos tendemos a ser más papistas que el Papa: queremos llegar al campo nudista desnudos suponiendo que los demás ya se han quitado las prendas. La apertura en sí no es mala, lo malo es que no se pongan en práctica los principios de reciprocidad y equidad. En segundo término, aquí se confundieron los fines con los medios. El ALCA o cualquier otra negociación bilateral con E.U. son un medio, que debe conducir al bienestar y al empleo, que constituyen el fin. Es que eso del libre comercio es como las estrellas, que son un objetivo deseable pero nunca se las alcanza de manera absoluta.

Cuando el Presidente lo escoge a Usted como Ministro, significa que no comparte una política de apertura neoliberal?.

Si él la compartiera y yo no, no estaría yo en el Gabinete. Y viceversa.

Dice Hommes que usted favorece a sectores privilegiados como azucareros, cerealeros, etc., al restringir, mediante aranceles, las importaciones de azúcar, granos, etc. Y que eso cuesta US1.500 millones, mientras que él favorece a los consumidores, los pobres, al propiciar las importaciones de esos productos a bajos precios.

No admito que se diga que estoy defendiendo a los ricos del Valle. Ejecuto una política de Estado, no soy su creador. La política agrícola tiene un mecanismo de estabilización de precios para los productos sensibles de la agricultura nacional, que son los mismos que en el mundo entero, no sólo en Colombia, están siendo distorsionados por los subsidios. Por otra parte, sin empleo no hay consumidor, tan sencillo como eso, lo demás son falacias. Pero, por qué diablos un empresario que genera empleo en el campo es un rico y en la ciudad, merece la Cruz de Boyacá?.

Pero es que, además, ese mismo Consejero afirma, apoyándose en un difundido estudio de Alvaro Balcázar para el Banco Mundial, que cereales, lácteos y azúcar no generan tanto empleo como las hortalizas.

Eso es una falacia, pues no se trata solamente de hacer un cálculo de producción por hectárea, en lo cual los berros, las acelgas y las espinacas son, con absoluta seguridad, los cultivos que más jornales generan por hectárea, pero qué hacemos si su demanda nacional y mundial sólo nos da para unas cuantas hectáreas? Cereales, azúcar, oleaginosas, etc., son pues los productos que más área cultivada tienen en Colombia y los que más empleo generan en términos absolutos.

Lo veo muy entusiasmado con el maíz. Puede compararse nuestra productividad en maíz con la de E.U.?.

Claro que sí. Avanzamos hacia unos costos de producción del maíz por debajo de los 150 y 120 dólares tonelada. Vinculando esa producción a una de las agroindustrias más prósperas y más dinámicas: la avicultura. Pero hay algo que no quiero dejar pasar por alto: la ley que obliga a la sustitución de la gasolina por alcohol. Esto jala mucha agricultura, en particular la producción de caña de azúcar, la fuente más barata de biomasa para la producción de alcohol en el trópico. Esto va a ser una revolución en el campo, como la de Brasil.

Ya que se iniciaron los cultivos de algodón transgénico, cabe preguntar si se piensa incorporar también los transgénicos en productos alimentarios.

Vamos a empezar pronto con material transgénico de maíz. En el caso del algodón transgénico en Córdoba, se logró rebajar los costos directos en un 30 por ciento. Su productividad en condiciones de secano subió de 1900 a 2600 kilos por hectárea.

Su posición frente al estudio del Banco Mundial, que apoya Hommes, es que no va a dar un paso atrás en cuanto seguirá estimulando producción de cereales y no va a cambiarse a otros productos como hortalizas, sugeridos por ese estudio.

Es que no son excluyentes. No puedo sembrar berros, acelgas y espinacas en el Espinal, en el Valle de las Tristezas del Huila o en el del Sinú. Pero sí estamos impulsando cultivos tropicales de tardío rendimiento.

Permítame volver a Hommes, porque es que se ha dedicado a la agricultura.

Ojalá! (risas).

Siendo así, para qué entonces consejeros, consultores, asesores?.

El Presidente tiene una serie de consejeros generales que opinan.

Cuando habla con el Presidente de estos temas agrícolas y de la necesidad de proteger esos productos aquí mencionados, él se muestra de acuerdo con usted?.

Claro que sí, pero es que no sólo lo consulto para ver si está de acuerdo, sino que interpreto su pensamiento.

Lo veo como a Juan Luis Londoño, compartiendo con éste el corazón del Gobierno. Muerto él, de quién se siente más cercano en el Gabinete?.

Sin duda, de su sucesor Diego Palacios.

Hay consenso en el equipo económico o por el contrario las fisuras son tan grandes que son capaces de producir la renuncia de un Ministro de menos de un año como Junguito?.

Junguito realizó una tarea extraordinaria e ingrata. Valiente. Dentro de una estrechez fiscal como la que hemos vivido, es natural que tuviera discusiones con los demás ministros.

Junguito es la primera baja importante en el esquema de esos ministros de cuatro años que el Presidente quería. Como el mismo Junguito dijo, no había uno sino varios ministros de Hacienda... Ahora, parecería que se estuviera buscando una segunda baja con el de Agricultura...

Lo de Junguito no creo que haya sido una baja sino un relevo y la política no va a cambiar, el Presidente no va a feriar su programa de gobierno. Que me vaya o no, es una decisión de él. Por lo que a mí respecta,: me siento muy bien en el Gabinete.

Saliéndonos un poco del tema agrícola, qué opinión tiene del Ministro Londoño?.

Admiración y aprecio, dos palabras con las que generalmente uno termina sus cartas. Me parece de una inteligencia sin igual. De una rectitud- a toda prueba. Con un temperamento que a veces le causa líos. Me gusta mucho Fernando Londoño, me siento muy bien con él.

Cómo describiría al Presidente en unas cuantas palabras?.

Como una persona muy afectuosa, patriota y entregada, un hombre insigne a quien The Economist llamó Superman.

De cierta manera podría decirse que Junguito es un neoliberal, a quien ahora sucede otro neoliberal llamado Alberto Carrasquilla.

No pienso así de ellos. Creo que los neoliberales son los dinosaurios del presente. Es una escuela que ya murió, la historia la derrotó.

Celebro que usted haya declarado la muerte del neoliberalismo, pero es que resurge.

Los dinosaurios no mueren completamente, retoñan. Cuando a mí me señalan como antineoliberal es como si me estuvieran diciendo antidinosaurio.

Carlos Lemos me decía que mejores ministros de Hacienda fueron los abogados del siglo pasado e incluso del Siglo XIX Caso contrario a muchos ministros graduados en Harvard que no se han untado ni de barro ni de barrio.

Quisiera destacar la figura y la contribución de José Antonio Ocampo. Sabe de qué se ha untado Ocampo, además de economía? Es un profundo conocedor de la historia de Colombia.

Compáremelo con el nuevo titular de Hacienda, Carrasquilla. No le veo ese talante. La suya es una economía fría, de Harvard...

No, es un excelente economista, de los mejores.

Pero el país no lo conoce.

No como funcionario público, pero es que además es un miembro del equipo del Presidente.

Sí, cumplirá, como Junguito, con las metas dictadas por el FMI para achicar el tamaño del Estado, pero y la problemática social?.

En un equipo hay varias alineaciones, todas necesarias. Definitivamente, estoy alineado en el empleo, contra el desempleo.

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